El Caso de la Oveja Perdida

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1. Qué revelaron todos esos comentarios

Leyendo todo, se ve lo mismo que vemos en la iglesia real:

  1. Heridos que no fueron buscados (Personas que comentan que nadie los visito).
  2. Creyentes que dicen: “si quieres, regresa tú solo” (los de “la salvación es individual”).
  3. Gente decepcionada por iglesias que compiten y mercantilizan.
  4. Gente que quiere ser bíblica y dice: “fue el pastor el que salió a buscar, no las 99”.
  5. Otros que reaccionan duro: “eso es excusa”, “no estabas convertido”.
  6. Unos poquitos que dieron en el blanco: “no evadamos Santiago 5:19-20”, “Eze 34”, “hay que ir”.

Conclusión rápida: hay dolor real y hay defensas para no hacernos responsables. Y el NT no permite que nos lavemos las manos.

2. ¿Quién debe ir por la oveja?

Respuesta bíblica, no de opinión:

  1. El modelo es Cristo: en Lc 15:4-7 el que va es el pastor. Punto. La oveja no volvió sola. Él “va tras la que se perdió, hasta encontrarla”.
  2. Ese modelo se lo pasa Jesús a la iglesia. Santiago 5:19-20 dice “alguno le hace volver”, no dice “solo el pastor”. Cualquiera que es espiritual puede y debe hacerlo.
  3. Pablo lo confirma: “vosotros que sois espirituales, restaurad… considerando a ti mismo” (Gá 6:1). Eso no es solo del pastor.
  4. Ezequiel 34 condena a los pastores que no buscaron a la descarriada. O sea: sí, el pastor tiene responsabilidad directa. Si un pastor dice: “ella sabrá”, está desobedeciendo Eze 34:4.
  5. Pero la iglesia también es pastoral: en la teología adventista el don pastoral no está solo en el que tiene cargo, sino que la iglesia como cuerpo participa del ministerio de Cristo (1 Co 12; HAp lo muestra con la iglesia de Antioquía). EGW dice que “cada alma es responsable por las almas a su alrededor”.

📌 Sí, el pastor debe ir. Pero también los hermanos. Lo correcto es: pastor primero, iglesia también. Lo malo es lo que muchos comentaron: ni el pastor, ni la iglesia.

3. ¿La oveja perdida regresa sola?

No, así no es la parábola.

  • En Lc 15 la oveja no regresa sola, el pastor la pone sobre sus hombros y la trae.
  • Esto enseña 2 cosas:
    1. El que se pierde está en desventaja (herido, confundido, culpable).
    2. La restauración es una obra de gracia que viene de afuera.

Pero también es cierto:

  • Dios no salva por fuerza. Cuando el pastor la encuentra, la oveja se deja cargar.
  • O sea: no vuelve sola, pero sí debe responder. Dios busca; el pecador acepta. Como en Ap 3:20: Él toca, tú abres.

👉 Entonces, cuando algunos dicen: “si quiere, que regrese”, eso no es la parábola de Jesús, eso es comodidad disfrazada de “salvación individual”.

4. ¿Por qué las 99 sí afectan a la perdida?

Buen punto, porque varios lo dijeron (“las 99 están peor”).

  1. Porque la oveja no vuelve al vacío, vuelve al redil. Si el redil está frío, vuelve al mismo ambiente que la lastimó.
  2. Porque Jesús cuenta la historia delante de fariseos (Lc 15:1-2). Es decir, las 99 representan también a los “ya dentro” que murmuraban. Su murmuración era parte del problema.
  3. Porque la actitud de las 99 puede desmentir al pastor. El pastor la trae con gozo, pero si el rebaño recibe con sospecha, la oveja entiende: “el pastor me ama, las ovejas no”. Y muchas se van por eso.
  4. Porque la Biblia manda a gozarse cuando uno vuelve (Lc 15:6-7). Si las 99 no se gozan, están en rebelión contra el gozo del cielo.
  5. Porque el espíritu de competencia, dinero, números, sí ahuyenta. Eso es exactamente lo que Eze 34 reprende: se apacientan a sí mismos y no al rebaño.

📌 Así que sí: las 99 pueden estar “dentro” y estar igual o más perdidas que la 1. El Comentario Bíblico Adventista señala que esta parábola muestra la infinita preocupación de Dios por 1 alma, en contraste con la indiferencia humana hacia los extraviados (CBASD, com. Lc 15). Y EGW dice: “La oveja estaba perdida y el pastor la extrañó; pero las ovejas no extrañaron a la extraviada” (PVGM, cap. “La oveja perdida”). Eso es exactamente lo que estás viendo en los comentarios.

5. ¿Y los que dicen “si te fuiste es porque no estabas convertido”?

Ahí hay que ser claros.

  • Es parcialmente cierto que hay gente que se va porque ama el mundo (2 Ti 4:10).
  • Pero no es cierto que todo el que se va “nunca conoció a Dios”. Pedro negó a Jesús. Juan Marcos abandonó el viaje. Laodicea está dentro y está tibia (Ap 3:14-20).
  • Decir “si te fuiste es porque no estabas convertido” sirve para no ir a buscar, no para sanar. Es una manera de culpar al herido para no movernos.
  • Santiago 5:19-20 presupone que sí hay creyentes reales que se extravían. Si no, no escribiría ese texto a “hermanos”.

👉 Respuesta contundente: cuando culpamos siempre al que se fue, nos parecemos más al hijo mayor de Lc 15 que al Padre que corre a abrazar. Y el hijo mayor, en la historia, es el que estaba mal.

6. Para los que dicen: “yo me fui y nadie me visitó”

A estos hay que hablarles distinto, con bálsamo:

Hermano, lo que te pasó no está bien. La Biblia ordena que te hubieran ido a ver (Stg 5:19-20; Gá 6:1; Mt 18:12-14). Lo que viviste es una omisión de la iglesia, no una falta tuya.
Pero —y esto es importante— tu eternidad no puede depender de la obediencia que otros no quisieron tener. Cristo sí te buscó. Él no te borró del libro. Él no se olvidó de ti. Él sí te quiere de regreso.
Vuelve por Cristo, pero deja escrito que la iglesia te falló para que la iglesia se arrepienta. Lo uno no borra lo otro.

EGW dice: “No debiera perderse ni una sola alma por falta de esfuerzo paciente y personal” (PVGM). Si se perdió por nuestra falta de esfuerzo, la iglesia debe arrepentirse.

7. Para los que dicen: “que regrese solo, la salvación es individual”

Sí, la salvación es individual (Ez 18; Ro 14:12).
Pero la misión no es individual. La orden es “id” (Mt 28:19). El hecho de que cada uno dará cuenta no anula que Dios me manda a ir por el otro. Santiago 5:19-20 es una orden social, no privada.

👉 Decir: “que venga él solo” es anti Santiago 5, anti Lucas 15, anti Ezequiel 34.

8. Para los que atacaron la frase diciendo “fuera de contexto”

Podemos afinar la frase así:

“Cuando veas que un cristiano se apartó del camino, no lo juzgues; debe dolerte, porque es un soldado herido en la batalla. Ve, búscalo y restáuralo, tal como manda Stg 5:19-20 y el ejemplo del Buen Pastor en Lc 15.”

Así queda totalmente bíblica. Y si alguien dice “es antibíblica”, entonces está discutiendo con Santiago y con Jesús, no contigo.

9. ¿Y si la iglesia está fría?

Entonces aplica esto: “Si mi padre y mi madre me dejaren, con todo, Jehová me recogerá” (Sal 27:10). Dios no deja de ser Pastor porque las 99 sean frías.
Pero la iglesia fría sí tendrá que dar cuenta por las almas que no buscó. Y eso está en Eze 34 y también en Ap 3 (Laodicea).

Puedes decirlo así a los heridos:

“No fue Dios el que te ignoró. Fueron hombres. No confundas el fracaso de la iglesia con el corazón de Cristo.”

10. Resumen

  • Debe ir el pastor: porque así lo muestra Jesús (Lc 15; Ez 34).
  • Debe ir la iglesia: porque Santiago se lo manda a “alguno” (Stg 5:19-20), no solo al pastor.
  • La oveja no vuelve sola: el Pastor la busca y la trae, pero la oveja debe dejarse cargar.
  • Las 99 sí influyen: un rebaño frío hace más difícil el regreso y puede estar tan perdido como la 1.
  • El que se fue por dolor necesita amor, no juicios.
  • El que se fue por pecado necesita llamado al arrepentimiento, no indiferencia.
  • El modelo es Cristo, no la experiencia amarga de la pandemia.

Y cerramos 😉:

“Los ángeles se regocijan por un pecador que se arrepiente; ¿no deberíamos nosotros unirnos con ellos en gozo?” (PVGM, cf. Lc 15).
El que trae de vuelta a un hermano “salvará de muerte un alma” (Stg 5:20). Ese es un trabajo demasiado sagrado como para dejarlo tirado por la frialdad de las 99.

La voluntad de Dios sigue siendo que el que cayó, vuelva.

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4 comentarios en “El Caso de la Oveja Perdida

  1. 1. ¿A dónde regresa la oveja perdida?

    En la parábola de la oveja perdida (Lucas 15:4–7), Jesús dice:

    “¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?… Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso… diciendo: ‘Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.’” (Lucas 15:4–6)

    La oveja no regresa a una denominación, sino al Pastor.
    El énfasis no está en el redil, ni en una organización visible, sino en la relación con Cristo mismo, el Buen Pastor.
    Jesús concluye:

    “Así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentimiento.” (v.7)

    La oveja regresa a los brazos del Pastor, no a una institución humana.
    La comunión es personal, no denominacional. Cristo nunca fundó una denominación

    Jesús oró diciendo:

    “Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti…” (Juan 17:21)

    Esa unidad no depende de etiquetas eclesiásticas, sino de la verdad del Evangelio y del Espíritu Santo (Efesios 4:3–6).
    La iglesia verdadera, según la Biblia, no se define por un nombre o jerarquía, sino por la fidelidad al Cordero:

    “Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va.” (Apocalipsis 14:4)

    Nótese: no dice “siguen a una iglesia”, sino al Cordero.
    El pueblo de Dios es una comunidad espiritual, no una corporación registrada. Las denominaciones no son el Reino

    Pablo advierte contra el sectarismo religioso:

    “Porque diciendo el uno: ‘Yo soy de Pablo’, y el otro: ‘Yo soy de Apolos’… ¿acaso está dividido Cristo?” (1 Corintios 1:12–13)

    Decir “Yo soy del Adventismo” con espíritu exclusivista es la misma división que Pablo condena.
    Cristo no fundó una denominación; fundó una Iglesia universal en el Espíritu, compuesta por todos los que aman la verdad (Juan 4:23–24). Los verdaderos adoradores no dependen del templo

    Jesús le dijo a la samaritana:

    “La hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre… Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.” (Juan 4:21–23)

    Es decir: no hay lugar exclusivo ni institución exclusiva donde habite Dios.
    Por tanto, afirmar que una denominación humana es la única iglesia verdadera contradice el mismo Evangelio de Cristo, que universaliza el acceso al Padre.

    “La oveja perdida no regresa a un redil con nombre, sino al Pastor que no lleva etiquetas.”

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    1. Mi estimado. De esas verdades que mencionas sacas esta conclusión: “entonces no necesitamos iglesia visible / denominación / organización”. Eso ya no lo dice el texto. Eso lo estás añadiendo tú.

      La parábola de Lc 15 tiene un propósito misionero, no eclesiológico. Jesús la contó porque “murmuraban” porque Él recibía pecadores (Lc 15:1-2). El punto es: Dios se alegra más por 1 que vuelve que por 99 que no se alegran. No es un tratado sobre cómo debe o no debe llamarse la iglesia.

      Y nota algo: cuando el pastor encuentra la oveja “la trae” (Lc 15:5-6). ¿La trae a dónde? A donde están las demás. Jesús no anda dejando ovejas sueltas en el monte.

      Ellen White lo dice así: “La oveja perdida representa al pecador que se ha apartado de Dios, y el pastor no descansa hasta devolverla al redil” (PVGM, cap. “La oveja perdida”). Es decir: sí hay redil.

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