La lluvia tardía, según la Biblia, es un derramamiento final del Espíritu Santo que madura y empodera a los creyentes para llevar el último mensaje del evangelio. Esta obra requiere de una preparación espiritual constante, caracterizada por arrepentimiento genuino, obediencia a la Palabra, y un compromiso con la misión y la unidad en Cristo.
La preparación para la lluvia tardía