El Día de la Expiación se presenta como un juicio celestial donde Dios examina las vidas humanas. Aunque los pecados no confesados quedan registrados, los confesados son perdonados por Cristo. El juicio es una esperanza para los creyentes, quienes se presentan ante Dios cubiertos con la justicia de Cristo y no por sus méritos.
Cuando mi nombre aparezca en la corte