¿Qué hacer cuando no se dispone de muchos recursos para crear un ministerio?

Cuando no contamos con muchos recursos para iniciar un ministerio, debemos recordar que lo más importante es nuestra disposición, fe y dependencia de Dios. A lo largo de la Biblia, vemos ejemplos de personas que, con pocos recursos, lograron grandes cosas al confiar en el Señor. Aquí hay principios prácticos y bíblicos que te ayudarán:


1. Comienza con lo que tienes

  • Ejemplo bíblico: La viuda de Sarepta (1 Reyes 17:8-16) solo tenía un poco de harina y aceite, pero Dios lo multiplicó porque ella actuó en fe.
  • Evalúa los recursos con los que ya cuentas: tiempo, talentos, habilidades, contactos, recursos económicos, elementos materiales o incluso un espacio para reuniones.

2. Ora y busca la guía de Dios

  • Todo ministerio debe empezar con oración ferviente. Pide sabiduría, dirección y provisión.
  • Ejemplo bíblico: Nehemías oró y planeó antes de comenzar la reconstrucción de Jerusalén (Nehemías 1:4-11).

3. Usa tus talentos y dones espirituales

  • Dios te ha dado dones únicos para servir en Su obra. Identifica lo que haces bien y utilízalo como base para tu ministerio.
  • Texto clave: 1 Pedro 4:10: «Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.»

4. Comienza pequeño, pero con fidelidad

  • No esperes tener grandes recursos o números para empezar. Sé fiel en lo poco, y Dios te confiará más.
  • Ejemplo bíblico: Los discípulos comenzaron con pocos recursos, pero Jesús los usó para impactar al mundo (Mateo 10:5-10).

5. Confía en que Dios proveerá

  • La obra de Dios nunca carece de recursos. A medida que actúes en fe, Él suplirá tus necesidades.
  • Texto clave: Filipenses 4:19: «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.»
  • Ejemplo bíblico: Jesús alimentó a más de 5,000 personas con solo cinco panes y dos peces porque alguien ofreció lo poco que tenía (Juan 6:1-13).

6. Involucra a otros

  • Comparte tu visión con personas de confianza. Muchas veces otros también están buscando una forma de servir y pueden colaborar contigo.
  • Texto clave: Eclesiastés 4:9-10: «Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero.»

7. Aprovecha los recursos disponibles

  • Usa herramientas gratuitas o económicas, como redes sociales, para promover el ministerio.
  • Busca alianzas con otras iglesias o ministerios para compartir recursos y experiencias.

8. Mantén el enfoque en Cristo y el propósito del ministerio

  • El éxito no se mide en números o recursos, sino en la fidelidad a la misión de glorificar a Dios y servir a otros.
  • Texto clave: Zacarías 4:6: «No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.»

Conclusión

Dios no llama a los capacitados; Él capacita a los llamados. Lo que importa no son los recursos que tengas, sino tu disposición para ser usado por Él. Ofrece lo que tienes, por pequeño que parezca, y confía en que Dios hará el resto. Recuerda las palabras de Jesús en Mateo 25:21: «Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré.»

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