En general, se cree que el ser humano posee una doble naturaleza: cuerpo y espíritu (o alma). Se cree que estas dos partes pueden vivir de forma independiente.
Pero la Biblia enseña que estamos compuestos de tres “partes”: “espíritu, alma y cuerpo” (1Ts. 5:23). También enseña que estas partes son interdependientes. Génesis 2:7 nos enseña que Dios crea un cuerpo, le infunde vida (espíritu), y se convierte en un ser viviente (“ser”, en hebreo, es nefesh = “alma”).
El alma es, pues, la unión del cuerpo y el espíritu. No tenemos alma, SOMOS alma.
Cuando el soplo de vida nos abandona, dejamos de existir. Ninguna parte de nuestro ser tiene existencia consciente después de la muerte. El cuerpo muere, el espíritu (la fuerza vital) vuelve a su Dador, y el alma, producto de la unión del cuerpo y el espíritu, deja de existir (Ecl. 12:1-7; Ez. 18:20; Job 7:7-9).
Desde que el pecado entró en nuestro mundo, Satanás ha usado a personas que han pretendido comunicarse con los muertos y conseguir de ellos un conocimiento especial del presente o del futuro.
A este tipo de personas, que se sirven también de otros medios como los encantamientos, la magia o la astrología, se los conoce actualmente como espiritistas.
La Biblia enseña que “cualquiera que practique estas costumbres se hará abominable al SEÑOR” (Dt. 18:10-12 NVI). La pena por este delito era la muerte (Lv. 20:27).
“Si alguien os dice: «Consultad a las pitonisas y a los agoreros que susurran y musitan; ¿acaso no es deber de un pueblo consultar a sus dioses y a los muertos, en favor de los vivos?», yo les digo: «¡Ateneos a la ley y al testimonio!» Para quienes no se atengan a esto, no habrá un amanecer”
(Is. 8:19-20 NVI).
La Muerte en el Antiguo Testamento:
Aunque nadie dice en un sepelio “nuestro pariente está viajando directamente al infierno”, muchas confesiones enseñan que, al morir, los “buenos” ascienden directamente al Cielo para estar con Jesús, y los “malos” son castigados o, simplemente, vagan. Pero ¿qué enseña la Biblia al respecto?
•¿Podemos alabar a Dios después de morir? Salmo 115:17
•¿Saben los que mueren lo que ocurre con sus familiares o amigos? Job 14:21
•¿Pueden los muertos interactuar con los vivos? Ecle. 9:6
•¿Podemos seguir pensando después de morir? Ecle. 9:5
•¿Podremos realizar algún tipo de actividad tras la muerte? Ecle. 9:10
El Antiguo Testamento enseña que la muerte es un sueño. Dormir para despertar solo cuando Dios nos llame de nuevo a la vida (1R. 2:10; 14:20; Dn. 12:13).

Dios nos ayude a levantar la voz contra esa falacia romana. Y bendiga este al canal ley dominical x predicar mensajes de verdad presente.
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Amén. Gracias por sus palabras que me animan a seguir adelante!
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