Las señales de Mateo 24: Un panorama profético y su orden cronológico
Texto base: Mateo 24:3 — “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo?”
Jesús responde a esta triple pregunta en Mateo 24, presentando un orden profético progresivo que va desde el tiempo de los apóstoles hasta su Segunda Venida. Según el Comentario Bíblico Adventista, este capítulo puede dividirse en tres bloques:
1. Principio de dolores (Mateo 24:4-8)
Jesús advierte sobre señales generales antes del fin:
- Falsos cristos y falsos profetas (v. 4-5) — Cumplido repetidamente desde el siglo I hasta hoy.
- Guerras y rumores de guerras (v. 6-7) — Un fenómeno persistente en la historia, pero intensificado en los últimos siglos.
- Hambre, pestes y terremotos (v. 7) — Incremento notable en frecuencia e intensidad.
CBA 5: 495: “Estos no son aún el fin, sino los dolores iniciales que anuncian que el parto del reino de Dios se acerca.”
Estado actual: Estas señales ya llevan siglos cumpliéndose, pero el “principio de dolores” ha alcanzado un nivel global y mediático sin precedentes.
2. Persecución y testimonio mundial (Mateo 24:9-14)
- Persecución por causa de Cristo (v. 9) — Vista en la era apostólica, la Edad Media y reaparecerá en el tiempo del fin.
- Apostasía y engaños (v. 10-11) — Creciente confusión doctrinal, incluso dentro del cristianismo.
- Enfriamiento del amor (v. 12) — El secularismo y la indiferencia espiritual están en auge.
- Predicación del evangelio a todo el mundo (v. 14) — Cumpliéndose aceleradamente gracias a la tecnología y medios digitales.
Elena G. White, Joyas de los Testimonios 3:285: “Cuando esta amonestación haya llegado a todo el mundo, entonces vendrá el fin.”
Estado actual: Estamos en el cumplimiento acelerado del versículo 14. El evangelio está alcanzando regiones antes inaccesibles, preparando el escenario para la crisis final.
3. Señal específica y crisis final (Mateo 24:15-28)
Jesús menciona la “abominación desoladora” (v. 15) como una señal de huida para sus discípulos en el 70 d.C., pero Elena G. White aplica el principio profético también al tiempo del fin:
- La “abominación” en el contexto moderno se identifica con la unión ilícita de iglesia y estado para imponer la adoración (ver El Conflicto de los Siglos, cap. 38).
- El paralelismo apunta a las leyes dominicales como la última gran prueba.
Estado actual: Según la interpretación adventista, estamos justo antes de la imposición global de leyes dominicales. La crisis social, económica y climática está llevando a líderes religiosos y políticos a promover un descanso dominical como solución, lo cual abrirá la puerta para la persecución final.
4. Gran tribulación y Segunda Venida (Mateo 24:29-31)
- Señales en el sol, la luna y las estrellas (v. 29) — Cumplidas históricamente (día oscuro de 1780, caída de estrellas 1833).
- Tiempo de angustia sin igual (v. 21) — Relacionado con Daniel 12:1, ocurrirá después del cierre de la gracia.
- Aparición gloriosa de Cristo (v. 30-31) — Culminación del plan de redención.
Estado actual: Las señales cósmicas ya ocurrieron; lo siguiente en la secuencia es la crisis final (ley dominical → cierre de la gracia → plagas → Segunda Venida).
Conclusión: ¿Dónde estamos ahora?
- Ya han ocurrido: Principio de dolores, persecuciones pasadas, señales cósmicas históricas.
- En cumplimiento acelerado: Predicación mundial del evangelio (Mateo 24:14).
- A punto de cumplirse: Leyes dominicales como detonante de la crisis final y la “gran tribulación”.
Elena G. White, Eventos de los últimos días, p. 144: “El domingo será puesto de manera más prominente como el día de descanso… Los que honren el sábado serán considerados enemigos del orden público.”
Estamos en el umbral profético: el siguiente gran evento en la secuencia de Mateo 24, según la perspectiva adventista, es la imposición de la observancia dominical, que desencadenará la persecución final y precipitará la Segunda Venida.
📌 Aplicación para el creyente:
- Velar y orar (Mateo 24:42).
- Fortalecer la fe mediante el estudio diario de la Biblia y los escritos proféticos.
- Compartir el evangelio con urgencia, sabiendo que “el que perseverare hasta el fin, éste será salvo” (Mateo 24:13).