Las 2 Leyes


Lect. Bíblica: Colosenses 2:13-14
Himnos: 529, 311, 312

Introducción
Pedro hablando de Pablo 2 Pedro 3:15-16
Pedro era un simple pescador; sus escritos son sencillos. Pablo un estudiado en la escuela de los Rabinos; miembro de sanedrín.
2Pe 3:15-16 Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, 2Pe 3:16 casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.


Difíciles de entender: Colosenses 2:13-14
Col 2:13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, (B) perdonándoos todos los pecados, Col 2:14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz.


Otra versión: Castillian NT
Col 2:14 De este modo anuló Dios el documento acusatorio que había contra nosotros y que nos era contrario; lo quitó de en medio clavándolo en la cruz de Cristo.


Comentario:
[Col_2:14] Anulando.
Gr. exaléifò, “borrar”, “cancelar”. En griego clásico este verbo se usaba para indicar que se había borrado algo escrito.


El acta.
Gr. jeirógrafon, “el documento de deuda” (BA); “la nota de cargo” (BJ). Esta palabra sólo aparece aquí en el NT. Fuera de la Biblia se usaba con frecuencia para documentos escritos a mano, con frecuencia de carácter legal, como un pagaré firmado por un deudor.
Con frecuencia se ha interpretado que aquí se habla de la ley ceremonial judía, pero no es así literalmente, ya que lo importante no es la ceremonia en si sino su objetivo. El tema de Colosenses es la auténtica libertad del cristiano, quien no necesita cumplir con ceremonias y rituales a fin de obtener la salvación ni la aceptación ante Cristo, pues el Señor Jesús ha triunfado y ha borrado el pagaré.


OJO: Porque la sangre de animales no perdona pecados: Hebreos 10:4
Con la muerte de Jesús en la cruz fue cancelada la deuda del hombre. Lo que Cristo clavó en la cruz mediante su muerte fue el pagaré: el registro de la deuda, la condenación del hombre. Juan 1:29 “Al día siguiente, Juan vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: «Éste es el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”.
A fin de reconciliar la interpretación tradicional adventista con el sentido de la palabra jeirógrafon, algunos han explicado que cuando el pecado entró en este mundo, Dios instituyó un sistema ceremonial de sacrificios cruentos para enseñar a los seres humanos cuál era el precio de la transgresión. Cada vez que se degollaba un cordero, los que participaban en la ceremonia recordaban su deuda para con Dios, pensando en la muerte, no sólo del animal, sino del Redentor al cual representaba. En este sentido, el sistema ceremonial era un “pagaré”, una evidencia de la deuda de los habitantes de la tierra, un indicio de la magnitud de su condenación. Cuando en la cruz el pagaré fue borrado, el sistema ceremonial, que por milenios había sido evidencia de la culpa de los seres humanos, quedó invalidado para siempre. Mat 27:50-51 Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos… Comparar con: Efe. 2:15


Efe. 2:15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz. Acá se sigue hablando de la ley ceremonial, lo que desaparece en Efesios es la “pared intermedia que separa a judíos y gentiles, interpretada por muchos como una pequeña parte de la ley ceremonial y la circuncisión. Leer completo Eph 2:13-16


Cristo eliminó las enemistades al abolir “la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas”. Importante: Debería notarse que el sistema ceremonial, tal como Dios lo dio, no produjo la enemistad que Pablo describe en este pasaje.
La interpretación judía de la ley ceremonial, las adiciones humanas que se le hicieron y las actitudes exclusivistas y hostiles del pueblo judío, pusieron la base para la enemistad con los gentiles. Todo gentil que deseaba obtener la “ciudadanía de Israel” (Efe. 2:12), tenía que enfrentarse a un complicado sistema de requerimientos legales. Es fácil comprender entonces por qué un sistema tal resultaba tan poco atractivo para el gentil, así como el Dios que él creía que era el autor de semejante enseñanza. De esta manera el sistema judío se convirtió en una barrera infranqueable, una pared intermedia que impedía que los gentiles aceptaran la adoración del verdadero Dios. Los judíos abominaban y detestaban a sus vecinos gentiles, y éstos, a su vez, odiaban y despreciaban a los judíos.
Luego de la explicación anterior es fácil también entender porque las personas hoy en día desprecian el Sábado como Día de Reposo; porque lo que ven del Sábado es solamente las ordenanzas judías (ley de hombres) impuestas sin el consentimiento Divino y que el mismo Cristo les hizo ver su error: Mat 15:7-9 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.

Analicemos ahora:


Col 2:16 Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo.
Todo lo anterior es referente a rituales relacionados con los sacrificios (Ley Ceremonial) y no está relacionado con la Ley Moral de Dios la cual es Eterna. “Días de reposo” se refieres a fiestas ceremoniales celebrados en sábado y no se refiere al “Shabatt” directamente.


Las dos leyes: Una es ceremonial, sombra de lo que habría de venir, la otra es Moral.


Los 10 Mandamientos, la Ley Moral de Dios (Estaba dentro del Arca y en dos tablas, que Dios escribió y que todo el pueblo escucho)
Exo 31:18 Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.
Deu 5:22 Estas palabras habló Jehová a toda vuestra congregación en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, a gran voz; y no añadió más. Y las escribió en dos tablas de piedra, las cuales me dio a mí.
Deu 10:1 En aquel tiempo Jehová me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube a mí al monte, y hazte un arca de madera;
Deu 10:2 y escribiré en aquellas tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que quebraste; y las pondrás en el arca.
La otra Ley: La ley Ceremonial (Estaba al lado del arca y en un libro escrito por Moises) Deu 31:9 Y escribió Moisés esta ley, y la dio a los sacerdotes hijos de Leví, que llevaban el arca del pacto de Jehová, y a todos los ancianos de Israel.
Deu 31:24 Y cuando acabó Moisés de escribir las palabras de esta ley en un libro hasta concluirse, Deu 31:25 dio órdenes Moisés a los levitas que llevaban el arca del pacto de Jehová, diciendo: Deu 31:26 Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y esté allí por testigo contra ti. (Ya antes mencionada: Lev 1:1 Los holocaustos.)


Cristo vino a magnificar la ley Moral: Mateo 5


[Rom_10:4] El fin de la ley es Cristo.
No debe entenderse este pasaje en el sentido de que Cristo es la terminación de la ley de Dios, y que, por lo tanto, los hombres no están más bajo la obligación de obedecerla. Cristo es la solución de la ley porque es la solución final del problema del pecado, hecho patente por la ley. El propósito de Dios al proclamar sus leyes a Israel fue mostrarle su pecaminosidad (Rom_3:20) y su necesidad de un Salvador (Gal_3:24). Pero los judíos habían pervertido el propósito de Dios y usado sus leyes -la moral y la ceremonial- como medio para establecer su propia justicia mediante sus esfuerzos de obediencia legalista.
Cristo vino para poner fin a este abuso de la ley y para restablecer el sendero de la fe. Esta fe no abroga la ley sino que la establece (ver com. Rom_3:31) y hace posible que los hombres cumplan con sus requerimientos (ver com. Rom_8:4). (Comentario Bíblico Adventista).

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