¿LA GRACIA ANIQUILA LA LEY?

El contenido enfatiza que la gracia no anula la ley, sino que resalta su importancia al revelar el pecado y conducir a Cristo. La ley no salva, pero define el pecado y permite la justificación. La verdadera gracia transforma y capacita para la obediencia, que es un reflejo del amor por Dios.