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En el futuro, toda la humanidad celebrará el Shabat

Un nuevo libro examina el Shabat como el cumplimiento de la profecía mesiánica.

David Nekrutman, es un judío ortodoxo que vive en Israel, ha estado fomentando relaciones tanto personales como profesionales con cristianos durante los ultimos 21 años. Su proyecto más reciente tiene como objetivo alentar a los cristianos a reconsiderar el papel que juega el Shabat (el sábado bíblico) en sus vidas cristianas.

Nekrutman se encuentra actualmente compartiendo su libro por Estados Unidos.

Su libro «Tu invitación al Shabat», se basa en una profecía de Isaías: “Y será que de Luna Nueva en Luna Nueva, de Shabbat en Shabbat, toda la humanidad adorará delante de Mí’, dice El Eterno” (Isaías 66: 23).

Nekrutman explica, “Creo que la mayoría de la gente tiene una visión muy negativa del Día de Reposo. Así, la misión principal del libro es una invitación. Esta fue una invitación desde los albores de la creación y existe hoy para todos”.

También dice: “el concepto del Shabat se ha perdido por completo”, y habló sobre cómo, en los Estados Unidos, solía haber leyes azules, tambien conocidas como leyes dominicales, que cerraban la mayoría del comercio los domingos, para alentar a los ciudadanos a observar el domingo como día de descanso. En los días en que se hacían cumplir las leyes azules, el domingo se consideraba el día de reposo. Pero esos días ya pasaron, hasta el punto de que “cualquiera que tenga 30 años o menos, definitivamente ni siquiera entiende que su servicio en la iglesia, se considera como un Día de Reposo”.

“Hice todo lo posible para hablar específicamente sobre un sábado, que está más allá de lo que se debe y lo que no se debe hacer. No estoy abogando por una práctica judía ortodoxa del sábado, para los cristianos, de ninguna manera o forma. No quiero que me vean como un judaizante del cristianismo de ninguna manera”, explicó.

Tu invitación al Shabat, se enfoca en la profecía de Isaías 66. “La profecía es muy abierta”, dijo Nekrutman. “Toda la humanidad está haciendo algo por un Día de reposo, cualquiera que sea esa forma. No lo sabemos exactamente, porque Isaías realmente no lo explica”.

Hizo hincapié en que honrar el Shabat no es una conversión al judaísmo, sino más bien el cumplimiento de la visión de Isaías de que “un día será un sábado mesiánico, judío y gentil juntos. Mi argumento es, ¿por qué no podemos promover una forma positiva de ver el dia de reposo ahora?”, Dijo.

Nekrutman enfatizó que muchas profecías del Fin de los Días son «pesimistas». Pero cree, en cambio, que “hay una forma muy positiva de mover la historia redentora a través del paradigma del Shabat o día de reposo, del que nunca se habla. Esa es la razón por la que estoy trayendo a colación la conversación. Hay una sociedad que tenemos que hacer para que cuando venga el Mesías, nos aseguraremos de que no tenga mucho que hacer.

Estimados seguidores de la pagina de Ley Dominical, este es un ejemplo más, de muchos otros que hemos expuesto, sobre como van avanzando los movimientos dominicales. A este movimiento no le importa el Shabat bíblico, el día de reposo dado por Dios en el séptimo dia, le importa la tradición de hombre, y sobre todo será promovido por el grupo religioso que tiene el deseo de control y poder mundial, que según ellos, es para el bien de todos.

También, vemos que el autor enfatiza, que debemos de preparar un dia de reposo, para cuando venga el mesías, pero como sabemos los que estudiamos las profecias, se está preparando un falso día de reposo, el domingo, para el falso Cristo, que aparecerá para el último gran engaño en la tierra.

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Fuentes:
1. Pagina Oficial
2. Noticia

12 verdades sobre el Día de Reposo

¿Cuál es el verdadero Día de reposo? Y lo que es más importante, ¿quiere Dios todavía hoy que compartamos un día a la semana de forma especial?

  1. Una semana es lo que tardó Dios en crear este planeta, la semana es la única fórmula de tiempo que no tiene explicación astronómica, y sin embargo, las principales civilizaciones han contado sus vidas en ciclos de 7.
  2. El séptimo día está desde el Génesis, antes de los judíos, antes del pecado.
  3. Cuando Jesús terminó su misión, murió un viernes y el séptimo día reposó.
  4. Los seguidores de Jesús descansaron el Día de reposo, conforme al mandamiento de Dios, y no los inventos de los fariseos que es lo que todo el mundo ve y odia.
  5. El primer día de la semana, domingo, los discípulos encontraron el sepulcro vacío. La Biblia nunca ha indicado que celebremos el domingo, y durante siglos nadie lo hizo.
  6. En Marcos 2 Jesús declara que es el Señor del sábado, es su día, Y nos dice que fue hecho para ti y para mí.
  7. En éxodo 20 8 se recuerda al séptimo día como aniversario semanal de la creación, por eso no puedes cambiar la invitación.
  8. La invitación para disfrutar del séptimo día es universal, se menciona en Isaías 56, y se describe en otros versículos como un pacto eterno con el creador.
  9. Nadie cambió el Día de Reposo, ni en el antiguo testamento ni en el nuevo testamento, simplemente lo olvidaron, tal como el cuarto mandamiento lo había pronosticado: “Acuérdate del día de reposo para santificarlo”.
  10. Jesús y sus discípulos guardaron el sábado de Dios, pero muchos ven el sábado de los judíos con sus ridículas doctrinas de hombre. Actualmente el mundo ve los mandamientos de hombre que Jesús no obedeció, por eso Jesús no tenía problemas con sanar a las personas el día de reposo y liberarlos de la esclavitud del pecado. Con razón dijo: “ Es correcto hacer el bien en sábado”, Mateo 12: 12. Y le recalcó a los fariseos, “en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres”. Mateo 15: 7
  11. El domingo aparece con fuerza cuando el imperio romano, decide aceptar el mensaje de Cristo. Pero no fue una completa conversión, porque no dejaron muchas de sus costumbres paganas, como son los ídolos y celebraciones, entre ellas el culto al Sol, de ahí el nombre del primer día de la semana en inglés, SUNDAY (día del sol), domingo.
  12. Otro detalle que debemos de aclarar es que el sábado no salva a nadie, ya eres salvo por Cristo, pero debes aprender obedecerle a Dios sino quieres ser borrado del libro de la vida. Apocalipsis 3: 15, Salmos 69: 28. La ley de Dios no esta para salvar a nadie, está para indicarte donde estás fallando. Por que si los diez mandamientos estuvieran abolidos podríamos robar y matar libremente sin castigo alguno. Y no olvidemos la advertencia de Jesús: “si me aman, guarden mis mandamientos. Juan 14: 15

Más recursos: https://LeyDominical.info

74 Razones bíblicas de la vigencia del sábado

1. Porque el sábado es parte de la ley de Dios. La ley nunca fue de Moisés, la Ley es de Dios, El sábado fue escrito por el dedo de Dios y no de Moisés.  

Éxodo 31:18

Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.

Nehemías 10:29

se reunieron con sus hermanos y sus principales, para protestar y jurar que andarían en la ley de Dios, que fue dada por Moisés siervo de Dios, y que guardarían y cumplirían todos los mandamientos, decretos y estatutos de Jehová nuestro Señor.

2. Porque el sábado fue bendecido por Dios (Él bendijo y santificó este día).

Génesis 2: 3

Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

3. Porque el sábado fue hecho por Dios que creó todas las cosas.

Salmos 33: 8-9

Tema a Jehová toda la tierra;
Teman delante de él todos los habitantes del mundo.
Porque él dijo, y fue hecho;
El mandó, y existió.

4. Porque el sábado fue hecho para el hombre y no el hombre para el sábado.

Marcos 2:27

También les dijo:

—El sábado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado.

5. Porque Dios ha nos ordenado recordar el día de reposo para santificarlo.

Exodo 20: 8-10

Acuérdate del día de reposo[a] para santificarlo.

Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;

mas el séptimo día es reposo[b] para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.

6. Porque el sábado es la señal del poder creador de Dios.

Exo 20:11

Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo[a] y lo santificó.

7. Porque el sábado existió antes de que las leyes fueran dadas en el Monte Sinaí. 

Exodo 16: 4222327-29
4 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.
22-23 En el sexto día recogieron doble porción de comida, dos gomeres para cada uno; y todos los príncipes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés. Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo día de reposo,[a] el reposo consagrado a Jehová; lo que habéis de cocer, cocedlo hoy, y lo que habéis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana.
27-29 Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día a recoger, y no hallaron.Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes? Mirad que Jehová os dio el día de reposo,[d] y por eso en el sexto día os da pan para dos días. Estése, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de él en el séptimo día.

8. Dios llama al sábado, que es el (séptimo día) “mi día santo.”

Isaías 58:13
Si retrajeres del día de reposo[a] tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,

9.  Porque el sábado es una obra de la creación y la creación siempre será recordada.

Salmos 111: 2-4

Grandes son las obras del Señor,
buscadas por todos los que se deleitan en ellas.
Esplendor y majestad[a] es su obra,
y su justicia permanece para siempre.
Ha hecho sus maravillas para ser recordadas[b];
clemente y compasivo es el Señor.

10. Porque el sábado es una señal entre Dios y el hombre.

Ezequiel 20: 12
Y les di también mis días de reposo,[a] para que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico.

11.  El sábado es una señal para siempre.

Éxodo 31:17
Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.

12. La observancia del sábado es todavía vigente en la actualidad, Jesús dijo que “ni una jota ni una tilde pasará de la ley”, y el séptimo día es uno de los items de la ley.

Mateo 5:18
Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.

13. Porque a la nueva tierra, adoraremos a Dios todos los días, especialmente el sábado.

Isaías 66: 22-23

Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre.

Y de mes en mes, y de día de reposo[a] en día de reposo,[b] vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.

14. Guardar el séptimo día es una demostración de amor a Dios.

Romanos 12: 10
Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.

2 Juan 1: 6
Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio.

1 Juan 5: 3
Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.

15. Porque Jesús dio el ejemplo de la observancia del sábado.

Lucas 4: 16 (en la iglesia)

Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo[a] entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.

Génesis 2: 3 (descanso)
Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

16.  Jesús hacía actos misericordiosos el sábado.

Mateo 12: 12

Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo.

17.  La controversia entre Cristo y sus enemigos judíos era sobre la forma correcta de guardar el sábado y no en relación a guardar otro día (es lícito hacer el bien).

Mateo 12: 9-12

Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos.

Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo?[a]

El les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo,[b] no le eche mano, y la levante?

Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo.

Marcos 2: 23-28
Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo,[a] sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas. Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo[b] lo que no es lícito? Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban; cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban? También les dijo: El día de reposo[c] fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo.[d] Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo

Marcos 3: 1-6
Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano. Y le acechaban para ver si en el día de reposo[a] le sanaría, a fin de poder acusarle. Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio. Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo[b] hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban. Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana. Y salidos los fariseos, tomaron consejo con los herodianos contra él para destruirle.

18. Porque el sábado es el día del Señor.

Mateo 12: 18
He aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en quien se agrada mi alma; Pondré mi Espíritu sobre él, Y a los gentiles anunciará juicio.

Apocalipsis 1: 10
Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,

19. Es lícito hacer bien en sábado.

Lucas 6: 9
Entonces Jesús les dijo: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo[a] hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla?

20. Jesús realizó milagros en sábado. Porque aliviar a los afligidos, confortar los tristes, es un trabajo de amor que hace honor al día de Dios.

Juan 9: 16
Entonces algunos de los fariseos decían: Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el día de reposo.[a] Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos.

21. Porque el sábado es el día inmediatamente anterior al primer día de la semana, entonces el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios.

Mateo 28: 1
Pasado el día de reposo,[a] al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro.

Éxodo 20: 10
mas el séptimo día es reposo[a] para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.

22. Los seguidores de Cristo descansaron el sábado, después de la crucifixión.

Lucas 23: 56
Y vueltas, prepararon especias aromáticas y unguentos; y descansaron el día de reposo,[a] conforme al mandamiento.

23. Pablo y Bernabé entraron en la sinagoga el día de sábado.

Hechos 13: 14
Ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia; y entraron en la sinagoga un día de reposo[a] y se sentaron.

24. Los Judios y gentiles se reunían en la sinagoga en sábado.

Hechos 13: 42
Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente día de reposo[a] les hablasen de estas cosas.

25. El sábado es el día del Señor.

Hechos 16: 13
Y un día de reposo[a] salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido.

26. El apóstol Juan estaba en el Espíritu en el día del Señor.

Apocalipsis 1: 10
Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,

27. Nosotros no debemos desviarnos del sábado.

Isaías 58: 13
Si retrajeres del día de reposo[a] tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,

28. Cristo no vino para abrogar la ley, y el sábado es parte de la ley.

Mateo 5: 17
No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.

29. Porque la ley es eterna.

Mateo 5:18
Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.

30. Porque no podemos quebrantar los mandamientos.

Mateo 5: 19
De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

31. Porque el hombre de pecado (el papado) cambió el sábado al domingo.

Daniel 7: 25
Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.

32. Somos siervos de Dios por lo que debemos obedecerle.

Romanos 6: 16
¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?

33. Porque si guardamos otro día no estamos de acuerdo con Cristo, sino con los hombres.

Mateo 15: 9
Pues en vano me honran,
Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.

34. Si estamos seguros de quién Dios porque no seguirlo?

I Reyes 18: 21
Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.

35. Porque las Escrituras no se puede cambiar.

Daniel 6: 8
Ahora, oh rey, confirma el edicto y fírmalo, para que no pueda ser revocado, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada.

36. Dios es el autor de la ley.

Éxodo 20: 3
No tendrás dioses ajenos delante de mí.

37. Porque el cuarto mandamiento muestra autoridad y dominio del Autor de la ley.

Éxodo 20: 8-11
Acuérdate del día de reposo[a] para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo[b] para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo[c] y lo santificó.

38. Serán salvos los que guardan los mandamientos y tienen la fe de Jesús.

Apocalipsis 14:12
Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

39. Porque Satanás está tratando de que la gente no guarde los mandamientos.

Apocalipsis 12: 17
Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

40. El sábado no fue anulado por su muerte. Cuarenta años después de la crucifixión, aún debía mantenerse sagrado. Por cuarenta años los discípulos debieron orar para que su huida no cayera el sábado.

Mateo 24: 20
Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo;

41. El apóstol Pablo guardó el sábado, tanto entre los gentiles, como entre los Judios.

Hechos 16: 11-13 (gentiles)
Zarpando, pues, de Troas, vinimos con rumbo directo a Samotracia, y el día siguiente a Neápolis; y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días. Y un día de reposo[a] salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido.

Hechos 17: 2;
Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo[a]discutió con ellos

Hechos 18: 1-4;
Después de estas cosas, Pablo salió de Atenas y fue a Corinto. Y halló a un judío llamado Aquila, natural del Ponto, recién venido de Italia con Priscila su mujer, por cuanto Claudio había mandado que todos los judíos saliesen de Roma. Fue a ellos, y como era del mismo oficio, se quedó con ellos, y trabajaban juntos, pues el oficio de ellos era hacer tiendas. Y discutía en la sinagoga todos los días de reposo,[a] y persuadía a judíos y a griegos.

Hechos 13: 42-44 (judíos)
Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente día de reposo[a] les hablasen de estas cosas. Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios. El siguiente día de reposo[b] se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios.

42. Debemos andar como Cristo anduvo.

1 Juan 2: 6
El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.

1 Juan 5: 3
Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.

1 Pedro 2: 21
Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;

Juan 13: 15-17
Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

Juan 15: 10
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como también yo he guardado los mandamientos de mi Padre y en su amor permanezco.

43. Porque Cristo es el mismo.

Hebreos 13: 8
Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

44. Serán castigados los que no guarda el sábado.

Jeremías 17:27
Pero si no me oyereis para santificar el día de reposo,[a] y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalén en día de reposo,[b] yo haré descender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará.

45. Dios se enoja  cuando profanamos el día de reposo.

Nehemías: 13: 17-18
Y reprendí a los señores de Judá y les dije: ¿Qué mala cosa es esta que vosotros hacéis, profanando así el día de reposo?[a] ¿No hicieron así vuestros padres, y trajo nuestro Dios todo este mal sobre nosotros y sobre esta ciudad? ¿Y vosotros añadís ira sobre Israel profanando el día de reposo?

46. La ley de Dios es verdadera.

Nehemías 9: 13-14
Y sobre el monte de Sinaí descendiste, y hablaste con ellos desde el cielo, y les diste juicios rectos, leyes verdaderas, y estatutos y mandamientos buenos, y les ordenaste el día de reposo[a] santo para ti, y por mano de Moisés tu siervo les prescribiste mandamientos, estatutos y la ley.

47. Bienaventurado el hombre que no profana el día de reposo.

Isaías 56: 1267.
Así dijo Jehová: Guardad derecho, y haced justicia; porque cercana está mi salvación para venir, y mi justicia para manifestarse. Bienaventurado el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que lo abraza; que guarda el día de reposo[a] para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal. Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo[c] para no profanarlo, y abracen mi pacto, yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.

48. Dios nos envía un mensaje sobre el día de reposo.

Isaías 58: 13-14
Si retrajeres del día de reposo[a] tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.

49. Muchos maestros han profanado la ley.

Ezequiel 22: 26

Sus sacerdotes violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio; y de mis días de reposo[a] apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos.

50. Dios está enviando un mensaje al mundo para desviar la falsa adoración del hombre, la observancia del domingo a la verdadera adoración incluyendo el sábado.

Apocalipsis 14: 7-10
diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación. Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero;

51. Dios presenta razones por las que el pueblo de Israel guardaba el sábado.

Deuteronomio 5: 15
Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo.

52. Nuestra fe en Dios no anula la ley.

Romanos 3: 31
¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.

53. Los que aman la ley tendrán paz.

Salmos 119: 165
Mucha paz tienen los que aman tu ley,
Y no hay para ellos tropiezo.

54. Dios nos da una garantía a los que guardan sus mandamientos.

Isaías 48: 18
!!Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar.

55. Aquellos que obedecen al Señor tiene buena comprensión.

Salmos 111: 10
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos;
Su loor permanece para siempre.

56. Bienaventurado el hombre que se complace en la ley del Señor.

Salmo 1: 1,2
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.

Romanos 7: 22
Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;

57. Los mandamientos de Dios no son gravosos.

1 Juan 5: 3
Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.

58. Quién no guardan los mandamientos es un mentiroso.

1 Juan 2: 4
El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;

59. Dios considera dichoso a quien anda en el camino del Señor.

Salmos 119: 1
Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová.

60. Porque la ley es inmutable.

Juan 3: 16
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Eclesiastés 12: 13-14
El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.

61. Porque la ley es santa, justa y buena.

Romanos 7: 12
De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.

62. Porque gurdar la ley es una prueba de amor a Jesús.

Juan 14: 15
Si me amas, guardad mis mandamientos.

Juan 15: 10
Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

1 Juan 2: 55-2
Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;

63. Porque si guardamos todos los mandamientos y tropezamos en uno solo, llegamos a ser culpable de todos.

Santiago 2: 10-12
Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley. Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad.

64. Porque el apóstol Pablo predicó en la sinagoga el día de reposo.

Hechos 18: 4
Y discutía en la sinagoga todos los días de reposo,[a] y persuadía a judíos y a griegos.

65. Porque el sábado hoy es válido.

1 Juan 2: 7
Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.

66. Porque Dios no cambia.

Malaquías 3: 6
Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.

67. ¿Por qué es la señal de Dios con su pueblo (señal=sello de Dios)

Romanos 4:11
Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia;

Ezequiel 20: 12
Y les di también mis días de reposo,[a] para que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico.

68. Por qué es la señal de los que tendrán vida eterna.

Mateo 19: 16-19
Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

69. Porque el sábado fue hecho por Dios.

Éxodo 31: 18
Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.

70. Porque Jesús va a salvara al obediente.

Hebreos 5: 9
y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;

71. La fe no anuló la ley de los Diez Mandamientos, antes la confirmo. Entonces la fe en Cristo, en Su gracia, no anuló el sábado.

Romanos 3: 31
¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.

72. Es el memorial de la creación, es decir, el hito que nos recuerda que Dios es el creador del universo.

Éxodo 20: 8-11
Acuérdate del día de reposo[a] para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo[b] para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo[c] y lo santificó.

73. El sábado (el séptimo día) va de Edén a Edén, pues también en la Tierra Nueva, es decir, en el paraíso, vamos a guardar el sábado.

Isaías 66: 22-23
Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de día de reposo[a] en día de reposo,[b] vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.

74. Afirmamos que amamos a Jesús y no guardar uno de sus mandamientos nos declararían mentirosos.

1 Juan 2: 4
El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;

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LA ÚLTIMA CRISIS MUNDIAL

Estamos viendo crisis climática por todos lados en este 2020. El secretario de la ONU, Antonio Guterres dijo recientemente: “Permítanme ser claro: la degradación de la naturaleza no es un problema puramente ambiental. Abarca la economía, la salud, la justicia social y los derechos humanos. Descuidar nuestros preciosos recursos puede exacerbar las tensiones y los conflictos geopolíticos”, expresó.

El papa dice que la pandemia de covid-19 podría ser una «respuesta» de la naturaleza al cambio climático. Por lo anterior es que ahora se menciona que parte de la soluciones al cambio climático es retomar un día de reposo para la tierra.

El papa pide descansar como los judios

El papa ha pedido retomar un día de descanso, el dice:
“Vivimos con el acelerador de la mañana a la noche”, dijo Francisco en una entrevista que estuvo circulando en la web durante los últimos días. “Esto arruina la salud mental, la salud espiritual y la salud física. Más aún: afecta y destruye a la familia y, por lo tanto, a la sociedad. ‘En el séptimo día, descansó’. Lo que los judíos siguieron y aún observan fue considerar el sábado como santo. El sábado descansas. ¡Un día de la semana, eso es lo mínimo! Por gratitud, para adorar a Dios, para pasar tiempo con la familia, para jugar, para hacer todas estas cosas. ¡No somos máquinas!” Fuente.

Algunos judios creen que el papa habla del séptimo día, pero el ha dejado claro que ahora el día del Señor para los católicos y otros religiones es el domingo, pero ese mismo domingo se impondrá como reposo al mundo. Fuente

Pocos creen en la ley dominical (incluyendo algunos adventistas):

Algunos dice, que la leyes dominicales son teorías conspirativas porque no podrán obligar al mundo a guardarlas. Ellos dicen: «Los judíos adoran en Shabat (sábado) y los musulmanes en viernes, los ateos ningún día». Pero antes que se les olvide, respondan: ¿les pidieron permiso para encerrarlos en sus casas con las cuarentenas?.- Claro que no, pero muchos lo hicieron con mucho gusto: «por el bien común». Lo mismo será con las leyes dominicales, ni los ateos se opondrán, porque es es «para el bien común». Si el mundo quiere hacer la voluntad de Dios antes que la de los hombres debe de guardar el Shabat bíblico.

Mateo 15:4 «PUES EN VANO ME RINDEN CULTO, ENSEÑANDO COMO DOCTRINAS PRECEPTOS DE HOMBRES.»

Preguntas frecuentes:

1. ¿Qué es la Ley Dominical?
R/ La Ley Dominical es un evento que se está desarrollando en nuestros tiempos. Se impondrán leyes dominicales en favor: de la familia, el planeta,  un falso Shabbat que reemplazará al Verdadero. Este tema será el último gran conflicto de la humanidad.

Para conocer más de este tema puedes ver los siguientes archivos:

2. ¿Cuándo se promulgará la Ley Dominical?
R/ Sabemos que en la tierra aumentarán los desastres naturales, como nunca antes, desastres tras desastres y el deterioro moral de la Sociedad, la iglesia se unirá con el estado; es el anticipo de la promulgación de leyes dominicales en Estados Unidos, con la creencia de que retomar el día de reposo, calmará la ira de Dios. La pandemia del Covid-19 ha dejado un motivo más para el Vaticano para advertir al mundo que deberán retomar un día de reposo para dejar descansar la tierra. Creemos que estamos cerca de ese acontecimiento según los eventos actuales que estan sucediendo.



¿Es Jesús el nuevo reposo o lo sigue siendo el sábado?

Comentario bíblico sobre Hebreos CAPÍTULO 4

1 El reposo de los cristianos se obtiene por medio de la fe. 12 El poder de la
Palabra de Dios. 14 Por medio de nuestro Sumo Sacerdote, Jesús, el Hijo de
Dios, sujeto a nuestras debilidades, pero sin pecado, 16 podemos y debemos
allegarnos confiadamente al trono de la gracia.

1 TEMAMOS, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su
reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.

2 Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos;
pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que
la oyeron.

3 Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo: Por tanto, juré en mi ira, No entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.

4 Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus
obras en el séptimo día.

5 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.

6 Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes
primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia,

7 otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio
de David, como se dijo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones.

8 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día.

9 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.

10 Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras,
como Dios de las suyas.

11 Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en
semejante ejemplo de desobediencia.

12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada
de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y
los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas
las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar
cuenta.

14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el
Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.

15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras
debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin
pecado.

16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar
misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

1.

Temamos, pues.

Esta misma advertencia resuena en 1 Cor. 10: 1-12. Los cristianos, olvidando
su propio y grave peligro, pueden sentirse inclinados a mirar en forma crítica
la torpeza de aquellos hebreos que no pudieron entrar en Canaán, y también a
generaciones posteriores que han fracasado en entrar en el «reposo» espiritual
que Dios preparó para Israel como nación (ver com. Heb. 3: 11). A partir del
cap. 4: 1 el autor procede a aplicar la lección derivada de la historia de
Israel en el desierto a la iglesia cristiana en los tiempos apostólicos. En
principio, los cristianos de hoy corren un peligro semejante y tienen necesidad
de recibir la misma admonición a la fidelidad.

Permaneciendo aún la promesa.

La promesa de entrar en el «reposo» de Dios no había sido retirada debido a los
repetidos errores de Israel. La validez de la promesa permanece y se repite a
cada generación.

Su reposo. Ver com. cap. 3: 11.

Vosotros.

Específicamente los cristianos de origen judío, a quienes se dirigía la
epístola; pero lo mismo es seguramente cierto con todos los cristianos.

No haberlo alcanzado.

Es decir, fracasar como le sucediera al antiguo Israel que no entró en el
«reposo» prometido por Dios. 433

2. Buena nueva.

La frase podría traducirse: «Hemos sido evangelizados como ellos también [lo
fueron]». En los tiempos del AT el Evangelio era «predicado» mediante símbolos
y ceremonias, con ritos y sacrificios, pero era el mismo Evangelio que poco
antes había sido proclamado por Cristo (ver com. Heb. 1: 1-2).

No les aprovechó.

Si los oyentes al «oír la palabra» no la reciben con fe, no pueden beneficiarse
(ver com. Mat. 7: 24-27). La efectividad del mensaje personal que dio Cristo
también fue limitada por la escasa receptividad de sus oyentes. De Nazaret se
dijo: «No hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos» (Mat.
13: 58). La forma en que actúa este principio está claramente ilustrada en la
parábola del sembrador (ver com. Mat. 13: 3).

Fe. Ver com. cap. 3: 12; 11: 1.

3. Los que hemos creído.

O nosotros los cristianos, especialmente los judíos convertidos que estaban en
la iglesia apostólica.

Entramos.

O «estamos entrando». La invitación aún es válida. Además, algunos están
aceptando la invitación y entran por fe en el «reposo» de Dios.

El reposo.

Es decir, el mismo «reposo» al cual ya se ha hecho referencia en cap. 3: 11,
18; 4 :1 (ver com. cap. 3: 11). El «reposo» en el cual entran los
cristianos-que incluye a los judíos convertidos- es el mismo «reposo»
espiritual al que Dios había invitado a los israelitas a que entraran: el
«reposo» del alma que se produce con la entrega plena a Cristo y con la
integración de la vida al propósito eterno de Dios (cf. Isa. 30: 15; Jer. 6:
16; Mat. 11: 29).

De la manera que dijo.

El autor acaba de afirmar que los creyentes cristianos están entrando uno por
uno en el mismo «reposo» espiritual en el cual tuvo Dios el propósito que
entraran los israelitas de antaño, pero del cual se hallaban ahora excluidos
como nación. Y comenzando desde este punto presenta hasta el vers. 8 la
evidencia sobre la cual basa su conclusión, una conclusión ofensiva para los
judíos inconversos y quizá un enigma para muchos, y acaso para la mayoría de
los judíos convertidos. En el vers. 9 concluye esta sucesión de razonamientos
reafirmando la validez de su premisa principal, a saber: que la admisión al
«reposo» de Dios es ahora por medio de la fe cristiana como antes lo fue por
medio del judaísmo.

El plan del tema de los vers. 3-8 puede resumirse así:

1. Dios había jurado que el Israel literal no entraría en su «reposo».

2. A pesar de todo, las ,»obras» de Dios -aquí su propósito para la humanidad-
estaban «acabadas desde la fundación del mundo». En el principio Dios había
determinado que los hombres entraran en su «reposo»‘; por consiguiente, el
juramento de Dios que excluía al antiguo Israel del «reposo» prometido podría
parecer, a primera vista, una contradicción a su propósito original. ¿El
juramento significa que Dios ha anulado su designio original? ¿O persiste él en
un propósito hasta que lo logra?

3. Para probar que Dios alcanza sus propósitos, el autor se refiere (vers. 4) a
las «obras»‘ de la creación. Dios comenzó a crear este mundo; completó sus
«obras» de creación, y descansó el séptimo día, lo cual testifica que hubo una
creación completa. Nótense las palabras «acabados» y «acabó» en Gén. 2: 1-3 y
el énfasis que se pone en que se trata de algo completo.

4. Se repite el juramento de Dios de que el antiguo Israel no entraría en su
«reposo» (Heb. 4: 5) y se establece un paralelo con el pensamiento del vers. 4,
de que Dios termina lo que comienza a hacer (vers. 4), tal como lo ilustran las
obras terminadas de la creación.

5. Una creación terminada, como lo testifica el descanso de Dios en el séptimo
día de la semana de la creación, es una evidencia de la inmutabilidad de los
propósitos divinos. Esta es la premisa mayor de Pablo. Su premisa menor es el
hecho de que Dios tenía el propósito de que su pueblo escogido entrara en su
«reposo», pero que «aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no
entraron por causa de desobediencia». Esto lo hace concluir que «falta que
algunos entren en él» (vers. 6).

6. Como una nueva evidencia de la validez de su conclusión, el autor se refiere
de nuevo en el vers. 7 a las palabras del Sal. 95 para mostrar que el fracaso
de generaciones anteriores no había alterado el propósito original de Dios, ni
tampoco había anulado la invitación original. Compárese esto con las repetidas
invitaciones al gran banquete (ver Luc. 14: 16-24).

7. En el vers. 8 extrae la conclusión adicional de la observación del vers. 7:
que la mención que hace Dios de «otro día» en el tiempo 434 de David, demuestra
que aunque Josué sí le había dado a Israel «reposo» en la tierra literal de
Canaán (ver com. cap. 3:11), indudablemente no lo había introducido en el
«reposo» espiritual que Dios quería que disfrutara.

8. De acuerdo con el desarrollo del tema presentado en los vers. 3-8, el autor
concluye que es seguro que «queda un reposo para el pueblo de Dios» (vers. 9).

Ira. Ver com. cap. 3: 11.

Reposo.

Ver com. cap. 3: 11.

Aunque.

La relación entre las dos declaraciones unidas por esta conjunción se puede
traducir libremente así: «A pesar del hecho de que sus planes para este mundo
fueron establecidos al comienzo del tiempo, Dios anuló su promesa solemne de
‘reposo’ para Israel en la tierra prometida». Se da por sentado que Dios no
cambia y que llevará a cabo sus planes hasta su plenitud (ver t. IV, p. 36;
Mal. 3: 6). La inmutabilidad de Dios y la anulación de su promesa a Israel
parecen, a primera vista, contradecirse. Lo uno -lo dice el autor
implícitamente- parece incompatible con lo otro. La solución de este dilema se
presenta en Heb. 4: 4-8. La respuesta es que la inmutabilidad del propósito de
Dios no ha sido afectada por la anulación de su promesa a Israel; y la
conclusión se presenta en el vers. 6: «por lo tanto… falta que algunos entren
en él», y en el vers. 9: «por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios».
La explicación del dilema demuestra lo que ya se ha presentado en los vers.
1-3: que Dios ha «anunciado» a los cristianos la «promesa de entrar en su
reposo», al cual se hace referencia como la «buena nueva» (vers. 2), así como
anteriormente lo hizo con el Israel literal, y que los creyentes cristianos
están entrando sin duda en el verdadero «reposo» espiritual de Dios.

Obras.

No es una referencia a las «obras» del mundo natural, sino al propósito y al
plan de Dios para el hombre que llegó a existir en la creación. En otras
palabras, aquí se conciben las «obras» de la creación como que incluyen el
propósito de Dios en la creación de esta tierra y su plan para lograr ese
propósito. En realidad, las «obras» materiales de la creación dependían, sin
duda alguna, del propósito infinito al cual debían contribuir En el vers. 4 se
hace referencia especialmente a las «obras» materiales de la semana de la
creación.

Acabadas.

Gr. gínomai, «llegar a ser». Las obras «vinieron a existir»; fueron
«completadas» o «acabadas» en ese tiempo y, por lo tanto, no estaban sujetas a
una alteración futura. El mundo material, como salió de las manos del Creador,
era un producto perfecto y completo (Gén. 1: 31); y las leyes físicas y
biológicas que gobiernan el mundo material también «estaban acabadas», es
decir, no su jetas a modificaciones o cambios periódicos. Por ejemplo, la
gravedad aún actúa como al principio; y la ley de la genética, por la cual cada
planta y cada animal se reproduce según su género (ver com. Gén. 1: 12), nunca
ha sido revocada o enmendada. La fuerza del argumento de Heb. 4: 3-4 es que el
propósito original de Dios fue, como parte integral de la semana de la
creación, que esta tierra fuera el «reposo» o la «morada» (ver com. cap. 3: 11)
de una raza de seres justos y felices. La entrada del pecado en el mundo no
anuló ese misericordioso propósito, pues el plan de salvación proporcionó un
medio por el cual aún podía alcanzarse el plan original a pesar del pecado.
Por esta razón, el hecho de que la «buena nueva» (vers. 2) no «aprovechó» al
Israel antiguo (vers. 2), y como resultado Dios tuvo que anular la promesa que
le había hecho, no podía alterar su decisión fundamental de que «algunos entren
en él» (vers. 6).

Fundación del mundo.

O sea la creación.

4.

En cierto lugar.

Una cita de Gén. 2: 2.

Séptimo día.

Ver com. Gén. 2: 1-3.

Reposó.

Gr. katapáu, «cesar», «descansar». Este verbo y el sustantivo afín katápausis
denotan cesación de trabajo u otra actividad y el estado o condición de
inactividad que se produce (ver com. cap. 3: 11). La palabra hebrea
equivalente, shabath, que se traduce «reposó» en Gén. 2 :2, el pasaje que aquí
se cita (ver el comentario respectivo), literalmente significa «cesar» de
trabajo o de actividad. Por lo tanto, katapáu y shabath incluyen tanto
cesación de actividad previa como el estado de inactividad que sigue a dicha
cesación. Ambos aspectos de ese significado fueron reales en el «reposo» de
Dios en ese primer día sábado. Cesó de crear y después continuó en un estado
de inactividad en lo que respecta a nuevos actos de creación. las «obras» de la
creación estuvieron completas en todo respecto, y en aquel primer día sábado
-que el Señor estableció como un recordativo de la creación- Dios comenzó su
«reposo» de la 435 creación de la tierra. En lo que respecta a nuestro mundo,
Dios nunca ha reiniciado la obra de crear de la cual cesó entonces, y tampoco
ha anulado o modificado las leyes que estableció para gobernar el mundo
natural. El autor de Hebreos enfoca la atención sobre la creación -incluso del
mundo natural, de las leyes que lo gobiernan, del hombre, y del propósito de
Dios para él y para el mundo- como un acto completo no sujeto a revisiones
posteriores. El énfasis que se hace aquí es en la cesación de Dios de una
actividad creadora posterior.

El sábado de la semana de la creación fue también el primer día completo de la
vida de Adán. Sus experiencias en ese día fueron un anticipo del «reposo»
eterno que le estaba reservado si permanecía leal a Dios. Nuestra observancia
del séptimo día de la semana como día de reposo, testifica de nuestra fe en el
Dios verdadero como el Creador de todas las cosas, y es una expresión visible
de esa fe. También testifica de nuestro deseo de vivir en armonía con su gran
propósito eterno para este mundo implícito en la creación de esta tierra y del
hombre para que viviera en ella- y del propósito divino para nosotros como
individuos. Ver com. Exo. 20: 8; Eze. 20: 12, 20; Isa. 58: 13. Así como
permanece inmutable el propósito original de Dios para este mundo -su
«reposo»-, de la misma manera permanece inmutable el día de reposo o séptimo
día, el día de «reposo» que él estableció como un recordativo de la creación
para que no olvidáramos su propósito al crear este mundo. Por eso la
observancia del reposo del séptimo día testifica no sólo de la fe en Dios como
Creador de todas las cosas, sino también de la fe en su poder para transformar
la vida y hacer idóneos a los seres humanos para que entren en ese «reposo»
eterno que originalmente fue para los habitantes de esta tierra. De modo que
el sábado da testimonio tanto del poder creador como del poder santificador de
Dios, y su observancia es un reconocimiento de fe en su poder para crear y
volver a crear, o santificar la vida de los seres humanos.

Todas sus obras.

En Gén. 2: 2 se hace referencia a las «obras» creadas en el mundo natural como
se describen en el capítulo anterior.

El séptimo día.

Ver com. Gén. 2: 1-3.

5.

Otra vez.

Se repite por tercera vez esta cita (cf. cap. 3: 11; 4: 3). Todo este tema
(cap. 3: 7 a 4: 10) gira alrededor de que Dios retiró su invitación a entrar en
su «reposo». Esta cita de Sal. 95: 11 se yuxtapone en Heb. 4: 4 a la de Gén. 2:
2 para poder explicar el significado de la referencia en los vers. 3 y 4 al
«reposo» de Dios en el séptimo día de la semana de la creación. El autor
introduce la referencia a que las «obras» de Dios han sido «acabadas» (ver com.
vers. 3) y al hecho de que el Señor «reposó» (vers. 4.), para probar que el
retiro de su promesa al antiguo Israel no fue algo absoluto. En otras
palabras, la promesa no fue retirada completamente de todos los seres humanos
sino sólo de los que «no entraron por causa de desobediencia» (vers. 6).

Aquí.

Es decir, en Sal. 95: 11.

Reposo.

Ver com. cap. 3: 11; cf. com. cap. 4: 4.

6.

Por lo tanto, puesto que.

En el vers. 6 se presenta la conclusión a que se llega en el tema de los vers,
3-5.

Falta.

Gr. apoléipo, en voz pasiva «ser dejado», «quedar»; «queda» (NC). La promesa
de entrar en el «reposo» de Dios todavía es válida aunque fuera retirada al
antiguo Israel.

Que algunos entren.

A pesar de la obstinación de los «que no pudieron entrar a causa de
incredulidad» (cap. 3: 19), finalmente tendrá éxito el plan original de Dios
para esta tierra de ser habitada por una raza de seres justos y felices. Pero
los que lo hagan, deben entrar por fe en el «reposo» espiritual de Dios, el
reposo del alma liberada del pecado y de sus propios esfuerzos para salvarse.
Aquí se hace referencia al «reposo» del alma (ver com. cap. 3: 11).

En él.

Es decir, en el «reposo» del alma.

Aquellos a quienes.

Ver com. vers. 2.

Primero se les anunció.

O sea la primera proclamación de la invitación evangélica mencionada en el
vers. 2.

No entraron.

La generación de israelitas que salieron de Egipto «no entraron» en la tierra
de la promesa, y los que entraron en la Canaán literal nunca entraron, como
nación, en el «reposo» espiritual que Dios tenía para ellos (ver com. cap. 3:
11; t. IV, pp. 32-36).

Por causa de desobediencia.

Ver com. cap. 3: 19.

7.

Otra vez.

En los vers. 7 y 8 el autor añade otro punto para probar su argumento de que
permanece un «reposo» para el pueblo de Dios.

Determina.

Dios es el que lo «determina» hablando a Israel por medio de David. 436

Un día.

Dios determinó el reinado de David como otro tiempo apropiado para que Israel
entrara en su «reposo» (ver t. IV, p. 33). En el texto griego es evidente que
«hoy» (semeron)se refiere a «un día». «Vuelve a señalar un día, ‘hoy’ » (BJ);
«de nuevo determina un día, ‘hoy’ » (BC).

Después de tanto tiempo.

No es parte de la cita de Sal. 95: 7-8. Entre la época de Josué y la de David
transcurrió «tanto tiempo», más de tres siglos.

Por medio de David.

O en uno de sus salmos: el 95 (ver com. Heb. 3: 7-8). Cf. Rom. 11: 2.

Como se dijo.

Mejor «como se ha dicho antes» (BA); es decir, en un pasaje anterior (cap. 3:
7, 15).

Hoy.

Ver com. cap. 3: 7. La promesa de Dios de que entrarían en su «reposo»
espiritual, originalmente extendida a los israelitas cuando salieron de Egipto,
permanecía aún válida siglos después de que fuera hecha. Aunque a partir de
entonces había sido siempre descuidada o rechazada por sucesivas generaciones,
aún era válida en los días de David. Además, la invitación de Dios para los
israelitas en los días de David, prueba (cap. 4:8) que Josué no había
introducido a Israel en el «reposo» espiritual que Dios tenía para ellos como
nación (ver com. cap. 3: 7).

El «día» de salvación ha sido un día largo. Comenzó cuando Adán cayó, y
terminará con la conclusión del tiempo de gracia para la humanidad. Los
pecadores le han dado a Dios abundante motivo para que termine el «día» de la
gracia (cf. PP 80; DTG 28); pero él es «misericordioso y piadoso… y grande
en misericordia» (Exo. 34: 6). No quiere «que ninguno perezca, sino que todos
procedan al arrepentimiento» (2 Ped. 3: 9).

8.

Porque si.

Por lo afirmado en el vers. 7 acerca de la renovación de la invitación para
entrar en el «reposo» de Dios en el tiempo de David, se llega a la conclusión
de que Josué no había dado «reposo» a Israel. Si hubiesen entrado en el
«reposo» espiritual que Dios les brindaba como nación en los días de Josué,
Dios no les hubiera repetido su invitación en los días de David más de tres
siglos más tarde.

Les hubiera dado el reposo.

Josué le dio «reposo» literal a Israel o lo introdujo en Canaán, lo comandó en
una conquista de éxito y en su establecimiento en una gran parte del territorio
del país (ver t. II, pp. 44-46); pero no lo condujo al «reposo» espiritual que
Dios le tenía reservado porque no estuvieron dispuestos a entrar (ver com. cap.
3: 11).

Hablaría.

Una referencia a Sal. 95: 7-11.

Después.

Después de los días de Josué, en los días de David.

Otro día.

El «día» de David, lo que es evidente por el vers. 7 (ver el comentario
respectivo). En los días de David y Salomón Israel poseía toda la tierra de
Canaán, lo cual es una evidencia de que el «reposo» que aquí se menciona no era
la ocupación de Canaán sino la gloriosa misión que Dios quería que desempeñara
la nación hebrea (ver t. IV, pp. 28-32).

9.

Por tanto, queda.

Ver com. vers. 6. En el vers. 9 se presenta la conclusión a la cual se aludió
en el vers. 6, la cual se dedujo de una serie de razonamientos que comienzan en
el vers. 3 con el fin de probar la premisa de los vers. 1 y 3. Esos
razonamientos pueden resumirse así:

1. El «reposo» de Dios como originalmente le fue prometido al antiguo Israel,
incluía: (a) un establecimiento permanente en la tierra de Canaán, (b) una
transformación de carácter que haría de la nación un adecuado representante de
los principios del reino de Dios, y (c) haría de ellos el agente escogido de
Dios para la salvación del mundo (ver t. IV, pp. 28-32; com. cap. 3: 11).

2. La generación a la cual originalmente fue hecha la promesa del «reposo»,
fracasó; no entró en Canaán debido a «incredulidad» (ver com. cap. 3: 19) y
«desobediencia» (cap. 4: 6).

3. Josué presidió a la siguiente generación en la entrada a la tierra que se
les había prometido (ver com. cap. 3:11), pero como eran espiritualmente duros
de cerviz no pudo hacerlos entrar en el «reposo» espiritual que Dios quería que
disfrutaran (ver com. cap. 4: 7-8).

4. La misma promesa fue repetida en los días de David (vers. 7). Esto
demuestra que Israel aún no había entrado en el «reposo» espiritual, y también
que su fracaso en los días de Moisés y de Josué no había invalidado la promesa
original.

5. Es seguro el cumplimiento final de los propósitos de Dios a pesar del
fracaso de sucesivas generaciones (ver com. vers. 3 y 4).

6. El autor suplica fervientemente al pueblo de Dios de los días apostólicos
que entre «en aquel reposo» (vers. 11, 16). Es una comprobación 437 más de que
continuaba la validez de la invitación y de que el pueblo de Dios no había
entrado en conjunto en ese «reposo» ni aun en los tiempos apostólicos.

7. En conclusión, continúa la validez de la promesa de entrar en el «reposo»
espiritual de Dios (vers. 6 y 9), y los cristianos deben procurar «entrar en
aquel reposo» (vers. 11).

Debe notarse que el «reposo» que queda en los tiempos del cristianismo es el
mismo «reposo» espiritual prometido originalmente a Israel (ver com. vers. 3).
Es evidente que si «queda» es porque antes existió.

Reposo.

Gr. sabbatismós, «descanso de sábado», «reposo sabático». Esta es la única vez
que aparece esta palabra en la Biblia. No aparece en los escritos
extrabíblicos sino en una obra de Plutarco (Moralia, 166A) y en escritos de los
siglos II y III. Por esto algunos han pensado que el autor de Hebreos pudo
haber acuñado la palabra. Sin embargo, el sentido no es discutido. La
derivación de Sabbatismós es clara. En el AT se emplea 70 veces el verbo
shabath, «cesar» o «reposar». De esas veces, 7 tienen que ver con reposar el
día sábado; las restantes 63 se refieren a otras formas de cesar o reposar
Como ejemplos de este segundo uso, pueden citarse: Gén. 8: 22; Jos. 5: 12; Neh.
6: 3; Lam. 5: 14; Isa. 14: 4; 24: 8; 33: 8. El sustantivo shabbath, derivado
del verbo shabath, significa «reposo» o «día de reposo», y aparece en el AT 101
veces. Generalmente designa el día de reposo semanal, el séptimo de la semana,
o sea sábado. De tener un sentido general, «reposo», pasó a tener un sentido
específico, «sábado». También se emplea la palabra shabbath para referirse a
la semana, un período de siete días que concluye con el sábado. En algunos
casos, se usa shabbath como designación del año sabático, el año cuando la
tierra debía descansar (Lev. 25: 6; 26: 34, 43; 2 Crón. 36: 21). Un derivado
de shabbath, la palabra shabbathon, se usa 10 veces, generalmente en la
construcción shabbath shabbathon, a veces traducida como «sábado de reposo» en
la RVA. Designa por lo general a las «fiestas sabáticas»: el día de la
expiación (Lev. 16: 31; 23: 32); la fiesta de las trompetas (Lev. 23: 24); al
primero y último día de la fiesta de los tabernáculos (Lev. 23: 39). También
se aplica al año sabático (Lev 25: 45) y al día de reposo semanal (Exo. 16: 23;
31: 15; 35: 2). La LXX, en idioma griego, emplea la palabra sábbaton para
designar al sábado, día de reposo semanal. También se usa sábbaton en el NT,
aunque a veces tiene la forma plural sábbata con sentido singular (ver com.
Mat. 28: 1 y Col. 2: 16). Siempre se refiere al día sábado o a la semana,
período de siete días que culmina con el sábado.

El verbo griego sabbatíz, «sabatizar», si se quiere, o mejor, «guardar el
sábado»; deriva de sábbaton. No aparece en el NT. Se usa siete veces en la
LXX como traducción de shabath, «cesar», «descansar». Una vez se refiere a
reposar el sábado semanal (Exo. 16: 30); una vez a reposar el día de la
expiación (Lev. 23: 32); cinco veces se relaciona con el reposo de la tierra
durante el año sabático (Lev. 26: 34-35; 2 Crón. 36: 21).

La palabra sabbatismós, «descanso sabático», deriva de sabbatíz. Es evidente
su derivación del original hebreo shabath, «cesar». Pero su derivación más
cercana es de sábbaton, «sábado», por lo cual refleja mejor el contenido de esa
palabra que el del original hebreo shabath. Por esto, el sentido de
sabbatismós es claro: «descanso de sábado» o «reposo sabático».

Hasta aquí, el autor de Hebreos ha usado el verbo katapáuo y el sustantivo
katápausis para referirse al descanso al cual deben aspirar sus lectores (cap.
4: 1, 3-4, 5, 8). Este es el reposo de Dios, al cual los israelitas bajo Josué
no entraron, pero que todavía está abierto a los que creen. Katapáuo y
katápausis se usan en el AT como traducción de shabath, «cesar». Son palabras
ricas en sentido. Pero en el vers. 9, se usa una nueva palabra: sabbatismós,
«reposo sabático», que aunque sinónima de la primera, tiene un contenido más
amplio que el de katápausis.

Sabbatismós, que se refiere específicamente al descanso «sabático», sugiere un
reposo especial, no sólo la cesación de las actividades. Este reposo que Dios
promete a los fieles tiene, como el día sábado, ribetes de bendición (Gén. 2:
2-3; Isa. 58: 13-14), de redención (Deut. 5: 15) y de santificación (Eze. 20:
20). El descanso que ofrece Dios es el que cada semana miran por la fe los que
observan el día de reposo ordenado por Dios. Este texto sugiere la importancia
cósmica del día sábado, como símbolo del reposo eterno que Dios quiere que
tengan los suyos.

Corresponde notar que en el vers. 3, el autor insta a que «entremos» al
descanso, como si no hiciera falta esperar a la eternidad para gozar del reposo
que Dios ofrece. El reposo 438 simbolizado por el «reposo sabático» es el
reposo de la gracia (ver Material Suplementario de EGW, com. Heb. 4: 9; cf.
CS 295). Ese es el «verdadero reposo de la fe» (DMJ 9).

Entramos en el «reposo» de Dios cuando consideramos a Jesús (cap. 3: 1) y
escuchamos su voz (cap. 3: 7, 15; 4: 7), cuando depositamos nuestra fe en él
(cap. 4: 2-3), cuando desistimos de nuestros propios esfuerzos para ganar la
salvación (vers. 10), cuando retenemos nuestra profesión (vers. 14) y cuando
nos acercamos al trono de la gracia (vers. 16). Los que quieran participar de
esta experiencia deben librarse de un «corazón malo de incredulidad» (cap. 3:
12), deben dejar de endurecer su corazón (cap. 3: 8, 15; 4: 7), y deben
esforzarse por entrar en el «reposo» de Dios (cap. 4: 11). Los que entren en
el «reposo» de Dios retendrán su «profesión» (vers. 14). Se acercarán
«confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar
gracia para el oportuno socorro» (vers. 16).

Algunos han pensado que en este pasaje Pablo indica que los cristianos deben
dejar de guardar el sábado semanal, propio de los judíos, y pensar, en cambio,
en entrar en el reposo cósmico y espiritual de Dios. Esta interpretación
carece de base. El pasaje simplemente emplea una figura, la del reposo de
sábado, con todas sus bendiciones y símbolos, para ilustrar la idea del reposo
de Dios. La epístola a los Hebreos está dirigida a quienes observaban el
sábado y gozaban de sus bendiciones. Este texto contiene una invitación a los
cristianos hebreos de darle al reposo sabático semanal una amplitud mayor, a
saber, reconocerlo como un símbolo claro del reposo eterno que Dios promete.
Esta misma invitación es para los cristianos observadores del sábado en el
siglo XX.

Pueblo de Dios.

Es decir, los cristianos que ahora son el pueblo escogido de Dios como lo fue
antiguamente el pueblo de Israel (Exo. 19: 5-6; 1 Ped. 2: 9-10; ver t. IV, pp.
37-38).

10.

El que ha entrado.

Mejor «quien entró; es decir, cualquiera del «pueblo de Dios» (vers. 9). La
sintaxis griega aclara que algunos ya entraron en el «reposo» de Dios.

Reposo.

Gr. katápausis (ver com. cap. 3: 11), que es diferente de sabbatismós (vers.
9); sin embargo, el contexto demuestra que ambos vocablos se refieren a lo
mismo (ver com. vers. 9). Es evidente que el «reposo» que queda (vers. 9) es
el mismo «reposo» del vers. 10, en el cual entra el creyente cristiano.

La conjunción causal «porque» del vers. 10 une dos oraciones o elementos
análogos, hace que el vers. 10 dependa del vers. 9 y también la conclusión a la
cual se llega.

También.

Es decir, además de Dios o en la misma manera.

Ha reposado.

Gr. katapaú, el mismo verbo que se traduce como «reposó» en el vers. 4 y «dado
el reposo» en el vers. 8 (ver com. cap. 3: 11). Aunque la traducción «ha
cesado» (VM) oscurece la relación entre esta afirmación y otros casos en que
aparecen katapaú y katápau, y katápausis en los cap. 3 y 4, sin embargo
corresponde con más propiedad con el pensamiento del vers. 10 porque destaca la
idea de cesación de «obras» más que de continuar en un estado de «reposo»
después de esa cesación.

Sus obras.

Al entrar en el «reposo» de Dios -que significa confianza en la gracia
salvadora de Jesucristo-, el cristiano necesariamente ya ha «cesado» de tratar
de alcanzar la justicia por sus propias obras. El autor también puede tener en
cuenta el «reposo» cristiano de las «obras» del pecado, obras que impidieron
que entraran en la tierra prometida los israelitas que fueron liberados de
Egipto, y que más tarde le cerraron el paso a otras generaciones para que no
entraran en el «reposo» espiritual de Dios (ver com. cap. 3: 8-9; 4: 8).

11.

Procuremos.

«Seamos celosos», «hagamos todo esfuerzo». Para entrar en el «reposo» de Dios
es necesario hacer esfuerzos diligentes, determinados.

Pues.

Los vers. 11-16 equivalen a una aplicación práctica del principio establecido
en el tema presentado en los cap. 3: 7 a 4: 10 que «queda un reposo para el
pueblo de Dios» (vers. 9). Esta aplicación práctica a la vida cristiana consta
de una triple exhortación: (1) a trabajar para entrar en el «reposo» de Dios,
cap. 4: 11; (2) a retener «nuestra profesión», vers. 14; y (3) a acercarnos
«confiadamente al trono de la gracia», vers. 16. El que haga caso de esta
admonición disfrutará del «reposo» del alma que Dios quiere que experimente en
esta vida cada cristiano sincero.

Reposo.

Gr. katápausis (ver com. cap. 3: 11).

Para que ninguno.

El que se esfuerza de todo corazón para «entrar en aquel reposo», evita el
abismo de incredulidad en que cayó el antiguo Israel.

Caiga.

Lo opuesto a entrar. Si los antiguos 439 israelitas «cayeron en el desierto»
(cap. 3: 17), quiere decir que habían salido de Egipto con el propósito de
entrar en la tierra prometida. Cuando un hombre no alcanza el «reposo» de
Dios, se deduce que una vez tuvo el propósito de entrar en él. Los cristianos
tibios de hoy día son los que caen ahora «en semejante ejemplo de
desobediencia». En la parábola del sembrador hay claras advertencias acerca de
esta dificultad (ver com. Mat. 13: 5-7).

Semejante ejemplo.

Es decir, el ejemplo de elección del antiguo Israel y su destino: primero en
Cades-barnea y posteriormente cuando se estableció en la tierra prometida.

Desobediencia.

Ver com. cap. 3: 19.

12.

Porque.

A primera vista parece que los vers. 12 y 13 no tuvieran relación directa con
el tema de los cap. 3 y 4; sin embargo, como lo indica la conjunción causal
«porque», hay una estrecha y lógica relación. Los vers. 12 y 13 explican cómo
evitar el caer en desobediencia (vers. 11) y cómo cesar de las «obras» propias
(vers. 10), y presentan el medio que Dios ha proporcionado para capacitar a sus
hijos a fin de que entren en su «reposo».

Palabra.

Gr. logos (ver com. Juan 1: 1). La «palabra» a la cual se hace referencia es
la misma que fue «anunciada» tanto al antiguo Israel como a los cristianos, y
fue oída por ambos (Heb. 4: 2), especialmente en cuanto a la invitación para
entrar en el «reposo» de Dios. Como es claro en el vers. 2, esta «palabra» se
hace equivaler con el mensaje de la «buena nueva»; y en sentido más genérico,
la «palabra» del vers. 12 podría pensarse que incluye todos los escritos del
Canon Sagrado, pues toda la Biblia es la «Palabra» de Dios y presenta la «buena
nueva» de Jesucristo.

Viva.

Se necesita una fuerza viviente y activa para crear en el hombre un corazón
nuevo y renovar un espíritu recto dentro de él (cf. Sal. 51: 10). La
«palabra» de Dios es viva, imparte vida. Así sucedió en la obra de la creación
(Sal. 33: 6, 9) y así sucede en la nueva creación de la imagen de Dios en el
alma del hombre. Cristo, la Palabra encarnada (o «Verbo»), también tiene vida
en sí mismo (Juan 1: 4, 12; 5: 26). La «palabra de Dios» es la fuerza que da
poder en y para la conversión. El cristiano renace «por la palabra de Dios que
vive y permanece para siempre» (1 Ped. 1: 23).

Eficaz.

Gr. energes «efectiva», «activa», «poderosa» (cf. com. 1 Cor. 12: 6). La
palabra «energía» deriva de energes. En la «palabra» de Dios hay poder para
transformar a pecadores en santos.

Más cortante.

En el resto del vers. 12 se explica por qué es tan cortante esa espada. La
«palabra» de Dios es viva, eficaz y cortante: puede cumplir plenamente su obra
en beneficio de la humanidad (ver Isa. 46: 10; 55: 10-11).

Espada de dos filos.

Ver Efe. 6: 17; com. Apoc. 1: 16.

Penetra hasta partir.

Mejor «penetra hasta la división del alma y del espíritu» (BA, BC, NC);
«penetra hasta las fronteras entre el alma y el espíritu» (BJ).

El alma y el espíritu.

Gr. psuje, «alma», «vida» (ver com. Mat. 10: 28) y pnéuma, «espíritu»,
«aliento» (ver com. Luc. 8: 55). Esta expresión y «las coyunturas y los
tuétanos» se usan en sentido figurado. La división entre «el alma y el
espíritu» y «las coyunturas y los tuétanos» describe hasta dónde penetra la
«palabra» de Dios. El valor de esta figura de lenguaje radica en que «vida» y
«aliento» son, por lo menos para los propósitos prácticos, inseparables.

Las coyunturas y los tuétanos.

Es de presumir que en la figura de lenguaje también sean prácticamente
inseparables.

Discierne.

Gr. kritikós, «capaz de discernir», «capaz de juzgar», «capaz de discriminar»;
es decir, que posee la facultad de discernimiento o discriminación. La palabra
«crítica» deriva de kritikós. Mediante una respuesta favorable a la impresión
hecha en la conciencia por la «palabra» de Dios, el sincero cristiano evita
caer en «desobediencia», abandona sus propias «obras» y entra en el «reposo» de
Dios (vers. 6, 10-11; cf. cap. 3: 10, 12).

Los pensamientos y las intenciones.

O «pensamientos y motivos»; «sentimientos y pensamientos» (BJ, BC). Como una
espada cortante que separa «coyunturas» y «tuétanos», los claros principios de
la «palabra de Dios» disciernen entre buenos y malos pensamientos, entre
motivos correctos e incorrectos.

Corazón.

Es decir, la mente.

13.

Cosa creada.

Sin duda se trata del hombre del vers. 12, cuyos pensamientos y motivos han
sido juzgados por la «palabra» de Dios. Los hombres pueden juzgar teniendo en
cuenta únicamente las palabras de otro y sus hechos; pero la «palabra» de Dios
penetra mucho más allá de las palabras y acciones 440 humanas; llega hasta el
lugar donde se originan y juzga teniendo en cuenta lo que ocurre en la mente.
«El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón»
(1 Sam. 16: 7).

No sea manifiesta en su presencia.

O quede «oculta delante de él». Nadie puede ocultarle a Dios sus pensamientos
y motivos. No importa cómo intente hacerlo, es imposible huir de Dios (cf.
Sal. 139: 7-10).

Todas las cosas.

Es decir, los pensamientos y motivos de cada hombre.

Desnudas y abiertas.

O «descubiertas y expuestas». Nada puede ocultarse de la presencia de Dios.

Aquel a quien tenemos que dar cuenta.

La comprensión de que debe dar cuenta de las palabras y los hechos ante un Juez
que todo lo discierne, puede hacer sensato al pecador más endurecido. Este
conocimiento debería impulsar a quien se llama cristiano a prestar la más
completa atención a sus pensamientos y motivos. Cf. Rom. 14: 10-12; 2 Cor. 5:
10.

14.

Por tanto.

Es decir, en vista de que «la palabra de Dios» discierne la naturaleza de los
pensamientos y motivos de un hombre y que nada concerniente a nosotros está
oculto de Dios (vers. 12-13), y más particularmente porque tenemos un «sumo
sacerdote» compasivo y que simpatiza con nosotros, y que sufrió los mismos
problemas que tenemos que enfrentar (cap. 2: 17; 4: 15).

Sumo sacerdote.

Ver com. cap. 2: 17. Cristo como nuestro gran Sumo Sacerdote es el tema de
Hebreos (ver p. 404). Después de presentarse a Cristo en esa función (cap. 3:
1), los cap. 3 y 4 desarrollan el concepto de nuestra necesidad de su
ministerio en los atrios celestiales y de la experiencia del «reposo» del alma
que se alcanza cuando nos apropiamos de ese ministerio. Los cap. 5- 10 tratan
diversos aspectos del ministerio de Cristo a nuestro favor. El sistema
cristiano de salvación por la fe tiene su centro en la persona de Cristo como
nuestro gran Sumo Sacerdote.

Traspasó.

Literalmente «que ha pasado a través»; «penetró» (BJ, NC). Significa sin duda
alguna que pasó a través del cielo atmosférico y el estelar. Ver Hech. 1: 9;
cf. com. Gen.: 8.

Jesús.

Ver com. Mat. 1: 1 .

Hijo de Dios.

Ver com. Luc. 1: 35; Juan 1: 14; 3: 16.

Retengamos.

Gr. kratéo, «aferrarse», «conservar», como si se tratara de la propia vida.

Cristo es digno de toda nuestra fe y nuestra confianza, y no debemos permitir
que nada se interponga entre nosotros y él (ver com. Rom. 8: 38-39). Ver com.
Mat. 24: 13; Heb. 10: 35- 36.

Nuestra profesión.

Ver com. cap. 3: 1.

15.

Compadecerse.

Gr. sumpathéo, «simpatizar», literalmente «sufrir o padecer junto con». Cristo
simpatiza completamente con el cristiano sincero que tiene que enfrentarse a
menudo con problemas y dificultades, porque él sufrió en su propia naturaleza
humana -pero sin pecar- las debilidades que son inherentes al género humano.
Uno de los propósitos de la encarnación fue que la Deidad se acercara tanto a
la humanidad, que pudiera experimentar las mismas debilidades y problemas de
los cuales participamos nosotros. Cuando Cristo lo hizo, quedó capacitado para
llegar a ser nuestro Sumo Sacerdote y representarnos ante el Padre.

Debilidades.

La forma negativa en que se expresa esta declaración la destaca aún más de lo
que hubiera hecho una declaración afirmativa.

En todo.

O en toda clase de tentaciones. En cuanto a algunas de las formas en que fue
tentado Jesús, ver com. Mat. 4: 1-11, cf. DTG 638-644. En una forma
misteriosa que no podemos comprender, nuestro Señor soportó todo el peso de
cada tentación imaginable que «el príncipe de este mundo» (Juan 12: 31) pudo
poner sobre él, pero sin que en el menor grado, ni aun con un pensamiento,
cediera ante cualquiera de ellas (ver Juan 14: 30). Satanás no encontró en
Jesús nada que obedeciera a sus astutas tentaciones (ver DTG 98; com. Heb. 2:
18).

Según nuestra semejanza.

En todos los respectos -excepto en el pecado- se hizo uno con nosotros (ver t.
V, pp. 895-896; com. Fil. 2: 6-8).

Sin pecado.

Aquí radica el insondable misterio de la perfecta vida de nuestro Salvador. La
naturaleza humana fue conducida por primera vez a la victoria sobre su
tendencia natural al pecado, y a causa de la victoria de Cristo sobre el pecado
nosotros también podemos triunfar sobre él (ver com. Rom. 8: 1-4). En él
podemos ser «más que vencedores» (Rom. 8: 37), pues Dios «nos da la victoria
por medio de nuestro Señor Jesucristo» (1 Cor. 15: 57) tanto sobre el pecado
como sobre su paga o consecuencia: la muerte (ver com. Gál. 2: 20). 441

16.

Acerquémonos, pues.

En el vers. 16 se presenta la conclusión práctica de todo el desarrollo del
pensamiento presentado en los cap. 3 y 4. El «reposo» de la gracia de Dios
queda para el pueblo de Dios (vers. 9), «acerquémonos, pues, confiadamente al
trono de la gracia».

Confiadamente.

Gr. parresía, que se traduce como «confianza» en cap. 3: 6 (ver el comentario
respectivo; cf. cap. 10: 35). Nos acercamos con confianza no porque Dios tenga
una deuda con nosotros, sino porque él ofrece gratuitamente su gracia a todos
los que la buscan.

Trono de la gracia.

Esto es, un trono que se caracteriza por la calidad de la gracia que ofrece
(ver com. Rom. 3: 24; 1 Cor. 1: 3). El cristiano tiene la máxima oportunidad
del libre acceso «al trono de la gracia» de un Padre amante, en vez de hacer
vanos y difíciles intentos para ganar la salvación por medio de un riguroso
cumplimiento del sistema legal del judaísmo o de cualquier otro sistema de
justificación por las obras.

Obtener misericordia.

O un seguro perdón de los pecados (ver com. Juan 1: 9). Delante del trono del
juicio todos hallarán una estricta justicia no atemperada por la misericordia.
La única esperanza del pecador es la misericordia de Dios que se ofrece
mientras dure el tiempo de gracia.

Gracia.

Gr. járis (ver com. Juan 1: 14; Rom. 1: 7; 3: 24; 1 Cor. 1: 3).

Para el oportuno socorro.

O sea en el tiempo de la tentación. Necesitamos la gracia para soportar las
penas y los sufrimientos, y también para vencer la tentación. El que cultiva
el hábito de presentarse cada día ante el «trono de la gracia» para recibir una
nueva y fresca porción de la misericordia y de la gracia de Dios, entra en el
«reposo» del alma que Dios proporciona a todo creyente fiel.

COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE

3 Ed 126; PP 107

7 FE 335, 367; PVGM 223

9 1JT 48; MeM 369; PE 31

9- 10 DTG 177; 1JT 496

10-12 PE 25

11 2JT 306

12 Ev 112, 114, 175, 247, 506; FV 338;

HAp 449; 3JT 155; OE 282, 339, 369,

397; 2T 560; 8T 55; TM 144

12-13 CH 412; 1JT 548, 588; 2JT 38; NB

354; 3T 82; 4T 583; TM 463

13 DMJ 60, 85; Ed 249; 1JT 56; 3JT 267;

MeM 10; PP 217, 780; PR 188; 1T 468;

4T 646; 5T 485

14-16 DTG 138; HR 159; TM 20, 355

15CC 36, 93; CH 528; CS 469; DTG 16,

296, 354; Ed 74; FE 106, 276; 1JT 141,

218, 233, 476; 2JT 115-116, 135; MC

47, 121, 193, 331; MeM 301, 309; MJ

163; MM 19; OE 281; 2T 313,438,509;

3T 371; 4T 294; 5T 422, 639, 649; 8T

287; Te 107; TM 187, 391; 5TS 182

15-16 CS 395; 2T 509

16 CN 490; 3JT 91

Leer más: https://comentario-biblico-adventista.webnode.es/products/hebreos/

 

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Una adventista del séptimo día en Asturias consigue un horario especial en una oposición

horario

El Principado incluye una cláusula en el concurso de administrativos que reconoce el sábado como día de reposo y retrasa la celebración del examen a petición de un aspirante

LA VOZ 
REDACCIÓN 

Más de 5.600 opositores aspiran a ocupar una de las 62 plazas del cuerpo de administrativo del Principado, cuyo tribunal ha sido ya publicado. En un examen con tanto interés, el perfil de candidatos es de lo más variado. Tanto es así que el Instituto Asturiano Adolfo Posada ha tenido que incluir una curiosa cláusula que reconoce el derecho a la libertad del culto de un registrado que ha esgrimido sus circunstancias en la propia inscripción. En concreto, en aspirante ha dejado constancia de que profesa la religión adventista del séptimo día y que, por tanto, no podrá someterse a la prueba hasta la puesta de sol del sábado. El instituto, que depende de la Consejería de Hacienda, ha reconocido este derecho y, además, ha incluido en la resolución con el listado provisional de incluidos y excluidos un epígrafe en el que explica que se aplicará a todos aquellos que lo soliciten y lo justifiquen debidamente por motivos religiosos.

En concreto, la Administración asturiana ha explicado que «las personas que, por razón de su religión, tengan que realizar el ejercicio a partir de la puesta de sol del sábado, deberán comunicarlo en el plazo de alegaciones establecido en la resolución». Esto permitirá que se adopten las medidas necesarias «para preservar la confidencialidad del contenido del examen y garantizar la realización de la prueba en condiciones de igualdad con el resto de los aspirantes». ¿Cuándo podrá, entonces, realizar el examen este opositor adventista del séptimo día? El mismo día, después de anochecer.

Fuentes de la Administración asturiana han reconocido que es la primera vez que se encuentran con un caso de este estilo pero también precisan que existe suficiente jurisprudencia sobre el caso como para atender a la petición. Citan una sentencia del Supremo del año 2015 y un compendio legislativo sobre el que se sostienen la libertad de culto. El Principado es una región con un elevado porcentaje de población católica y con un escaso porcentaje de migrantes, de los que mayoritariamente profesan o la religión musulmana o la católica. En ninguno de los dos casos sería necesario hacer una excepción.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día es una religión cristiana que se distingue por su estricta observancia del sábado como día de reposo y por su creencia en una inminente segunda venida de Jesús.

FUENTE: www.lavozdeasturias.es/

 

Del sábado al domingo…

 

¿Conoces quién fue el primer alumno no católico de la Universidad Gregoriana Pontificia de Roma, desde su creación en el sigo XVI?

¿Estabas enterado que ese alumno alcanzó un doctorado en esa institución, y el Papa Pablo VI lo distinguió?

¿Sabías cuál fue el primer libro de un autor no católico en recibir el Imprimatur/homologación católica para ser impreso y publicado?

¿Te preguntas cuál fue el tema que trató en su tesis?

El alumno fué Samuele Bacchiocchi, un adventista nacido en Roma, Italia que se graduó con honores en 1974. Recibió una medalla de oro y otra de plata, por lograr el honor de Summa Cum Laude y Magna Cum Laude en su licenciatura y doctorado.

samuel_Bacchiocchi

Samuele Bacchiocchi

Luego de 5 años de investigación en la biblioteca del Vaticano, presentó su tesis. Trata sobre cómo llegó el cambio del sábado al domingo en el cristianismo primitivo y documenta el rol del papado en ese proceso.

Su conclusión es que la adopción de la observancia del domingo para substituir al sábado no se produjo en la iglesia de Jerusalén por iniciativa apostólica, para conmemorar la resurrección de Cristo, sino en la iglesia de Roma a principios del siglo II y como resultado de varias circunstancias. Una serie de factores políticos, sociales y religiosos. Ese cambio no tiene basamento en la Palabra de Dios.

Descarga un resumen de su tesis: http://www.mediafire.com/…/f…/Del+S%C3%A1bado+al+Domingo.doc

Descarga el libro «Reposo divino para la inquietud humana» (en el apéndice está el asunto del cambio del sábado por el domingo) http://www.mediafire.com/…/SamueleBacchiocchi-Reposodivinop…

diploma

Diploma de tesis doctoral de Bacchiocchi.
Fuente: http://www.biblicalperspectives.com/Gregoriana/

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Medalla de oro entregada por el Papa Pablo VI a Bacchiocchi.
Fuente: http://www.biblicalperspectives.com/Gregoriana/

Nota:

Este asunto del cambio del sábado por el domingo, no es menor. Es una de las tantas alteraciones de las verdades bíblicas que se han hecho a lo largo de la historia. Otras son, por ejemplo, la adoración a los santos, el estado de los muertos, el pecado original, los sacramentos, el sacrificio de la misa, el bautismo por aspersión, la intercesión de sacerdotes y santos, la autoridad de la Iglesia Católica por sobre la Biblia. Todas estas doctrinas, no tienen ninguna base en la Palabra de Dios.
Esta publicación no busca criticar a nadie, sino llevar luz a muchos para que avancemos en la verdadera fe. Se hace con todo respeto y aprecio por quienes practican diversas religiones con sinceridad y amor.

El gran desafío es prepararnos para el regreso de nuestro Señor Jesucristo.

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