Citas sobre el domingo en su contexto

Las siguientes citas son usadas por los defensores del domingo como «Día del Señor», «Día Santo», o como un mandamiento nuevo, pero al entender el contexto no vemos nada de lo anterior.

Voy a analizar las citas paso a paso, solo con Biblia y usando lógica sencilla.


1. Principio básico: ¿quién santifica un día?

  1. Dios santificó el séptimo día al crear el mundo.
    • Gn 2:2-3; Ex 20:8-11.
      No hay un solo texto donde Dios santifique el primer día.
  2. Jesús no vino a cambiar la Ley, sino a confirmarla.
    • Mt 5:17-19.
      Si el cuarto mandamiento habla del séptimo día, ningún apóstol puede cambiarlo sin un mandato clarísimo de Cristo, y ese mandato no existe.
  3. Aun después de la cruz, las mujeres “reposaron el sábado, conforme al mandamiento”.
    • Lc 23:54-56.
      Eso es ya en la era cristiana, al pie de la cruz.

Con esto en mente, vamos texto por texto.


2. “Primer día después del sábado” = resurrección (Mc 16; Lc 24; Jn 20)

La imagen dice: “Resucitó en domingo… O SEA DOMINGO”.

  • Es cierto que Jesús resucitó el primer día.
  • Pero los evangelios solo describen un hecho, no instituyen un nuevo día santo.
  • Cuando Dios quiere que un hecho tenga un memorial, lo dice:
    • Pascua: “este día os será en memoria” (Ex 12:14).
    • Cena del Señor: “haced esto en memoria de mí” (Lc 22:19).
  • Nunca dice: “guardad el día de mi resurrección”.

La Biblia sí da un memorial de la muerte y resurrección: el bautismo.

  • Ro 6:3-5; Col 2:12.
    Morimos, somos sepultados y resucitamos con Cristo. El símbolo bíblico de la resurrección es el bautismo, no el domingo.

3. Apariciones en el primer día y “ocho días después” (Lc 24; Jn 20:19,26)

La imagen insiste: “Se les apareció el primer día… ERA DOMINGO… Ocho días después ERA DOMINGO”.

  1. Jn 20:19 dice que estaban reunidos con “las puertas cerradas por miedo de los judíos”.
    No estaban celebrando un culto dominical; estaban escondidos y llenos de incredulidad (Mc 16:14).
  2. “Ocho días después” (Jn 20:26) Jesús se aparece otra vez.
    Aun si fue otro domingo, el texto no dice que se reunieran por costumbre de culto. Simplemente estaban juntos, y Jesús se presenta.
  3. Jesús se apareció también otros días: por ejemplo, junto al mar de Tiberíades (Jn 21:1-14).
    No por eso hacemos “día santo del mar de Tiberíades”.

Lógica bíblica:
De que algo ocurrió en cierto día no se sigue que ese día sea mandamiento para todos los cristianos.


4. Pentecostés y la ascensión (Hch 2; Lc 24:49; Hch 1:4-5)

La imagen concluye: “El quincuagésimo día… PENTECOSTÉS… O SEA EN DOMINGO… cumplió la promesa al ascender… O SEA EN DOMINGO”.

  1. Pentecostés era una fiesta anual, no semanal.
    • Lv 23:15-21.
      Era un día de santa convocación una vez al año, independientemente del sábado semanal.
  2. Aun si ese año cayó en domingo, un día de fiesta no cambia el ciclo del mandamiento semanal.
    Nadie dice que, porque la Pascua se celebraba el día 14 del mes, ahora debemos guardar todos los días 14 como sábado.
  3. Sobre la ascensión, la Biblia no dice qué día de la semana fue.
    • Sí dice que fue “a los 40 días” (Hch 1:3,9), nada más.
      La frase “O sea en domingo” es pura suposición; no es texto bíblico.
  4. El énfasis de Hch 2 no es “nuevo día de reposo”, sino que el Espíritu Santo desciende para capacitar a la iglesia.

5. “En ese día Pedro proclamó su primer discurso” (Hch 2:14-41)

Claro, el sermón de Pedro ocurre el mismo día de Pentecostés.
Otra vez: es un evento único anual, no una orden de culto semanal.

Si predicar un gran sermón bastara para santificar el día, cualquier día con un poderoso avivamiento se volvería “nuevo sábado”. Eso es absurdo bíblicamente.


6. 1 Co 16:2 – “el primer día de la semana”

La imagen dice que Pablo “conservó el ritmo de vida de los discípulos… O SEA DOMINGO”.

Leamos el texto:

“Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, guardándolo, según haya prosperado, para que cuando yo llegue no se hagan entonces colectas.” (1 Co 16:2).

Observa:

  1. Dice “cada uno de vosotros”, no “cuando os reunáis en la iglesia”.
    En griego añade la idea de ponerlo “junto a sí”, es decir, en casa.
  2. El propósito es administrativo: tener la ofrenda lista “para que cuando yo llegue no se hagan entonces colectas”.
    No habla de culto, no menciona predicación ni Cena del Señor.
  3. Pablo usó el primer día como buen momento para revisar las cuentas de la semana y ahorrar para los hermanos de Judea.
    Nada en el texto lo declara santo ni reemplaza el sábado del mandamiento.

7. Hechos 20:7-12 – Troas y “la fracción del pan”

La imagen concluye: “O SEA DOMINGO… TAMBIÉN EN DOMINGO”.

“El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba… y alargó el discurso hasta la medianoche.” (Hch 20:7).

  1. Hay muchas lámparas y Pablo predica hasta la medianoche (v.8).
    Con el calendario bíblico, el día comienza al ponerse el sol.
    Así, el “primer día de la semana” comenzó al terminar el sábado; esta reunión es la noche de sábado, no el domingo por la mañana.
  2. Después del incidente de Eutico, Pablo “habló largamente hasta el alba… y salió” (v.11).
    Luego pasa el resto del primer día viajando en barco y por tierra (v.13-14).
    Si ese fuera el nuevo día de reposo, Pablo habría elegido otro día para una jornada tan dura de viaje.
  3. “Partir el pan” no prueba un culto dominical:
    • Los creyentes “partían el pan cada día en las casas” (Hch 2:46).
      Es una expresión normal para comer juntos, con sentido de comunión, no necesariamente una reunión semanal fija.

Este texto muestra una reunión especial de despedida, no un “domingo mandatorio”.


8. Ap 1:10 – “el día del Señor”

La imagen afirma: “La costumbre de llamar a este primer día… el ‘día del Señor’… O SEA DOMINGO”.

El texto solo dice:

“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor…” (Ap 1:10).

No explica qué día es. Para saberlo, hay que preguntar:
¿Qué día llama el mismo Dios “mi día” en la Biblia?

  1. “Mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios.” (Ex 20:10).
  2. “Llamarás al sábado delicia, santo, glorioso de Jehová.” (Is 58:13).
  3. Jesús declara: “El Hijo del Hombre es Señor aun del sábado.” (Mt 12:8).

En toda la Escritura no existe un texto que llame al primer día de la semana “día del Señor”.
Esa identificación aparece siglos después, en la tradición posbíblica, no en el Nuevo Testamento.

La explicación más coherente con la Biblia es que Juan estaba en visión en el sábado, día que Dios ya había reclamado como suyo.


9. ¿“Ningún cristiano celebraba el sábado”?

La frase final de la imagen contradice directamente el Nuevo Testamento.

  1. Las mujeres que siguieron a Jesús “reposaron el sábado, conforme al mandamiento”. (Lc 23:56).
    Esas mujeres son cristianas, no fariseas legalistas.
  2. Años después de la resurrección, Pablo sigue guardando el sábado:
    • “Conforme a su costumbre, Pablo entró… y por tres sábados discutió con ellos.” (Hch 17:2).
    • “Discutía en la sinagoga todos los sábados, y persuadía a judíos y griegos.” (Hch 18:4).
    • En Antioquía de Pisidia, los gentiles le ruegan que les predique “el siguiente sábado”, y casi toda la ciudad se junta ese día (Hch 13:42-44). Si el domingo fuera ya el día de culto, era la ocasión perfecta para decirles: “No esperen una semana, vengan mañana”. Pero Pablo no lo hace.
  3. Cuando en Filipos no hay sinagoga, Pablo busca igual un lugar de oración en sábado (Hch 16:13).
  4. Décadas después de la cruz, Jesús aconseja a sus discípulos: “Orad que vuestra huida no sea en invierno ni en sábado.” (Mt 24:20).
    Esto apunta a la destrucción de Jerusalén en el año 70. Cristo espera que 40 años más tarde sus discípulos sigan respetando el sábado.

El cuadro bíblico es claro: los primeros cristianos seguían guardando el sábado, y se reunían también otros días, incluido el primero, pero sin darle carácter de mandamiento.


10. Síntesis bíblica

  1. Dios bendijo y santificó el séptimo día, y nunca revocó ese acto (Gn 2:2-3; Ex 20:8-11).
  2. Jesús respetó el sábado (Lc 4:16), lo declaró hecho “para el hombre” (Mc 2:27) y Señor del sábado (Mt 12:8).
  3. Después de la cruz, los discípulos siguen guardando el sábado (Lc 23:56; Hch 13; 16; 17; 18).
  4. Todos los textos del “primer día” son descriptivos, no mandatos. Ninguno dice:
    • que el domingo sea santo,
    • que se haya quitado el sábado,
    • ni que la iglesia deba guardar el primer día en lugar del séptimo.
  5. El memorial de la resurrección que la Biblia ordena es el bautismo, no un cambio del cuarto mandamiento (Ro 6:3-5).

Por eso, desde una lógica puramente bíblica, la conclusión de la imagen (“El domingo es por excelencia el día de la fe… ningún cristiano celebraba el sábado”) es contraria a la Escritura.
La Biblia presenta al pueblo fiel del tiempo del fin como “los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Ap 14:12), y allí sigue incluido el mandamiento del sábado.

Deja un comentario