El “cuarto ángel” de Apocalipsis: ¿quién es y qué hace?
En el lenguaje adventista, “el cuarto ángel” suele referirse al ángel de Apoc. 18:1–4. Se le llama “cuarto” porque aparece después de los 3 ángeles de Apoc. 14:6–12, y su obra se entiende como la ampliación final de esos mensajes (especialmente del 2.º: “Babilonia ha caído”).
1) El pasaje clave y lo que dice
Apoc. 18:1–4 (resumen del flujo del texto):
- “Otro ángel” desciende del cielo con gran autoridad (Apoc. 18:1).
- “La tierra fue alumbrada con su gloria” (Apoc. 18:1).
- Clama “con voz potente” anunciando: “Ha caído Babilonia” y describe su corrupción (Apoc. 18:2–3).
- Luego se oye “otra voz del cielo” diciendo: “Salid de ella, pueblo mío”, para no participar de sus pecados ni recibir sus plagas (Apoc. 18:4).
Dato importante: En el texto aparecen 2 voces:
- El ángel que proclama y denuncia (Apoc. 18:1–3).
- La voz del cielo que llama a salir (Apoc. 18:4).
Ambas están unidas en un mismo propósito: la última amonestación misericordiosa antes del cierre final (cf. Apoc. 22:11–12).
2) ¿Quién es ese ángel?
A) En Apocalipsis, “ángel” significa “mensajero”
La palabra “ángel” (gr. ángelos) significa mensajero. En Apocalipsis, a veces describe:
- Seres celestiales reales (Apoc. 10:1; 18:1).
- Y también puede representar una misión o un movimiento de proclamación (cf. Apoc. 14:6–12, donde el mensaje se predica al mundo por instrumentos humanos).
Conclusión adventista clásica:
El ángel de Apoc. 18 es un mensajero celestial real en visión, pero simboliza la obra final de Dios en la tierra, realizada por su pueblo bajo el poder del Espíritu Santo. Es decir: no es solo “un individuo”, sino una intervención de cielo que se expresa en un mensaje mundial.
B) ¿Es Cristo?
El pasaje dice “otro ángel” (Apoc. 18:1). La Biblia a veces presenta a Cristo como el “Ángel de Jehová” en el AT (Éxo. 3:2–6), pero Apoc. 18 no lo identifica explícitamente como Cristo. El foco no es “ponerle nombre” al ángel, sino entender su misión: dar poder final al mensaje que prepara al mundo para el regreso de Jesús (Apoc. 14:14–16; 18:1).
3) ¿Qué hace el cuarto ángel? Sus 6 acciones principales
1) Desciende “con gran autoridad”
Esto señala urgencia y peso divino: no es un aviso menor; es una proclamación decisiva para el tiempo final (Apoc. 18:1).
En términos prácticos, implica que Dios mismo respaldará esta proclamación con convicción, evidencia y providencia.
2) “Alumbra” la tierra con su gloria
La “gloria” en la Biblia se conecta con:
- El carácter de Dios revelado (Éxo. 33:18–19; 34:5–7).
- La luz de la verdad (Sal. 119:105).
- La revelación de la justicia de Cristo (2 Cor. 4:6).
Esa “gloria” es el derramamiento final del Espíritu Santo (“lluvia tardía”) para terminar la obra (cf. Joel 2:28–29; Zac. 10:1; Hech. 2 como cumplimiento inicial, y el final como culminación).
3) Da el “fuerte pregón” (loud cry): proclama con voz potente
El ángel clama “con voz potente” (Apoc. 18:2). Esto se entiende como el clímax del anuncio mundial: el mensaje llega con mayor claridad, mayor alcance y mayor poder que antes (cf. Mat. 24:14).
4) Repite y amplía: “Ha caído Babilonia”
El 2.º ángel ya dijo: “Ha caído Babilonia” (Apoc. 14:8).
Apoc. 18 lo repite, pero ahora explica por qué y cómo se manifiesta esa caída: mezcla doctrinal, corrupción espiritual, alianza con poderes del mundo, engaño a las naciones (Apoc. 18:2–3).
5) Desenmascara el engaño global
Describe un sistema que se volvió:
- “habitación de demonios”, “guarida de espíritu inmundo” (Apoc. 18:2).
- Un poder que intoxica a las naciones con “vino” (doctrina falsa y compromiso) (Apoc. 17:2; 18:3).
En el marco adventista, esto conecta directamente con el conflicto final de adoración (Apoc. 13:12–17) y con la advertencia contra la marca de la bestia (Apoc. 14:9–12).
6) Provoca una separación misericordiosa: “Salid de ella, pueblo mío”
Este es el corazón pastoral del pasaje (Apoc. 18:4):
Dios reconoce que tiene hijos sinceros dentro de “Babilonia” y los llama a salir cuando la luz se hace suficientemente clara.
“Salir” no es solo cambiar de edificio: es romper lealtades con el error, el pecado sostenido y la adoración falsa, para ponerse del lado de Cristo y su verdad (cf. 2 Cor. 6:14–18; Isa. 52:11).
4) ¿Qué es “Babilonia” en la lectura adventista?
En Apocalipsis, Babilonia no es principalmente una ciudad literal, sino un símbolo de confusión religiosa y apostasía organizada (Apoc. 17:1–6; 18:2–3).
Incluye:
- Un sistema religioso que mezcla verdad con error (Apoc. 17:4–5).
- Alianza con el poder civil para imponer adoración (Apoc. 13:15–17; 17:2).
Esto no significa que “toda persona” en otras iglesias esté perdida; al contrario, Apoc. 18:4 prueba que Dios tiene un “pueblo mío” allí, al que llama con amor.
5) Comentarios clave de Ellen G. White (en enfoque adventista)
En El Conflicto de los Siglos, capítulo conocido como “La última amonestación”, Ellen G. White relaciona Apoc. 18 con:
- El fuerte pregón unido al mensaje del 3.º ángel (Apoc. 14:9–12).
- Un derramamiento especial del Espíritu (lluvia tardía) que hace la proclamación mundial y decisiva.
- La idea de que la “gloria” que alumbra la tierra es una manifestación de la verdad y del carácter de Dios acompañada por poder espiritual.
También enfatiza que el llamado “Salid de ella, pueblo mío” ocurre con fuerza cuando la línea entre verdad y error queda claramente definida en el conflicto final.
6) Comentario del CBA
El Comentario Bíblico Adventista (CBA, tomo 7, com. Apoc. 18:1–4) suele resaltar estas ideas:
- El ángel de Apoc. 18 no introduce un evangelio diferente, sino que fortalece la proclamación previa (Apoc. 14).
- “Alumbrar con gloria” indica una proclamación final acompañada por poder del cielo.
- La repetición de “Babilonia ha caído” muestra una caída más completa y demostrada que en Apoc. 14:8, por la unión final del error con el poder civil y la coerción religiosa (cf. Apoc. 13).
7) ¿Qué debería producir este mensaje en nosotros?
- Claridad doctrinal + espíritu cristiano: decir la verdad sin odio (Efe. 4:15).
- Urgencia misionera: Dios aún tiene “pueblo” fuera (Apoc. 18:4; Juan 10:16).
- Preparación espiritual real: la “gloria” no es espectáculo; es carácter transformado (2 Cor. 3:18; Apoc. 14:12).
- Enfoque en Cristo: el centro del fuerte pregón es Cristo y su justicia, y la obediencia como fruto (Rom. 5:1; 8:4; Apoc. 14:12).