El día que guardaba Jesús

Este es un estudio bíblico-apologético (enfoque adventista), mostrando qué hacía Jesús en sábado y, en cada caso, respondiendo las objeciones comunes que intentan minimizar el 4.º mandamiento.

1) Punto de partida: Jesús no quebrantó la Ley de Dios, sino las tradiciones humanas

  • Jesús guardaba el sábado “según su costumbre” (Lc. 4:16).
  • Jesús no podía quebrantar el 4.º mandamiento, porque habría sido pecado. Y la Escritura dice que Él fue “sin pecado” (Heb. 4:15).
  • Lo que Jesús confrontó fue el reemplazo de la Palabra por “mandamientos de hombres”: “Dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres” (Mr. 7:8-13).
  • En otras palabras: no era “Torá de Dios” lo que añadieron, sino cercas rabínicas y cargas religiosas.

EGW (en esencia) enseña que Cristo no abolió el sábado, sino que lo libró de los abusos y lo presentó como día de misericordia y restauración (DTG / “El Deseado…”, capítulos sobre controversias del sábado).

CBA (Comentario Bíblico Adventista) suele subrayar que los choques del sábado en los Evangelios no son “Ley vs. gracia”, sino Ley de Dios vs. interpretación tradicionalista que anulaba el propósito del mandamiento (especialmente en Mr. 2 y Mt. 12).


Escenas: ¿Qué hacía Jesús en sábado?

2) Iba a la sinagoga, adoraba y enseñaba la Palabra

Textos clave: Lc. 4:16-21; Mr. 1:21-22; Lc. 6:6.
Qué hacía: adoración, lectura bíblica, exposición, llamado a la misión.

Objeción común: “Eso era antes de la cruz; después ya no aplica.”
Respuesta:

  1. El sábado no nace en el Sinaí, sino en la Creación (Gn. 2:1-3). El mandamiento lo ancla ahí (Ex. 20:8-11).
  2. Jesús es Modelo de vida santa. Si el sábado fuera irrelevante por principio, no se diría “según su costumbre” (Lc. 4:16).
  3. Después de la cruz, los apóstoles siguen predicando en sábado (Hch. 13:14, 42-44; 16:13; 17:2; 18:4). Eso no “prueba todo”, pero sí derriba la idea de un cambio claro y universal decretado por Cristo.

3) Hacía el bien: sanaba y restauraba vidas

Casos:

  • Hombre de la mano seca (Mt. 12:9-14; Mr. 3:1-6).
  • Mujer encorvada (Lc. 13:10-17).
  • Hidrópico (Lc. 14:1-6).
  • Paralítico (Jn. 5:1-18).
  • Ciego de nacimiento (Jn. 9).

Objeción común: “Jesús quebrantó el sábado; entonces el sábado no importa.”
Respuesta:

  1. Jesús no quebranta el mandamiento; desenmascara una lectura torcida. Él pregunta: “¿Es lícito en sábado hacer el bien?” (Mt. 12:12). Nota: Él no dice “ya no hay sábado”, sino qué es lícito en sábado.
  2. Cristo apela a principios aceptados incluso por ellos: rescatar y cuidar (Mt. 12:11; Lc. 14:5).
  3. La Ley nunca prohibió la misericordia. Al contrario: el sábado incluye liberación (Dt. 5:15). Y el espíritu profético lo vincula con desatar cargas (Isa. 58:6, 13-14).
  4. Si sanar fuera violación de la Ley, entonces Dios estaría en contra de hacer el bien. Pero Jesús muestra que el sábado es el día perfecto para restaurar.

EGW: recalca que el sábado fue dado para bendición del ser humano, y que Cristo lo presentó como día de alivio, esperanza y servicio (DTG).

CBA: comenta que “hacer el bien” no es excepción “inventada”, sino el verdadero alcance moral del mandamiento cuando se entiende como santificación y amor.


4) Liberaba a los oprimidos: el sábado como “día de libertad”

Texto clave: Lc. 13:10-17 (la mujer atada por Satanás).
Jesús dice: “¿No se debía desatar… en el día de reposo?” (Lc. 13:16).

Objeción común: “Jesús se opuso al sábado ‘judío’ porque estaba lleno de reglas; por eso lo descartó.”
Respuesta:

  1. Jesús no descarta el sábado; descarta la esclavitud religiosa.
  2. El sábado bíblico apunta a la redención y libertad (Dt. 5:15). Jesús está mostrando el sábado como lo que siempre debió ser: día de rescate.
  3. El problema no era el sábado; era convertirlo en carga y orgullo.

5) Atendía necesidades reales: el caso de las espigas

Texto clave: Mt. 12:1-8; Mr. 2:23-28; Lc. 6:1-5.
Los discípulos arrancan espigas por hambre.

Objeción común: “Arrancar espigas es cosechar; por tanto quebrantaron el sábado.”
Respuesta:

  1. La Ley permitía tomar grano con la mano del campo ajeno por necesidad inmediata (Dt. 23:25). No es “cosecha comercial”; es provisión simple.
  2. Jesús trae 2 argumentos bíblicos:
    • David y los panes (1 S. 21:1-6): necesidad humana no anula santidad, revela prioridades.
    • Los sacerdotes trabajan en el templo (Mt. 12:5): hay servicios sagrados y necesidades que no profanan el día.
  3. Concluye con la frase clave: “El sábado fue hecho por causa del hombre” (Mr. 2:27). No para destruir al hombre, sino para preservarlo.

CBA: enfatiza que “por causa del hombre” (anthrōpos) es universal, no “solo judíos”. El sábado sirve al ser humano como creación de Dios.


6) Enseñaba el verdadero estándar: “Señor del sábado”

Texto clave: Mr. 2:28; Mt. 12:8; Lc. 6:5.
“El Hijo del Hombre es Señor aun del sábado.”

Objeción común: “Si Jesús es Señor del sábado, puede cambiarlo o abolirlo.”
Respuesta:

  1. “Señor” no significa “destruir”, sino autoridad legítima para definir su propósito.
  2. Si Jesús fuera a cambiar el día, esperaríamos un mandato claro. En cambio, Él afirma señorío precisamente en el contexto de defender el sábado de abusos.
  3. En Isa. 58:13, Dios llama al sábado “mi día santo”. Jesús, como Señor, no compite con el Padre; revela su intención: santidad con misericordia.

7) Respondía a acusaciones: el problema era “tradición como Ley”

Textos clave: Mr. 7:8-13; Mt. 15:1-9.
Aquí está la raíz de tu punto: algunos cristianos dicen que “los agregados fariseos eran Ley de Dios”, por eso concluyen que el sábado bíblico es opresivo y se debe “superar”.

Objeción común: “Los fariseos defendían la Ley de Dios; Jesús la relativizó.”
Respuesta:

  1. Jesús distingue: mandamiento de Dios vs. tradición de hombres (Mr. 7:8).
  2. La Escritura prohíbe añadir y elevar añadidos al nivel de mandamiento divino (Dt. 4:2; 12:32).
  3. El sábado bíblico ya incluía misericordia y alivio; lo que añadió el fariseísmo fue una mentalidad que medía santidad por minucias y condenaba el bien.

8) Incluso en la muerte, el sábado queda honrado

Texto clave: Lc. 23:54-56.
Las mujeres preparan especias, “y descansaron el sábado, conforme al mandamiento.”

Objeción común: “La resurrección cambió el día; por eso el sábado queda atrás.”
Respuesta:

  1. El texto remarca “conforme al mandamiento” justo en el punto más solemne: la sepultura de Cristo.
  2. La resurrección en “el primer día” es un hecho glorioso, pero no aparece un mandato de cambiar el día de reposo en ese relato.
  3. Si el cambio fuera central, esperaríamos: mandamiento, explicación, señal apostólica repetida. En su lugar, vemos continuidad del mandamiento moral y el sábado como memorial de creación y redención.

Resumen teológico: el sábado que Jesús guardaba

Jesús mostró que el sábado es:

  1. Día de adoración y enseñanza (Lc. 4:16).
  2. Día de hacer el bien y sanar (Mt. 12:12).
  3. Día de libertad y restauración (Lc. 13:16; Dt. 5:15).
  4. Día para atender necesidades reales sin mercantilizarlo (Mr. 2:27; Dt. 23:25).
  5. Día santo, no carga farisaica (Isa. 58:13-14; Mr. 7:8).

Aplicación práctica: “guardar el sábado como Cristo”

  • Preparar lo secular antes (Ex. 16:22-23, principio).
  • Priorizar comunión, Palabra, familia y descanso santo (Isa. 58:13).
  • Servir: visitar, consolar, sanar, ayudar, sin convertirlo en “día de negocio” ni “día de show” espiritual.
  • Rechazar el legalismo: obediencia con amor (Jn. 14:15; 1 Jn. 5:3).

Última idea, bien clara: El sábado que Jesús guardaba fue un día santo de adoración, descanso y misericordia, no una cárcel de tradiciones humanas.

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