En Apocalipsis 7, Juan observa cuatro ángeles deteniendo vientos antes del juicio divino, mientras un ángel marca a los siervos de Dios. Este sellamiento es crucial para sobrevivir la ira del Cordero, resaltando la importancia del discernimiento entre lo santo y lo profano, y la necesidad de mantener la adoración verdadera.
La Marca de la Bestia por Esteban Borh