Animales Inmundos en la Biblia

La vigencia de la prohibición de consumir animales inmundos es un tema central en la teología adventista del séptimo día y tiene profundas implicaciones tanto teológicas como de salud. Aunque muchos cristianos evangélicos argumentan que esta restricción ha sido abolida en el Nuevo Testamento, un análisis cuidadoso de los pasajes utilizados para defender esta postura demuestra lo contrario. A continuación, examinaremos la base bíblica para la vigencia de las leyes dietéticas de Levítico 11 y Deuteronomio 14, refutaremos los pasajes comúnmente malinterpretados y explicaremos la importancia de cuidar el cuerpo como templo del Espíritu Santo.


I. BASE BÍBLICA PARA LA VIGENCIA DE LAS LEYES DIETÉTICAS

  1. Dios estableció la distinción entre animales limpios e inmundos antes de Moisés
    • Génesis 7:1-2: Antes del diluvio, Dios instruyó a Noé a tomar siete parejas de animales limpios y solo una pareja de animales inmundos.
    • Esto indica que la distinción entre lo limpio y lo inmundo no era una orden dada solo a los judíos, sino que existía desde tiempos antiguos.
  2. Las leyes dietéticas son principios de salud, no ceremoniales
    • En Levítico 11 y Deuteronomio 14, Dios clasifica los animales según su impacto en la salud humana.
    • No se trata de una ley ceremonial temporal, sino de principios de salud diseñados para el bienestar de la humanidad.
  3. Isaías 66:15-17 – La ley sigue vigente hasta el fin de los tiempos
    • Isaías profetiza que en la segunda venida del Señor, los que comen carne de cerdo y otros animales inmundos serán destruidos: «Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego… los que se santifican y los que se purifican en los huertos, unos tras otros, los que comen carne de cerdo y abominación y ratón, juntamente serán talados, dice Jehová».
    • Esto muestra que la distinción entre limpio e inmundo sigue siendo relevante hasta el tiempo del fin.

II. REFUTACIÓN DE LOS PASAJES MALINTERPRETADOS

Muchos cristianos citan ciertos pasajes del Nuevo Testamento para argumentar que las leyes dietéticas fueron abolidas. A continuación, examinaremos estos pasajes en su contexto correcto.

1. Marcos 7:18-19 – «No hay nada fuera del hombre que al entrar en él le pueda contaminar»

Refutación

  • Este pasaje trata sobre el lavamiento ritual de manos antes de comer, una tradición farisaica, no sobre la distinción entre animales limpios e inmundos.
  • El contexto deja claro que Jesús estaba hablando de la contaminación espiritual causada por pensamientos y actitudes pecaminosas, no sobre la comida impura (Marcos 7:20-23).

El problema de la traducción

  • Algunas versiones modernas agregan en Marcos 7:19 la frase «declarando así limpios todos los alimentos», pero esta traducción no es fiel al griego original y fue añadida por algunos traductores con prejuicios teológicos.

2. Hechos 10:9-16 – La visión de Pedro sobre los animales inmundos

Refutación

  • Pedro ve una visión en la que un lienzo desciende con animales inmundos y una voz le dice: «Levántate, Pedro, mata y come».
  • Pero Pedro se niega tres veces, lo que indica que incluso años después de la resurrección de Cristo, Pedro aún consideraba vigente la distinción entre animales limpios e inmundos.
  • La propia Biblia explica la visión en Hechos 10:28: «Dios me ha mostrado que a ningún hombre llame común o inmundo».
  • La visión no trata sobre comida, sino sobre la aceptación de los gentiles en la iglesia.

3. Romanos 14:14 – «Nada es inmundo en sí mismo»

Refutación

  • Pablo está hablando de alimentos que algunos consideraban «contaminados» por haber sido ofrecidos a los ídolos, no de la carne de animales inmundos.
  • Romanos 14:20 aclara que el tema es «la comida» en general, no la distinción entre limpio e inmundo.
  • Pablo nunca dice que el cerdo u otros animales inmundos ahora sean aptos para el consumo.

4. 1 Timoteo 4:3-5 – «Todo lo que Dios creó es bueno»

Refutación

  • Pablo advierte contra falsos maestros que prohíben alimentos «que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad».
  • Dios nunca creó los animales inmundos para el consumo humano. Solo los «que han sido santificados por la palabra de Dios y por la oración» (v. 5) son permitidos, y la «Palabra de Dios» (Levítico 11) santifica únicamente los animales limpios.

III. EL CUERPO COMO TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO

  1. 1 Corintios 6:19-20 – Nuestro cuerpo pertenece a Dios
    • Pablo declara que el cuerpo es templo del Espíritu Santo y que debemos glorificar a Dios con nuestro cuerpo.
    • Comer alimentos prohibidos daña el cuerpo y va en contra de la voluntad de Dios.
  2. 3 Juan 2 – Dios desea que tengamos salud
    • Juan escribe: «Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma».
    • Dios se preocupa por nuestra salud física, y las leyes dietéticas son una muestra de ese cuidado.
  3. Principios de salud y longevidad
    • Estudios científicos han demostrado que las personas que siguen la dieta bíblica de alimentos limpios y un estilo de vida saludable (como los adventistas del séptimo día) viven más años y tienen menos enfermedades.
    • La dieta de Dios no es arbitraria, sino diseñada para nuestro bienestar.

CONCLUSIÓN

Las leyes dietéticas de Levítico 11 y Deuteronomio 14 no fueron abolidas en el Nuevo Testamento. Cada pasaje usado para argumentar en contra de su vigencia ha sido malinterpretado fuera de su contexto. La distinción entre animales limpios e inmundos fue establecida antes de Moisés, sigue siendo relevante en el tiempo del fin (Isaías 66:15-17) y es un principio de salud, no un mandato ceremonial.

Dios nos llama a cuidar nuestro cuerpo como templo del Espíritu Santo, y obedecer sus principios dietéticos es una forma de honrarlo. En lugar de ver estas leyes como restricciones, debemos entenderlas como una bendición diseñada para nuestro bienestar físico y espiritual.

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