El Espejo de la Ley de Dios

La ley bíblica actúa como un espejo que revela el pecado, permitiendo al pecador reconocer su condición y buscar perdón en Cristo. Aunque no puede salvar, define y expone el pecado, condenando al culpable y orientando hacia la gracia. La verdadera transformación ocurre a través de la fe y la obediencia motivada por el amor.