Las siete últimas plagas

¿juicio, ira o justicia divina?

Una de las preguntas más profundas que puede hacerse un cristiano al estudiar Apocalipsis es esta:

¿Cómo puede un Dios de amor derramar siete últimas plagas sobre la tierra?

Apocalipsis 15 y 16 presentan una escena solemne. Siete ángeles reciben siete copas con las plagas postreras, porque en ellas se consuma la ira de Dios. A primera vista, algunos podrían pensar que se trata de un Dios vengativo. Sin embargo, la Biblia revela algo mucho más profundo: las plagas finales no son una explosión caprichosa de ira, sino la manifestación final de la justicia divina después de que la humanidad rechazó repetidamente la gracia de Dios.

El mismo Apocalipsis declara:

“Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.”
Apocalipsis 15:3

Este estudio explica que Dios es amor, pero su amor no anula su justicia. Durante mucho tiempo, Cristo ha intercedido por la humanidad en el santuario celestial. Hoy todavía hay gracia. Hoy todavía el Espíritu Santo llama al arrepentimiento. Hoy todavía el mensaje de salvación se predica al mundo.

Pero llegará el momento en que Cristo concluirá su obra intercesora. Entonces los dos grupos estarán definidos: los que aceptaron a Cristo y recibieron el sello de Dios, y los que rechazaron su verdad y recibieron la marca de la bestia.

En este material se estudian de manera ordenada las siete últimas plagas de Apocalipsis 16:

  1. La úlcera maligna.
  2. El mar convertido en sangre.
  3. Los ríos y fuentes de agua convertidos en sangre.
  4. El sol quemando a los hombres.
  5. Las tinieblas sobre el trono de la bestia.
  6. El secamiento del río Éufrates y la preparación para el Armagedón.
  7. El gran terremoto, el granizo y la declaración final: “Hecho está.”

También se explica por qué estas plagas no caen sobre el pueblo fiel de Dios, pues el sello divino será protección en el tiempo final, así como la sangre del cordero protegió a Israel durante las plagas de Egipto.

Este estudio no busca despertar temor, sino conducirnos a una decisión espiritual seria. Si hoy todavía hay gracia, entonces hoy es el momento de buscar a Cristo. Si todavía el mensaje se predica, entonces todavía hay oportunidad. Si todavía el Espíritu Santo llama, entonces todavía podemos abrir el corazón.

Las siete últimas plagas nos recuerdan que el pecado llegará a su límite, que la paciencia divina no será abusada para siempre y que Cristo vendrá pronto para libertar a su pueblo.

📥 Descarga aquí el estudio completo:

Ministerio LD
Preparando un pueblo para el encuentro con Cristo.

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