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Éxodo 16: 29… ¿Quédate en casa?

Alguien me dijo que no guardaba el sábado como dice la biblia y me cito éxodo 26:19

La Biblia no se lee en pedazos, se lee antes y después, para ver el contexto.

Se indicó a los israelitas que permanecieran en el campamento durante el sábado y que no salieran para buscar maná o con cualquier otro propósito. En ese día su tiempo debía emplearse para descansar en el hogar y para meditar en temas sagrados. Dios ya había instruido a Israel para que se congregara y rindiera culto en los días designados para una «santa convocación» (Exo_12:16), una práctica que fue siempre aplicada a los otros días «santos» (Lev_23:2-4, Lev_23:7, Lev_23:8, Lev_23:21, Lev_23:24, Lev_23:27, Lev_23:35-37). En los tiempos posteriores al exilio los judíos establecieron y pusieron en vigor reglamentos estrictos acerca de salir de las ciudades o aldeas en sábado. A nadie se le permitía viajar más allá de 2.000 codos, o aproximadamente 1 km. En el NT comúnmente se habla de esa distancia como el «camino de un día de reposo» (Act_1:12). Interminables reglamentos de invención humana, en cuanto al sábado, han sido estrictamente obedecidos por los judíos ortodoxos aun desde los tiempos bíblicos, con el resultado de que el sábado -designado por Dios para ser una delicia (Isa_58:13)- se convirtió en una carga.

Este es el shabat que la mayoría de los cristianos ven, para seguirlo menospreciando.

En el futuro, toda la humanidad celebrará el Shabat

Un nuevo libro examina el Shabat como el cumplimiento de la profecía mesiánica.

David Nekrutman, es un judío ortodoxo que vive en Israel, ha estado fomentando relaciones tanto personales como profesionales con cristianos durante los ultimos 21 años. Su proyecto más reciente tiene como objetivo alentar a los cristianos a reconsiderar el papel que juega el Shabat (el sábado bíblico) en sus vidas cristianas.

Nekrutman se encuentra actualmente compartiendo su libro por Estados Unidos.

Su libro «Tu invitación al Shabat», se basa en una profecía de Isaías: “Y será que de Luna Nueva en Luna Nueva, de Shabbat en Shabbat, toda la humanidad adorará delante de Mí’, dice El Eterno” (Isaías 66: 23).

Nekrutman explica, “Creo que la mayoría de la gente tiene una visión muy negativa del Día de Reposo. Así, la misión principal del libro es una invitación. Esta fue una invitación desde los albores de la creación y existe hoy para todos”.

También dice: “el concepto del Shabat se ha perdido por completo”, y habló sobre cómo, en los Estados Unidos, solía haber leyes azules, tambien conocidas como leyes dominicales, que cerraban la mayoría del comercio los domingos, para alentar a los ciudadanos a observar el domingo como día de descanso. En los días en que se hacían cumplir las leyes azules, el domingo se consideraba el día de reposo. Pero esos días ya pasaron, hasta el punto de que “cualquiera que tenga 30 años o menos, definitivamente ni siquiera entiende que su servicio en la iglesia, se considera como un Día de Reposo”.

“Hice todo lo posible para hablar específicamente sobre un sábado, que está más allá de lo que se debe y lo que no se debe hacer. No estoy abogando por una práctica judía ortodoxa del sábado, para los cristianos, de ninguna manera o forma. No quiero que me vean como un judaizante del cristianismo de ninguna manera”, explicó.

Tu invitación al Shabat, se enfoca en la profecía de Isaías 66. “La profecía es muy abierta”, dijo Nekrutman. “Toda la humanidad está haciendo algo por un Día de reposo, cualquiera que sea esa forma. No lo sabemos exactamente, porque Isaías realmente no lo explica”.

Hizo hincapié en que honrar el Shabat no es una conversión al judaísmo, sino más bien el cumplimiento de la visión de Isaías de que “un día será un sábado mesiánico, judío y gentil juntos. Mi argumento es, ¿por qué no podemos promover una forma positiva de ver el dia de reposo ahora?”, Dijo.

Nekrutman enfatizó que muchas profecías del Fin de los Días son «pesimistas». Pero cree, en cambio, que “hay una forma muy positiva de mover la historia redentora a través del paradigma del Shabat o día de reposo, del que nunca se habla. Esa es la razón por la que estoy trayendo a colación la conversación. Hay una sociedad que tenemos que hacer para que cuando venga el Mesías, nos aseguraremos de que no tenga mucho que hacer.

Estimados seguidores de la pagina de Ley Dominical, este es un ejemplo más, de muchos otros que hemos expuesto, sobre como van avanzando los movimientos dominicales. A este movimiento no le importa el Shabat bíblico, el día de reposo dado por Dios en el séptimo dia, le importa la tradición de hombre, y sobre todo será promovido por el grupo religioso que tiene el deseo de control y poder mundial, que según ellos, es para el bien de todos.

También, vemos que el autor enfatiza, que debemos de preparar un dia de reposo, para cuando venga el mesías, pero como sabemos los que estudiamos las profecias, se está preparando un falso día de reposo, el domingo, para el falso Cristo, que aparecerá para el último gran engaño en la tierra.

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Fuentes:
1. Pagina Oficial
2. Noticia

Aceptan el domingo en los Emiratos Árabes


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LOS EMIRATOS ÁRABES UNIDOS CONCEDE EL DOMINGO COMO UN DÍA DE ADORACIÓN y DESCANSO

La primera visita del Papa Francisco en 2019 a los Emiratos Árabes Unidos para apelar a los cristianos en el país fue muy productiva.

Emiratos Árabes Unidos han acordado reconocer el domingo como un día de descanso para dar cabida a los 800000 trabajadores migrantes en el país. El cristianismo representa el 13 % de la población total de los Emiratos Árabes Unidos, pero hasta este domingo de diciembre se consideró una jornada de trabajo regular en la nación musulmana.

En caso de que alguna vez te hayas preguntado cómo llegaría el mundo musulmán a apoyar el domingo. Esta sería la prueba. Sería bueno pasar esto y algunas personas pueden despertar.

Informe completo a continuación.

Los Emiratos Árabes Unidos están adoptando una semana laboral de 4 días y medio y un fin de semana de sábado a domingo

Los Emiratos Árabes Unidos acaban de anunciar algunos grandes cambios en su calendario de trabajo.

La nación del Golfo está transitando a una semana laboral de 4 días y medio. Los fines de semana consistirán en viernes por la tarde, sábado y domingo.

Eso es significativo por dos razones: es probable que los Emiratos Árabes Unidos sean la primera nación en formalizar una semana de trabajo más corta de cinco días, y también hace que el país esté más en línea con los horarios occidentales. Hasta ahora, los Emiratos Árabes Unidos han tenido un fin de semana de viernes a sábado, que es el estándar en muchos países predominantemente musulmanes. Las 40 horas de trabajo no funcionan. Reducirlo podría ayudar con la productividad.

«El fin de semana extendido viene como parte de los esfuerzos del gobierno de los Emiratos Árabes Unidos para impulsar el equilibrio entre la vida laboral y la vida y mejorar el bienestar social, mientras que aumenta el rendimiento para avanzar en la competitividad económica de los Emiratos Unidos», dijo la agencia estatal de noticias WAM.

Los cambios se aplican a las entidades del gobierno federal y surtirán efecto el 1 de enero del 2022.

WAM dijo que los empleados del gobierno pueden hacer arreglos para trabajar desde casa los viernes, así como «organizar sus horarios de trabajo en tiempo flexible. «

Las escuelas y las empresas privadas pueden seguir el ejemplo.

La industria privada probablemente seguirá el ejemplo del gobierno, señalando que lo hizo en 2006 cuando la semana de trabajo de sábado a miércoles cambió.

También se informó que las escuelas y las universidades seguirán la nueva semana de trabajo también, el Ministerio de Educación del país anunciará nuevos horarios escolares. El gobierno dice que habrá beneficios económicos y de estilo de vida.

Los Emiratos Árabes Unidos son el primer país del mundo en introducir una semana de trabajo nacional más corta que la semana mundial de cinco días. Los Emiratos Árabes Unidos se convertirán en el único país del Golfo que no tendrá un fin de semana de viernes a sábado.

La Autoridad Federal para el Gobierno de Recursos Humanos, propuso la nueva semana de trabajo después de que «estudios de referencia integrales y de viabilidad», se centraron en su posible impacto en la economía, los lazos sociales y familiares, y el bienestar general de las personas.

La medida facilitará las transacciones financieras y comerciales con los países que siguen un fin de semana de sábado a domingo, creando a su vez vínculos comerciales más fuertes y oportunidades para las empresas multinacionales, y con sede en los Emiratos Árabes Unidos.

La nueva semana de trabajo está lista para acercar el sector financiero de los Emiratos Árabes Unidos, a las transacciones mundiales de comercio y comunicación en tiempo real, que impulsan cosas como los mercados de valores, los bancos e instituciones financieras.

Se espera que la medida impulse no sólo las oportunidades comerciales, sino que también aumente el estilo de vida flexible, seguro y agradable, que los Emiratos Árabes Unidos ofrecen a sus ciudadanos y residentes.

‘El día de reposo es el sábado’: Schumer responde al senador republicano por votar el domingo

El senador Chuck Schumer (DN.Y.) tiene un mensaje para los republicanos que esperan prohibir la votación dominical: El día de reposo es el sábado.

El líder de la mayoría del Senado, que es judío, rechazó con fuerza después de que la senadora Cindy Hyde Smith (R-Miss.) Sugiriera que viola la ley de Dios para permitir la votación anticipada el domingo.

«No sé por dónde empezar, aparte de recordarles a mis colegas la separación de la iglesia y el estado», dijo Schumer a Fox News el jueves.

“El día de reposo es el sábado”, agregó el nativo de Brooklyn, señalando que es el día sagrado de la semana para judíos como él.

La Liga Anti-Difamación también criticó a Hyde-Smith por sus comentarios «ofensivos» sobre que el día de reposo es el domingo.

“Ella ignora totalmente el sábado de judíos, musulmanes y algunos cristianos. Espero que se retracte de estos comentarios ”, dijo Jonathan A. Greenblatt, director ejecutivo del venerable grupo que se opone al fanatismo y al antisemitismo.

Hyde-Smith (R-Miss.) Dijo indignado el miércoles que emitir votos el domingo debería estar prohibido porque la Biblia «dice ‘Recuerda el sábado y santifícalo'».

«Ese es mi mensaje para el senador Schumer», dijo Hyde-Smith en el Senado.

Mientras que la mayoría de los cristianos celebran el domingo, el día de reposo judío es el sábado y la comunidad musulmana celebra el viernes.

Senadora Cindy Hyde-Smith, R-Mississippi
Senadora Cindy Hyde-Smith, R-Mississippi (Susan Walsh)

Citando un versículo de la Biblia, Hyde-Smith afirmó que Mississippi no llevará a cabo “procesos electorales (sic)” el domingo, porque es día de reposo.

«En Mississippi, nunca votaríamos el domingo», dijo, señalando con el dedo a los colegas demócratas para enfatizar el punto.

Hyde-Smith no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre su comentario del sábado.

El tema surgió en una audiencia en el Senado sobre el nuevo y extenso proyecto de ley de derechos de voto que los demócratas están tratando de impulsar en el Congreso, que, entre muchas otras medidas, permitiría la votación dominical en todo el país.

Líder de la mayoría del Senado Senador Chuck Schumer, D-Nueva York
Líder de la mayoría del Senado, el senador Chuck Schumer, demócrata por Nueva York (Alex Wong / Getty Images)

La ley respaldada por Schumer revocaría efectivamente una disposición impulsada por los legisladores republicanos en Georgia que prohibiría la votación dominical.

Los republicanos de Georgia no han citado la religión al defender su oposición al domingo. Afirman que no es justo porque no todas las jurisdicciones eligen tener una votación anticipada los domingos debido a preocupaciones presupuestarias.

Fuente

El día de Reposo en una Era de Cambio Climático

Un grupo de activistas ya tienen una solución mas para el problema del cambio climático: guardar un día de reposo a la semana. (Retomar el Shabbat). Leamos la noticia:

Los humanos enfrentamos un conjunto de crisis ecológicas nefastas, los resultados de lo que muchos ahora llaman la era del Antropoceno., la era de la modificación humana de los sistemas planetarios de la Tierra. Estas crisis (calentamiento global, clima alterado, extinción de especies, amenazas de varios tipos de contaminación tóxica, proliferación de basura, erosión del suelo, desertificación, disminución del suministro de agua dulce, etc.) constituyen no solo una amenaza inminente para el futuro. bienestar de la humanidad, pero también, a veces parece, una manifestación moderna de las diversas letanías de maldiciones bíblicas. La naturaleza múltiple de las crisis exige múltiples soluciones: políticas, económicas, tecnológicas, psicológicas, éticas, conductuales e incluso espirituales. Igualmente necesario es una comprensión holística de cómo llegamos a esta calamitosa situación y cómo la evitamos en el futuro. Dada su continua influencia generalizada, La religión bíblica y sus ramificaciones ofrecen una solución particularmente convincente y prometedora: Shabat, el día de descanso sabático. Un ritual semanal, tanto simbólico como con impactos en el mundo real, la observancia generalizada del Shabat bien hecho podría reducir el daño ambiental en aproximadamente un séptimo en gran parte del mundo y proporcionar una plataforma para meditar continuamente sobre nuestros pecados ambientales y sus consecuencias.

Imagínese si la mayoría de los monoteístas del mundo, aquellos que provienen de tradiciones que profesan observar un sábado semanal, junto con cualquier otra persona a quien le importara, eligieran un día de cada siete para eliminar esencialmente su propio daño al medio ambiente de manera consistente. Esta podría ser una de las soluciones ambientales más baratas a disposición de la humanidad. En teoría, una observancia más alta de Shabat podría producir una reducción del 14,3% (un séptimo) en las emisiones de carbono sin gastos adicionales, nuevas tecnologías o consecuencias ambientales no deseadas, un día de cada siete donde las emisiones están casi eliminadas. Observar un Shabat verdaderamente semanal completo, «no hacer nada», por así decirlo, ofrece una acción efectiva que uno puede tomar ahora para ayudar a sanar nuestro medio ambiente. Dado que el mundo «desarrollado», muy dañino para el medio ambiente, está compuesto principalmente por monoteístas, El impacto de eliminar la mayoría de las emisiones una vez por semana sería particularmente importante. El judaísmo y el cristianismo llaman al sábado una obligación. Si realmente creemos que un cambio radical en nuestro comportamiento es necesario por razones ambientales, ciertamente lo creo, ¿no hacen que el sábado, junto con todas las demás soluciones ambientales, sea una obligación?

He iniciado una campaña para inspirar un movimiento masivo de máxima observancia del sábado entre los monoteístas y todos los demás interesados: el Proyecto del Sábado Verde . Nuestro sitio web contará con lecturas, liturgia de origen público, anuncios disponibles para su uso, sugerencias para actividades sabáticas, un calendario global de reuniones y eventos locales sabáticos, enlaces a campañas y organizaciones relacionadas, y más. La campaña tiene como objetivo producir un impacto ambiental lo más mínimo posible, utilizando métodos del siglo XXI para lograr la antigua estrategia de la religión de propagar una red efectiva principalmente de boca en boca.

El marco tradicional judío de los tipos de actividades prohibidas en Shabat es una excelente guía para nosotros hoy por razones ambientales.

Creo que el marco tradicional judío de los tipos de actividades prohibidas en Shabat es una excelente guía para nosotros hoy por razones ambientales, ya sea que uno crea o no en Dios o se preocupe por la religión organizada. Solicito la observancia flexible pero máxima de un día de descanso semanal, ya sea sábado, domingo o viernes para diferentes personas o en diferentes lugares. Soy nopidiendo una observancia más tradicionalista en general por judíos o cristianos, por Shabat bíblico o rabínico en su apariencia judía «ortodoxa». Nuestros días de reposo deben convertirse en un tiempo de evitación activa del vandalismo ambiental, un tiempo para la reflexión programática individual y congregacional sobre cómo estamos deshaciendo la creación. Al igual que todos los pasos sociales, políticos y espirituales, el hecho de que un día de reposo verde sea un servicio de labios o radical (es decir, abordar las causas profundas de un problema) depende de cómo se implemente. Pretendo que los sábados verdes sean un ritual radical dentro del cual podamos digerir de nuevo las advertencias de los profetas bíblicos contra la corrupción de los ricos y poderosos, la opresión de los pobres y la búsqueda egocéntrica de placeres miopes, entendiendo cuán relevantes son tales advertencias. son a la devastación ecológica provocada por el hipercapitalismo.

El sábado correctamente practicado ofrece una interrupción semanal de la fantasía econométrica suicida de crecimiento infinito, una desinversión semanal de combustibles fósiles, una inversión semanal en la comunidad local. Como Greta Thunberg nos recuerda repetidamente, ya sabemos cuáles son las soluciones para nuestras crisis ambientales. Green Sabbaths proporcionará un invernadero recurrente para incubar la conciencia colectiva y la fuerza de voluntad requeridas, las energías renovables definitivas, para hacer realidad las soluciones. Los días de reposo verdes constituirán tanto un modelo del mundo ecológicamente sano como un anticipo real de él.

* *

Las virtudes espirituales del sábado se han desarrollado durante milenios. La literatura sobre el sábado en el judaísmo y el cristianismo, sus significados y transformaciones históricas es ahora vasta y rica. De manera helenística, Philo pensó que Shabat era un día para evitar el trabajo físico y concentrarse en las actividades «superiores» de la mente y el alma. Los místicos judíos medievales en Egipto, influenciados por el sufismo, vieron en Shabat una oportunidad para, en palabras del historiador Paul Fenton, «frenar las preocupaciones mundanas para entregarse a la adoración y el aislamiento ( halwa )», para deleitarse en el recuerdo de Dios ( dikr) y para llenar los pensamientos de uno con «Dios». Los valores espirituales de observar el sábado son tan convincentes, especialmente en nuestra era de comercialismo, arrogancia tecnológica y distracción, que una gran cantidad de judíos en nuestros tiempos se volvieron o regresaron al sábado con un afán que tal vez refleja la desesperación. Lo mismo es cierto entre los cristianos.

Por múltiples que sean las dimensiones del sábado, hago una súplica más radical: exhorto a todos los que pertenecen a tradiciones o congregaciones que guardan el sábado, ya sea viernes, sábado o domingo, a observarlo en la línea del antiguo rabínico. entendiendo tanto como sea posible. Esto significa que si perteneces a un grupo o personas que practican un día de descanso, por el bien de nuestra salud planetaria, harás ese día lo más libre posible de cualquier manipulación de la naturaleza.

Basándose en el texto bíblico y la tradición oral, los antiguos rabinos vieron en el día de reposo no solo un reflejo simbólico del descanso de Dios después de haber creado la existencia tal como la conocemos, ni como una mera forma metafórica de imitatio dei . De la descripción bíblica de la construcción del Tabernáculo móvil del desierto, derivaron 39 tipos de trabajo, todos los cuales prohibieron en sábado bajo el mandamiento bíblico general de abstenerse de trabajar ese día (Éxodo 20: 10-11, 23:12 , 31: 14-15; Deuteronomio 5:14). Así, el Mishnah, el código legal existente más temprano del judaísmo, editado (circa 200 CE) por el rabino Judah Hanasi, prohibió:

sembrando, arando, cosechando, atando gavillas, trillando, aventando, clasificando granos, moliendo, tamizando, amasando, horneando, esquilando lana, limpiándola, batiéndola, tiñéndola, hilando, tejiendo, haciendo dos bucles, tejiendo dos hilos, separando dos hilos, atar, desatar, coser dos puntos, rasgar para coser dos puntos; cazar un venado, matarlo, desollarlo, salarlo, curar su piel, rasparlo, cortarlo, escribir dos letras, borrar para escribir dos letras; construcción, derribo; apagar un fuego, encender un fuego, golpear con un martillo, transportar [algo] de un dominio a otro (M. Shabat 7: 2).

Para los rabinos, lectores cercanos de las fuentes sacerdotales, el Tabernáculo se erigió como un microcosmos construido por el hombre del macrocosmos natural que es la creación de Dios. Por lo tanto, cualquier tipo de trabajo que contribuyó a la construcción de este minicosmos humano debía evitarse en Shabat, un medio para emular la abstención de Dios del trabajo de crear la naturaleza en el séptimo día. Descansar significa dejar el trabajo, dejar el mundo como está sin intervención humana, ya que trabajar significa transformar lo que se da, lo que existe. El énfasis repetido en esta Mishná en el número dos muestra que para los rabinos el salto de uno a dos refleja un salto de la naturaleza como unidad a la multiplicidad de la cultura. En el día de reposo, como Dios descansa, los israelitas / judíos deben dejar de cambiar el mundo a su alrededor.

Tenga en cuenta que esto no es un llamado al ascetismo extremo o total, a la retirada absoluta del mundo. Durante seis días a la semana estamos invitados, de hecho, mandados a trabajar (Éxodo 20: 9-10, 23:12, 31:15; Deuteronomio 5:13), es decir, transformar, manipular el mundo para nuestro propio sustento. , (con suerte) mejorar el mundo tanto por su bien como por el nuestro. Pero no siempre, no sin cesar. El sábado en este sentido está destinado a ser un equilibrio saludable y sagrado de mundanalidad y abstinencia. Solo un día de cada siete se nos pide que controlemos nuestro ansia creativa, nuestra preocupación ansiosa que debemos hacer y hacer .

Ya en el texto bíblico se nos dice que este mandamiento de dejar de funcionar no es solo una cuestión metafísica y espiritual. El descanso sabático no solo se requiere porque Dios lo quiere. No es simplemente beneficioso para los humanos. El mundo necesita descansar. La comunidad transespecie de seres vivos, animales de trabajo, por ejemplo, no puede ser presionada constantemente; La jerarquía social, cuya diferenciación entre los de arriba y los de abajo resulta del comportamiento humano, no puede sobrevivir a demandas interminables (Éxodo 23:12; Deuteronomio 5:14). La Biblia conecta el sábado semanal con el ciclo de siete años del año sabático (Éxodo 23: 10-12), respecto del cual se nos dice explícitamente que la tierra misma desea descansar (Levítico 26: 34-35). En ciertos aspectos, este sistema cultural reconoce que el mundo natural tiene una voz y que no somos libres de ignorarlo.

El descanso sabático no solo se requiere porque Dios lo quiere. No es simplemente beneficioso para los humanos. El mundo necesita su descanso.

Las divergencias en los enfoques antiguos para conmemorar o celebrar el sábado muestran la presciencia del enfoque rabínico. Mientras que muchos judaicos ayunaban, dado que la Biblia parecía pedir que se retiraran de las actividades mundanas, otros se aseguraban de festejar, ya que Dios parecía desear que el día fuera un «deleite» (Isaías 53:13). Los rabinos elaboraron una serie de mandamientos positivos para asegurar que los observadores del sábado experimentaran su deleite como significativo y placentero: tres comidas festivas, estudio de la Torá, relaciones sexuales entre cónyuges. Los rabinos insistieron en que el sábado comprende un día de diferencia: En este día, la forma de ser de uno debía ser cambiada para reflejar su santidad. La transformación se trasladó así del ámbito material a la esfera doméstica, donde existen las relaciones interpersonales más íntimas, y al interiorismo personal.

Las diversas cualidades y beneficios del sábado son resaltados por muchos pensadores hasta nuestros propios tiempos. Señalan su naturaleza sagrada, su capacidad para hacer que nos enfoquemos en la comunión con lo divino, priorizar lo que es realmente importante, entrenar en la moderación, reducir el deseo, revivir la unión familiar, cultivar la autosuficiencia, restaurar la energía personal, es proporcionar psicología. amortiguación frente a la vida laboral, una disminución temporal del daño ambiental, la interrupción intencional de la acumulación de material, etc. Incluso las personas más seculares aprecian cada vez más esta comprensión perspicaz y urgentemente relevante de las bellezas y los beneficios del sábado. Vemos más y más llamados a «sábados» desde nuestros dispositivos cargados de pantalla, como los Shabat de tecnología de Tiffany Shlain, ciudades que implementan días sin automóviles , y similares.

Desde la perspectiva de nuestras crisis ecológicas actuales, creo que ya no podemos permitirnos la observancia simbólica o «mínima» del sábado. En mi opinión, observar el sábado «rabínicamente» significa evitar real y materialmente las actividades que no son similares al sábado, no solo pagar el labio para descansar o realizar un descanso simbólico. La observancia del sábado «al máximo» va mucho más allá del medio ambiente que la observancia actual del sábado de la mayoría de los monoteístas (incluida la mayoría de los judíos). En una forma más máxima, en la línea prevista por los antiguos rabinos, los observadores del sábado en su día de sábado se comprometen a no construir, operar o trabajar en fábricas, hacer negocios, cultivar, producir ropa en casa, conducir automóviles, volar, usar motores de cualquier tipo, gastar dinero, cazar, etc. Las personas podrían evitar el uso de electricidad. La cocción se puede hacer con anticipación, o uno podría ser suficiente con alimentos a temperatura ambiente. Desenchufado, con nuestras distracciones eliminadas, Shabat puede servirnos como un día para pasear, jugar con nuestros hijos, leer solos o en voz alta, conversar con amigos o cantar, y regenerar energía para luchar por la justicia. Los días de reposo verdes pueden convertirse en un día para celebrar a través de actividades de la comunidad local sin producir emisiones de carbono.

Sensible a los problemas del imperialismo cultural, me dirijo a judíos, cristianos y musulmanes de manera más directa, ya que provienen de tradiciones que promulgan el sábado. Sin embargo, para los musulmanes, la idea del sábado no parece incluir la abstención del trabajo, por lo que mi llamado requiere la importación de una cosmovisión aparentemente no musulmana. Las tradiciones de los no monoteístas no contienen el sábado en absoluto, pero probablemente contienen otras prácticas ambientales potentes. Estoy no interesado en la “conversión” gente al judaísmo o incluso a la observancia del Shabat tradicional. Al mismo tiempo, veo a Shabat como un medio poderoso para lograr fines espirituales y ahora ecológicos fuertemente deseables.

* *

Entre otros, el teólogo evangélico alemán Jürgen Moltmann hace unos 30 años llamó a los cristianos a observar el sábado «en el sentido original de abstenerse durante un día a la semana de todas las actividades comerciales, productivas e industriales». No podría estar más de acuerdo. Sin embargo, muchas de las llamadas para observar el sábado carecen de detalles o parámetros claros. Vea, por ejemplo, algunas de las llamadas inspiradas pero vagas hace unos años para un sábado verde. A las Naciones Unidas se les ocurrió un sábado ambiental no religioso en 1990, pero fue solo una conmemoración anual y no tenía caminos concretos para la acción. El modelo rabínico no solo proporciona un marco bien pensado para hacer que Sabbath sea verdaderamente ecológico, sino que era el modelo original: un sistema para hacer frente y proporcionar fortaleza espiritual y cognitiva contra lo que para los rabinos ya era la Era del Antropoceno, un mundo alterado por la actividad humana.

Aquellos que son indiferentes a la religión, les disgusta o se oponen, pueden gritar de angustia ante un enfoque tan «religioso». Sin embargo, es notable cómo los nuevos «valores verdes», como la cooperación, la atención plena, la simplicidad, la templanza y el respeto por la naturaleza, se superponen con los valores que la religión ha enseñado en su mejor momento durante milenios. La brillantez del judaísmo es que exige acción, no solo buena voluntad o un corazón bien intencionado. Junto con otros cambios prácticos ineludibles que debemos realizar (energías renovables, economías de ciclo cerrado, la eliminación de la formulación de políticas dirigidas por las empresas, etc.), las altas expectativas claramente explicadas del Shabbat rabínico prometen resultados concretos tanto para el planeta como para el individuo. La naturaleza holística de Shabat significa que une la intención y la práctica, el beneficio interno y externo, el yo y la comunidad,

Un sábado verde semanal no tiene nada que ver con Dios, los teócratas, el clero o las reglas rabínicas. Sin embargo, me influyen los estudiosos que señalan el poder del ritual religioso para forjar en individuos y grupos un compromiso profundo y duradero con los objetivos colectivos. Dentro del ámbito del ambientalismo más específicamente, los rituales de las culturas tradicionales han sido valorados cada vez más por los académicos, mientras que los ambientalistas han creado nuevos rituales para situaciones en las que los enfoques racionalistas y tecnocráticos no logran atraer las emociones. En 2016, Stephen Cave y Sarah Darwin escribieron un reconocimiento tan provocativo de la potencia del ritual para las personas con mentalidad ecológica . A algunos ciudadanos preocupados se les ocurrió el Día de las Especies Perdidas, un día para llorar las especies que se han extinguido. Marcus Coates produjo un video estimulante sobre un proyecto irlandés de 2017 para emitir una disculpa pública al Gran Auk, que acababa de ser declarado extinto.

Culpar solo a las corporaciones por el colapso del ecosistema planetario nos absuelve al resto de nosotros de beneficiarnos y mantener un sistema basado en la depredación del medio ambiente. La observancia del sábado no es, de ninguna manera, la única solución al colapso ambiental; pero ofrece una herramienta incomparable tanto para lograr resultados reales como para centrar nuestra atención en los porqués y cómo del ecocidio humano. Me preocupa que los imperativos de la razón que deberían llevarnos a actuar para salvar nuestro medio ambiente no convenzan a las personas de la forma en que a menudo solo lo hacen los imperativos religiosos.

Desde la perspectiva de aquellos que se oponen a cómo el ambientalismo podría estar influyendo en la religión «tradicional», digo que dada la catástrofe ambiental actual, la teología debe conducir a la práctica. Los recordatorios, las metáforas y los símbolos solo son útiles si conducen a cambios radicales en nuestras prácticas. Los creyentes tradicionales deben reconocer que en este punto encontrar soluciones ambientales efectivas y reales no es solo una delicadeza ética; Es realmente una necesidad si queremos evitar una especie de apocalipsis en cámara lenta. Un sábado verde hace que las personas y comunidades religiosas formen parte de la solución, en virtud de una de sus prácticas religiosas centrales. Un sábado verde restaura el Shabat a su intención original de conmemorar la creación del mundo: zekher lema’aseh bereishit(Génesis 2: 1-3; Éxodo 20: 7-10). El rabino Micha Odenheimer señala que la única prohibición bíblica concreta del sábado además de abstenerse del trabajo es abstenerse de quemar fuegos (Éxodo 35: 3), que él lee a medias como una advertencia contra la emisión de dióxido de carbono y gases de efecto invernadero en Shabat. Mientras que algunos buscan la salvación ecológica en nuevas soluciones tecnológicas costosas y no probadas, como los biocombustibles, la captura de carbono o la geoingeniería, Shabat ofrece un remedio religioso que reconoce y aborda la causa raíz de nuestros problemas: la psique humana.

Los antiguos rabinos dijeron: “Si [el pueblo] Israel observara un solo sábado correctamente, inmediatamente vendría el hijo de David [es decir, el mesías]” y “Si Israel fuera a guardar dos días de reposo [en una fila] tan correctamente como ellos debería, entonces vendría el mesías «(Talmud palestino, Ta’anit 64a; Talmud de Babilonia, Sanedrín 97a y Shabat 118b). Tengo una visión más modesta (no hay mesías aquí) y, sin embargo, tal vez una más audaz: si mil millones o más de monoteístas, e hindúes, budistas, pueblos indígenas, ateos y agnósticos interesados, observaron un Shabat semanal seriamente a corto plazo, imagine cuánto descanso le estaríamos dando al mundo que nos sostiene, un mundo que necesita desesperadamente descansar. Sin tal renovación para el mundo, es difícil para mí contemplar el tipo de futuro mesiánico que predice la religión. Nosotros y el mundo

Si representamos el conocimiento como un árbol, sabemos que las cosas que están divididas todavía están conectadas. Sabemos que observar las divisiones e ignorar las conexiones es destruir el árbol.
—Wendell Berry

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Jonathan Schorsch enseña historia religiosa e intelectual judía en la Universität Potsdam, y es el director fundador de la Escuela de Verano de Activismo Judío (Berlín).

Fuente: https://www.tabletmag.com/jewish-life-and-religion/297781/the-sabbath-in-an-era-of-climate-change

Pagina del Proyecto Sábado Verde: https://www.greensabbathproject.net/

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¿Es Jesús el nuevo reposo o lo sigue siendo el sábado?

Comentario bíblico sobre Hebreos CAPÍTULO 4

1 El reposo de los cristianos se obtiene por medio de la fe. 12 El poder de la
Palabra de Dios. 14 Por medio de nuestro Sumo Sacerdote, Jesús, el Hijo de
Dios, sujeto a nuestras debilidades, pero sin pecado, 16 podemos y debemos
allegarnos confiadamente al trono de la gracia.

1 TEMAMOS, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su
reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.

2 Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos;
pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que
la oyeron.

3 Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo: Por tanto, juré en mi ira, No entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.

4 Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus
obras en el séptimo día.

5 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.

6 Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes
primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia,

7 otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio
de David, como se dijo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones.

8 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día.

9 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.

10 Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras,
como Dios de las suyas.

11 Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en
semejante ejemplo de desobediencia.

12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada
de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y
los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas
las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar
cuenta.

14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el
Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.

15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras
debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin
pecado.

16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar
misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

1.

Temamos, pues.

Esta misma advertencia resuena en 1 Cor. 10: 1-12. Los cristianos, olvidando
su propio y grave peligro, pueden sentirse inclinados a mirar en forma crítica
la torpeza de aquellos hebreos que no pudieron entrar en Canaán, y también a
generaciones posteriores que han fracasado en entrar en el «reposo» espiritual
que Dios preparó para Israel como nación (ver com. Heb. 3: 11). A partir del
cap. 4: 1 el autor procede a aplicar la lección derivada de la historia de
Israel en el desierto a la iglesia cristiana en los tiempos apostólicos. En
principio, los cristianos de hoy corren un peligro semejante y tienen necesidad
de recibir la misma admonición a la fidelidad.

Permaneciendo aún la promesa.

La promesa de entrar en el «reposo» de Dios no había sido retirada debido a los
repetidos errores de Israel. La validez de la promesa permanece y se repite a
cada generación.

Su reposo. Ver com. cap. 3: 11.

Vosotros.

Específicamente los cristianos de origen judío, a quienes se dirigía la
epístola; pero lo mismo es seguramente cierto con todos los cristianos.

No haberlo alcanzado.

Es decir, fracasar como le sucediera al antiguo Israel que no entró en el
«reposo» prometido por Dios. 433

2. Buena nueva.

La frase podría traducirse: «Hemos sido evangelizados como ellos también [lo
fueron]». En los tiempos del AT el Evangelio era «predicado» mediante símbolos
y ceremonias, con ritos y sacrificios, pero era el mismo Evangelio que poco
antes había sido proclamado por Cristo (ver com. Heb. 1: 1-2).

No les aprovechó.

Si los oyentes al «oír la palabra» no la reciben con fe, no pueden beneficiarse
(ver com. Mat. 7: 24-27). La efectividad del mensaje personal que dio Cristo
también fue limitada por la escasa receptividad de sus oyentes. De Nazaret se
dijo: «No hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos» (Mat.
13: 58). La forma en que actúa este principio está claramente ilustrada en la
parábola del sembrador (ver com. Mat. 13: 3).

Fe. Ver com. cap. 3: 12; 11: 1.

3. Los que hemos creído.

O nosotros los cristianos, especialmente los judíos convertidos que estaban en
la iglesia apostólica.

Entramos.

O «estamos entrando». La invitación aún es válida. Además, algunos están
aceptando la invitación y entran por fe en el «reposo» de Dios.

El reposo.

Es decir, el mismo «reposo» al cual ya se ha hecho referencia en cap. 3: 11,
18; 4 :1 (ver com. cap. 3: 11). El «reposo» en el cual entran los
cristianos-que incluye a los judíos convertidos- es el mismo «reposo»
espiritual al que Dios había invitado a los israelitas a que entraran: el
«reposo» del alma que se produce con la entrega plena a Cristo y con la
integración de la vida al propósito eterno de Dios (cf. Isa. 30: 15; Jer. 6:
16; Mat. 11: 29).

De la manera que dijo.

El autor acaba de afirmar que los creyentes cristianos están entrando uno por
uno en el mismo «reposo» espiritual en el cual tuvo Dios el propósito que
entraran los israelitas de antaño, pero del cual se hallaban ahora excluidos
como nación. Y comenzando desde este punto presenta hasta el vers. 8 la
evidencia sobre la cual basa su conclusión, una conclusión ofensiva para los
judíos inconversos y quizá un enigma para muchos, y acaso para la mayoría de
los judíos convertidos. En el vers. 9 concluye esta sucesión de razonamientos
reafirmando la validez de su premisa principal, a saber: que la admisión al
«reposo» de Dios es ahora por medio de la fe cristiana como antes lo fue por
medio del judaísmo.

El plan del tema de los vers. 3-8 puede resumirse así:

1. Dios había jurado que el Israel literal no entraría en su «reposo».

2. A pesar de todo, las ,»obras» de Dios -aquí su propósito para la humanidad-
estaban «acabadas desde la fundación del mundo». En el principio Dios había
determinado que los hombres entraran en su «reposo»‘; por consiguiente, el
juramento de Dios que excluía al antiguo Israel del «reposo» prometido podría
parecer, a primera vista, una contradicción a su propósito original. ¿El
juramento significa que Dios ha anulado su designio original? ¿O persiste él en
un propósito hasta que lo logra?

3. Para probar que Dios alcanza sus propósitos, el autor se refiere (vers. 4) a
las «obras»‘ de la creación. Dios comenzó a crear este mundo; completó sus
«obras» de creación, y descansó el séptimo día, lo cual testifica que hubo una
creación completa. Nótense las palabras «acabados» y «acabó» en Gén. 2: 1-3 y
el énfasis que se pone en que se trata de algo completo.

4. Se repite el juramento de Dios de que el antiguo Israel no entraría en su
«reposo» (Heb. 4: 5) y se establece un paralelo con el pensamiento del vers. 4,
de que Dios termina lo que comienza a hacer (vers. 4), tal como lo ilustran las
obras terminadas de la creación.

5. Una creación terminada, como lo testifica el descanso de Dios en el séptimo
día de la semana de la creación, es una evidencia de la inmutabilidad de los
propósitos divinos. Esta es la premisa mayor de Pablo. Su premisa menor es el
hecho de que Dios tenía el propósito de que su pueblo escogido entrara en su
«reposo», pero que «aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no
entraron por causa de desobediencia». Esto lo hace concluir que «falta que
algunos entren en él» (vers. 6).

6. Como una nueva evidencia de la validez de su conclusión, el autor se refiere
de nuevo en el vers. 7 a las palabras del Sal. 95 para mostrar que el fracaso
de generaciones anteriores no había alterado el propósito original de Dios, ni
tampoco había anulado la invitación original. Compárese esto con las repetidas
invitaciones al gran banquete (ver Luc. 14: 16-24).

7. En el vers. 8 extrae la conclusión adicional de la observación del vers. 7:
que la mención que hace Dios de «otro día» en el tiempo 434 de David, demuestra
que aunque Josué sí le había dado a Israel «reposo» en la tierra literal de
Canaán (ver com. cap. 3:11), indudablemente no lo había introducido en el
«reposo» espiritual que Dios quería que disfrutara.

8. De acuerdo con el desarrollo del tema presentado en los vers. 3-8, el autor
concluye que es seguro que «queda un reposo para el pueblo de Dios» (vers. 9).

Ira. Ver com. cap. 3: 11.

Reposo.

Ver com. cap. 3: 11.

Aunque.

La relación entre las dos declaraciones unidas por esta conjunción se puede
traducir libremente así: «A pesar del hecho de que sus planes para este mundo
fueron establecidos al comienzo del tiempo, Dios anuló su promesa solemne de
‘reposo’ para Israel en la tierra prometida». Se da por sentado que Dios no
cambia y que llevará a cabo sus planes hasta su plenitud (ver t. IV, p. 36;
Mal. 3: 6). La inmutabilidad de Dios y la anulación de su promesa a Israel
parecen, a primera vista, contradecirse. Lo uno -lo dice el autor
implícitamente- parece incompatible con lo otro. La solución de este dilema se
presenta en Heb. 4: 4-8. La respuesta es que la inmutabilidad del propósito de
Dios no ha sido afectada por la anulación de su promesa a Israel; y la
conclusión se presenta en el vers. 6: «por lo tanto… falta que algunos entren
en él», y en el vers. 9: «por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios».
La explicación del dilema demuestra lo que ya se ha presentado en los vers.
1-3: que Dios ha «anunciado» a los cristianos la «promesa de entrar en su
reposo», al cual se hace referencia como la «buena nueva» (vers. 2), así como
anteriormente lo hizo con el Israel literal, y que los creyentes cristianos
están entrando sin duda en el verdadero «reposo» espiritual de Dios.

Obras.

No es una referencia a las «obras» del mundo natural, sino al propósito y al
plan de Dios para el hombre que llegó a existir en la creación. En otras
palabras, aquí se conciben las «obras» de la creación como que incluyen el
propósito de Dios en la creación de esta tierra y su plan para lograr ese
propósito. En realidad, las «obras» materiales de la creación dependían, sin
duda alguna, del propósito infinito al cual debían contribuir En el vers. 4 se
hace referencia especialmente a las «obras» materiales de la semana de la
creación.

Acabadas.

Gr. gínomai, «llegar a ser». Las obras «vinieron a existir»; fueron
«completadas» o «acabadas» en ese tiempo y, por lo tanto, no estaban sujetas a
una alteración futura. El mundo material, como salió de las manos del Creador,
era un producto perfecto y completo (Gén. 1: 31); y las leyes físicas y
biológicas que gobiernan el mundo material también «estaban acabadas», es
decir, no su jetas a modificaciones o cambios periódicos. Por ejemplo, la
gravedad aún actúa como al principio; y la ley de la genética, por la cual cada
planta y cada animal se reproduce según su género (ver com. Gén. 1: 12), nunca
ha sido revocada o enmendada. La fuerza del argumento de Heb. 4: 3-4 es que el
propósito original de Dios fue, como parte integral de la semana de la
creación, que esta tierra fuera el «reposo» o la «morada» (ver com. cap. 3: 11)
de una raza de seres justos y felices. La entrada del pecado en el mundo no
anuló ese misericordioso propósito, pues el plan de salvación proporcionó un
medio por el cual aún podía alcanzarse el plan original a pesar del pecado.
Por esta razón, el hecho de que la «buena nueva» (vers. 2) no «aprovechó» al
Israel antiguo (vers. 2), y como resultado Dios tuvo que anular la promesa que
le había hecho, no podía alterar su decisión fundamental de que «algunos entren
en él» (vers. 6).

Fundación del mundo.

O sea la creación.

4.

En cierto lugar.

Una cita de Gén. 2: 2.

Séptimo día.

Ver com. Gén. 2: 1-3.

Reposó.

Gr. katapáu, «cesar», «descansar». Este verbo y el sustantivo afín katápausis
denotan cesación de trabajo u otra actividad y el estado o condición de
inactividad que se produce (ver com. cap. 3: 11). La palabra hebrea
equivalente, shabath, que se traduce «reposó» en Gén. 2 :2, el pasaje que aquí
se cita (ver el comentario respectivo), literalmente significa «cesar» de
trabajo o de actividad. Por lo tanto, katapáu y shabath incluyen tanto
cesación de actividad previa como el estado de inactividad que sigue a dicha
cesación. Ambos aspectos de ese significado fueron reales en el «reposo» de
Dios en ese primer día sábado. Cesó de crear y después continuó en un estado
de inactividad en lo que respecta a nuevos actos de creación. las «obras» de la
creación estuvieron completas en todo respecto, y en aquel primer día sábado
-que el Señor estableció como un recordativo de la creación- Dios comenzó su
«reposo» de la 435 creación de la tierra. En lo que respecta a nuestro mundo,
Dios nunca ha reiniciado la obra de crear de la cual cesó entonces, y tampoco
ha anulado o modificado las leyes que estableció para gobernar el mundo
natural. El autor de Hebreos enfoca la atención sobre la creación -incluso del
mundo natural, de las leyes que lo gobiernan, del hombre, y del propósito de
Dios para él y para el mundo- como un acto completo no sujeto a revisiones
posteriores. El énfasis que se hace aquí es en la cesación de Dios de una
actividad creadora posterior.

El sábado de la semana de la creación fue también el primer día completo de la
vida de Adán. Sus experiencias en ese día fueron un anticipo del «reposo»
eterno que le estaba reservado si permanecía leal a Dios. Nuestra observancia
del séptimo día de la semana como día de reposo, testifica de nuestra fe en el
Dios verdadero como el Creador de todas las cosas, y es una expresión visible
de esa fe. También testifica de nuestro deseo de vivir en armonía con su gran
propósito eterno para este mundo implícito en la creación de esta tierra y del
hombre para que viviera en ella- y del propósito divino para nosotros como
individuos. Ver com. Exo. 20: 8; Eze. 20: 12, 20; Isa. 58: 13. Así como
permanece inmutable el propósito original de Dios para este mundo -su
«reposo»-, de la misma manera permanece inmutable el día de reposo o séptimo
día, el día de «reposo» que él estableció como un recordativo de la creación
para que no olvidáramos su propósito al crear este mundo. Por eso la
observancia del reposo del séptimo día testifica no sólo de la fe en Dios como
Creador de todas las cosas, sino también de la fe en su poder para transformar
la vida y hacer idóneos a los seres humanos para que entren en ese «reposo»
eterno que originalmente fue para los habitantes de esta tierra. De modo que
el sábado da testimonio tanto del poder creador como del poder santificador de
Dios, y su observancia es un reconocimiento de fe en su poder para crear y
volver a crear, o santificar la vida de los seres humanos.

Todas sus obras.

En Gén. 2: 2 se hace referencia a las «obras» creadas en el mundo natural como
se describen en el capítulo anterior.

El séptimo día.

Ver com. Gén. 2: 1-3.

5.

Otra vez.

Se repite por tercera vez esta cita (cf. cap. 3: 11; 4: 3). Todo este tema
(cap. 3: 7 a 4: 10) gira alrededor de que Dios retiró su invitación a entrar en
su «reposo». Esta cita de Sal. 95: 11 se yuxtapone en Heb. 4: 4 a la de Gén. 2:
2 para poder explicar el significado de la referencia en los vers. 3 y 4 al
«reposo» de Dios en el séptimo día de la semana de la creación. El autor
introduce la referencia a que las «obras» de Dios han sido «acabadas» (ver com.
vers. 3) y al hecho de que el Señor «reposó» (vers. 4.), para probar que el
retiro de su promesa al antiguo Israel no fue algo absoluto. En otras
palabras, la promesa no fue retirada completamente de todos los seres humanos
sino sólo de los que «no entraron por causa de desobediencia» (vers. 6).

Aquí.

Es decir, en Sal. 95: 11.

Reposo.

Ver com. cap. 3: 11; cf. com. cap. 4: 4.

6.

Por lo tanto, puesto que.

En el vers. 6 se presenta la conclusión a que se llega en el tema de los vers,
3-5.

Falta.

Gr. apoléipo, en voz pasiva «ser dejado», «quedar»; «queda» (NC). La promesa
de entrar en el «reposo» de Dios todavía es válida aunque fuera retirada al
antiguo Israel.

Que algunos entren.

A pesar de la obstinación de los «que no pudieron entrar a causa de
incredulidad» (cap. 3: 19), finalmente tendrá éxito el plan original de Dios
para esta tierra de ser habitada por una raza de seres justos y felices. Pero
los que lo hagan, deben entrar por fe en el «reposo» espiritual de Dios, el
reposo del alma liberada del pecado y de sus propios esfuerzos para salvarse.
Aquí se hace referencia al «reposo» del alma (ver com. cap. 3: 11).

En él.

Es decir, en el «reposo» del alma.

Aquellos a quienes.

Ver com. vers. 2.

Primero se les anunció.

O sea la primera proclamación de la invitación evangélica mencionada en el
vers. 2.

No entraron.

La generación de israelitas que salieron de Egipto «no entraron» en la tierra
de la promesa, y los que entraron en la Canaán literal nunca entraron, como
nación, en el «reposo» espiritual que Dios tenía para ellos (ver com. cap. 3:
11; t. IV, pp. 32-36).

Por causa de desobediencia.

Ver com. cap. 3: 19.

7.

Otra vez.

En los vers. 7 y 8 el autor añade otro punto para probar su argumento de que
permanece un «reposo» para el pueblo de Dios.

Determina.

Dios es el que lo «determina» hablando a Israel por medio de David. 436

Un día.

Dios determinó el reinado de David como otro tiempo apropiado para que Israel
entrara en su «reposo» (ver t. IV, p. 33). En el texto griego es evidente que
«hoy» (semeron)se refiere a «un día». «Vuelve a señalar un día, ‘hoy’ » (BJ);
«de nuevo determina un día, ‘hoy’ » (BC).

Después de tanto tiempo.

No es parte de la cita de Sal. 95: 7-8. Entre la época de Josué y la de David
transcurrió «tanto tiempo», más de tres siglos.

Por medio de David.

O en uno de sus salmos: el 95 (ver com. Heb. 3: 7-8). Cf. Rom. 11: 2.

Como se dijo.

Mejor «como se ha dicho antes» (BA); es decir, en un pasaje anterior (cap. 3:
7, 15).

Hoy.

Ver com. cap. 3: 7. La promesa de Dios de que entrarían en su «reposo»
espiritual, originalmente extendida a los israelitas cuando salieron de Egipto,
permanecía aún válida siglos después de que fuera hecha. Aunque a partir de
entonces había sido siempre descuidada o rechazada por sucesivas generaciones,
aún era válida en los días de David. Además, la invitación de Dios para los
israelitas en los días de David, prueba (cap. 4:8) que Josué no había
introducido a Israel en el «reposo» espiritual que Dios tenía para ellos como
nación (ver com. cap. 3: 7).

El «día» de salvación ha sido un día largo. Comenzó cuando Adán cayó, y
terminará con la conclusión del tiempo de gracia para la humanidad. Los
pecadores le han dado a Dios abundante motivo para que termine el «día» de la
gracia (cf. PP 80; DTG 28); pero él es «misericordioso y piadoso… y grande
en misericordia» (Exo. 34: 6). No quiere «que ninguno perezca, sino que todos
procedan al arrepentimiento» (2 Ped. 3: 9).

8.

Porque si.

Por lo afirmado en el vers. 7 acerca de la renovación de la invitación para
entrar en el «reposo» de Dios en el tiempo de David, se llega a la conclusión
de que Josué no había dado «reposo» a Israel. Si hubiesen entrado en el
«reposo» espiritual que Dios les brindaba como nación en los días de Josué,
Dios no les hubiera repetido su invitación en los días de David más de tres
siglos más tarde.

Les hubiera dado el reposo.

Josué le dio «reposo» literal a Israel o lo introdujo en Canaán, lo comandó en
una conquista de éxito y en su establecimiento en una gran parte del territorio
del país (ver t. II, pp. 44-46); pero no lo condujo al «reposo» espiritual que
Dios le tenía reservado porque no estuvieron dispuestos a entrar (ver com. cap.
3: 11).

Hablaría.

Una referencia a Sal. 95: 7-11.

Después.

Después de los días de Josué, en los días de David.

Otro día.

El «día» de David, lo que es evidente por el vers. 7 (ver el comentario
respectivo). En los días de David y Salomón Israel poseía toda la tierra de
Canaán, lo cual es una evidencia de que el «reposo» que aquí se menciona no era
la ocupación de Canaán sino la gloriosa misión que Dios quería que desempeñara
la nación hebrea (ver t. IV, pp. 28-32).

9.

Por tanto, queda.

Ver com. vers. 6. En el vers. 9 se presenta la conclusión a la cual se aludió
en el vers. 6, la cual se dedujo de una serie de razonamientos que comienzan en
el vers. 3 con el fin de probar la premisa de los vers. 1 y 3. Esos
razonamientos pueden resumirse así:

1. El «reposo» de Dios como originalmente le fue prometido al antiguo Israel,
incluía: (a) un establecimiento permanente en la tierra de Canaán, (b) una
transformación de carácter que haría de la nación un adecuado representante de
los principios del reino de Dios, y (c) haría de ellos el agente escogido de
Dios para la salvación del mundo (ver t. IV, pp. 28-32; com. cap. 3: 11).

2. La generación a la cual originalmente fue hecha la promesa del «reposo»,
fracasó; no entró en Canaán debido a «incredulidad» (ver com. cap. 3: 19) y
«desobediencia» (cap. 4: 6).

3. Josué presidió a la siguiente generación en la entrada a la tierra que se
les había prometido (ver com. cap. 3:11), pero como eran espiritualmente duros
de cerviz no pudo hacerlos entrar en el «reposo» espiritual que Dios quería que
disfrutaran (ver com. cap. 4: 7-8).

4. La misma promesa fue repetida en los días de David (vers. 7). Esto
demuestra que Israel aún no había entrado en el «reposo» espiritual, y también
que su fracaso en los días de Moisés y de Josué no había invalidado la promesa
original.

5. Es seguro el cumplimiento final de los propósitos de Dios a pesar del
fracaso de sucesivas generaciones (ver com. vers. 3 y 4).

6. El autor suplica fervientemente al pueblo de Dios de los días apostólicos
que entre «en aquel reposo» (vers. 11, 16). Es una comprobación 437 más de que
continuaba la validez de la invitación y de que el pueblo de Dios no había
entrado en conjunto en ese «reposo» ni aun en los tiempos apostólicos.

7. En conclusión, continúa la validez de la promesa de entrar en el «reposo»
espiritual de Dios (vers. 6 y 9), y los cristianos deben procurar «entrar en
aquel reposo» (vers. 11).

Debe notarse que el «reposo» que queda en los tiempos del cristianismo es el
mismo «reposo» espiritual prometido originalmente a Israel (ver com. vers. 3).
Es evidente que si «queda» es porque antes existió.

Reposo.

Gr. sabbatismós, «descanso de sábado», «reposo sabático». Esta es la única vez
que aparece esta palabra en la Biblia. No aparece en los escritos
extrabíblicos sino en una obra de Plutarco (Moralia, 166A) y en escritos de los
siglos II y III. Por esto algunos han pensado que el autor de Hebreos pudo
haber acuñado la palabra. Sin embargo, el sentido no es discutido. La
derivación de Sabbatismós es clara. En el AT se emplea 70 veces el verbo
shabath, «cesar» o «reposar». De esas veces, 7 tienen que ver con reposar el
día sábado; las restantes 63 se refieren a otras formas de cesar o reposar
Como ejemplos de este segundo uso, pueden citarse: Gén. 8: 22; Jos. 5: 12; Neh.
6: 3; Lam. 5: 14; Isa. 14: 4; 24: 8; 33: 8. El sustantivo shabbath, derivado
del verbo shabath, significa «reposo» o «día de reposo», y aparece en el AT 101
veces. Generalmente designa el día de reposo semanal, el séptimo de la semana,
o sea sábado. De tener un sentido general, «reposo», pasó a tener un sentido
específico, «sábado». También se emplea la palabra shabbath para referirse a
la semana, un período de siete días que concluye con el sábado. En algunos
casos, se usa shabbath como designación del año sabático, el año cuando la
tierra debía descansar (Lev. 25: 6; 26: 34, 43; 2 Crón. 36: 21). Un derivado
de shabbath, la palabra shabbathon, se usa 10 veces, generalmente en la
construcción shabbath shabbathon, a veces traducida como «sábado de reposo» en
la RVA. Designa por lo general a las «fiestas sabáticas»: el día de la
expiación (Lev. 16: 31; 23: 32); la fiesta de las trompetas (Lev. 23: 24); al
primero y último día de la fiesta de los tabernáculos (Lev. 23: 39). También
se aplica al año sabático (Lev 25: 45) y al día de reposo semanal (Exo. 16: 23;
31: 15; 35: 2). La LXX, en idioma griego, emplea la palabra sábbaton para
designar al sábado, día de reposo semanal. También se usa sábbaton en el NT,
aunque a veces tiene la forma plural sábbata con sentido singular (ver com.
Mat. 28: 1 y Col. 2: 16). Siempre se refiere al día sábado o a la semana,
período de siete días que culmina con el sábado.

El verbo griego sabbatíz, «sabatizar», si se quiere, o mejor, «guardar el
sábado»; deriva de sábbaton. No aparece en el NT. Se usa siete veces en la
LXX como traducción de shabath, «cesar», «descansar». Una vez se refiere a
reposar el sábado semanal (Exo. 16: 30); una vez a reposar el día de la
expiación (Lev. 23: 32); cinco veces se relaciona con el reposo de la tierra
durante el año sabático (Lev. 26: 34-35; 2 Crón. 36: 21).

La palabra sabbatismós, «descanso sabático», deriva de sabbatíz. Es evidente
su derivación del original hebreo shabath, «cesar». Pero su derivación más
cercana es de sábbaton, «sábado», por lo cual refleja mejor el contenido de esa
palabra que el del original hebreo shabath. Por esto, el sentido de
sabbatismós es claro: «descanso de sábado» o «reposo sabático».

Hasta aquí, el autor de Hebreos ha usado el verbo katapáuo y el sustantivo
katápausis para referirse al descanso al cual deben aspirar sus lectores (cap.
4: 1, 3-4, 5, 8). Este es el reposo de Dios, al cual los israelitas bajo Josué
no entraron, pero que todavía está abierto a los que creen. Katapáuo y
katápausis se usan en el AT como traducción de shabath, «cesar». Son palabras
ricas en sentido. Pero en el vers. 9, se usa una nueva palabra: sabbatismós,
«reposo sabático», que aunque sinónima de la primera, tiene un contenido más
amplio que el de katápausis.

Sabbatismós, que se refiere específicamente al descanso «sabático», sugiere un
reposo especial, no sólo la cesación de las actividades. Este reposo que Dios
promete a los fieles tiene, como el día sábado, ribetes de bendición (Gén. 2:
2-3; Isa. 58: 13-14), de redención (Deut. 5: 15) y de santificación (Eze. 20:
20). El descanso que ofrece Dios es el que cada semana miran por la fe los que
observan el día de reposo ordenado por Dios. Este texto sugiere la importancia
cósmica del día sábado, como símbolo del reposo eterno que Dios quiere que
tengan los suyos.

Corresponde notar que en el vers. 3, el autor insta a que «entremos» al
descanso, como si no hiciera falta esperar a la eternidad para gozar del reposo
que Dios ofrece. El reposo 438 simbolizado por el «reposo sabático» es el
reposo de la gracia (ver Material Suplementario de EGW, com. Heb. 4: 9; cf.
CS 295). Ese es el «verdadero reposo de la fe» (DMJ 9).

Entramos en el «reposo» de Dios cuando consideramos a Jesús (cap. 3: 1) y
escuchamos su voz (cap. 3: 7, 15; 4: 7), cuando depositamos nuestra fe en él
(cap. 4: 2-3), cuando desistimos de nuestros propios esfuerzos para ganar la
salvación (vers. 10), cuando retenemos nuestra profesión (vers. 14) y cuando
nos acercamos al trono de la gracia (vers. 16). Los que quieran participar de
esta experiencia deben librarse de un «corazón malo de incredulidad» (cap. 3:
12), deben dejar de endurecer su corazón (cap. 3: 8, 15; 4: 7), y deben
esforzarse por entrar en el «reposo» de Dios (cap. 4: 11). Los que entren en
el «reposo» de Dios retendrán su «profesión» (vers. 14). Se acercarán
«confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar
gracia para el oportuno socorro» (vers. 16).

Algunos han pensado que en este pasaje Pablo indica que los cristianos deben
dejar de guardar el sábado semanal, propio de los judíos, y pensar, en cambio,
en entrar en el reposo cósmico y espiritual de Dios. Esta interpretación
carece de base. El pasaje simplemente emplea una figura, la del reposo de
sábado, con todas sus bendiciones y símbolos, para ilustrar la idea del reposo
de Dios. La epístola a los Hebreos está dirigida a quienes observaban el
sábado y gozaban de sus bendiciones. Este texto contiene una invitación a los
cristianos hebreos de darle al reposo sabático semanal una amplitud mayor, a
saber, reconocerlo como un símbolo claro del reposo eterno que Dios promete.
Esta misma invitación es para los cristianos observadores del sábado en el
siglo XX.

Pueblo de Dios.

Es decir, los cristianos que ahora son el pueblo escogido de Dios como lo fue
antiguamente el pueblo de Israel (Exo. 19: 5-6; 1 Ped. 2: 9-10; ver t. IV, pp.
37-38).

10.

El que ha entrado.

Mejor «quien entró; es decir, cualquiera del «pueblo de Dios» (vers. 9). La
sintaxis griega aclara que algunos ya entraron en el «reposo» de Dios.

Reposo.

Gr. katápausis (ver com. cap. 3: 11), que es diferente de sabbatismós (vers.
9); sin embargo, el contexto demuestra que ambos vocablos se refieren a lo
mismo (ver com. vers. 9). Es evidente que el «reposo» que queda (vers. 9) es
el mismo «reposo» del vers. 10, en el cual entra el creyente cristiano.

La conjunción causal «porque» del vers. 10 une dos oraciones o elementos
análogos, hace que el vers. 10 dependa del vers. 9 y también la conclusión a la
cual se llega.

También.

Es decir, además de Dios o en la misma manera.

Ha reposado.

Gr. katapaú, el mismo verbo que se traduce como «reposó» en el vers. 4 y «dado
el reposo» en el vers. 8 (ver com. cap. 3: 11). Aunque la traducción «ha
cesado» (VM) oscurece la relación entre esta afirmación y otros casos en que
aparecen katapaú y katápau, y katápausis en los cap. 3 y 4, sin embargo
corresponde con más propiedad con el pensamiento del vers. 10 porque destaca la
idea de cesación de «obras» más que de continuar en un estado de «reposo»
después de esa cesación.

Sus obras.

Al entrar en el «reposo» de Dios -que significa confianza en la gracia
salvadora de Jesucristo-, el cristiano necesariamente ya ha «cesado» de tratar
de alcanzar la justicia por sus propias obras. El autor también puede tener en
cuenta el «reposo» cristiano de las «obras» del pecado, obras que impidieron
que entraran en la tierra prometida los israelitas que fueron liberados de
Egipto, y que más tarde le cerraron el paso a otras generaciones para que no
entraran en el «reposo» espiritual de Dios (ver com. cap. 3: 8-9; 4: 8).

11.

Procuremos.

«Seamos celosos», «hagamos todo esfuerzo». Para entrar en el «reposo» de Dios
es necesario hacer esfuerzos diligentes, determinados.

Pues.

Los vers. 11-16 equivalen a una aplicación práctica del principio establecido
en el tema presentado en los cap. 3: 7 a 4: 10 que «queda un reposo para el
pueblo de Dios» (vers. 9). Esta aplicación práctica a la vida cristiana consta
de una triple exhortación: (1) a trabajar para entrar en el «reposo» de Dios,
cap. 4: 11; (2) a retener «nuestra profesión», vers. 14; y (3) a acercarnos
«confiadamente al trono de la gracia», vers. 16. El que haga caso de esta
admonición disfrutará del «reposo» del alma que Dios quiere que experimente en
esta vida cada cristiano sincero.

Reposo.

Gr. katápausis (ver com. cap. 3: 11).

Para que ninguno.

El que se esfuerza de todo corazón para «entrar en aquel reposo», evita el
abismo de incredulidad en que cayó el antiguo Israel.

Caiga.

Lo opuesto a entrar. Si los antiguos 439 israelitas «cayeron en el desierto»
(cap. 3: 17), quiere decir que habían salido de Egipto con el propósito de
entrar en la tierra prometida. Cuando un hombre no alcanza el «reposo» de
Dios, se deduce que una vez tuvo el propósito de entrar en él. Los cristianos
tibios de hoy día son los que caen ahora «en semejante ejemplo de
desobediencia». En la parábola del sembrador hay claras advertencias acerca de
esta dificultad (ver com. Mat. 13: 5-7).

Semejante ejemplo.

Es decir, el ejemplo de elección del antiguo Israel y su destino: primero en
Cades-barnea y posteriormente cuando se estableció en la tierra prometida.

Desobediencia.

Ver com. cap. 3: 19.

12.

Porque.

A primera vista parece que los vers. 12 y 13 no tuvieran relación directa con
el tema de los cap. 3 y 4; sin embargo, como lo indica la conjunción causal
«porque», hay una estrecha y lógica relación. Los vers. 12 y 13 explican cómo
evitar el caer en desobediencia (vers. 11) y cómo cesar de las «obras» propias
(vers. 10), y presentan el medio que Dios ha proporcionado para capacitar a sus
hijos a fin de que entren en su «reposo».

Palabra.

Gr. logos (ver com. Juan 1: 1). La «palabra» a la cual se hace referencia es
la misma que fue «anunciada» tanto al antiguo Israel como a los cristianos, y
fue oída por ambos (Heb. 4: 2), especialmente en cuanto a la invitación para
entrar en el «reposo» de Dios. Como es claro en el vers. 2, esta «palabra» se
hace equivaler con el mensaje de la «buena nueva»; y en sentido más genérico,
la «palabra» del vers. 12 podría pensarse que incluye todos los escritos del
Canon Sagrado, pues toda la Biblia es la «Palabra» de Dios y presenta la «buena
nueva» de Jesucristo.

Viva.

Se necesita una fuerza viviente y activa para crear en el hombre un corazón
nuevo y renovar un espíritu recto dentro de él (cf. Sal. 51: 10). La
«palabra» de Dios es viva, imparte vida. Así sucedió en la obra de la creación
(Sal. 33: 6, 9) y así sucede en la nueva creación de la imagen de Dios en el
alma del hombre. Cristo, la Palabra encarnada (o «Verbo»), también tiene vida
en sí mismo (Juan 1: 4, 12; 5: 26). La «palabra de Dios» es la fuerza que da
poder en y para la conversión. El cristiano renace «por la palabra de Dios que
vive y permanece para siempre» (1 Ped. 1: 23).

Eficaz.

Gr. energes «efectiva», «activa», «poderosa» (cf. com. 1 Cor. 12: 6). La
palabra «energía» deriva de energes. En la «palabra» de Dios hay poder para
transformar a pecadores en santos.

Más cortante.

En el resto del vers. 12 se explica por qué es tan cortante esa espada. La
«palabra» de Dios es viva, eficaz y cortante: puede cumplir plenamente su obra
en beneficio de la humanidad (ver Isa. 46: 10; 55: 10-11).

Espada de dos filos.

Ver Efe. 6: 17; com. Apoc. 1: 16.

Penetra hasta partir.

Mejor «penetra hasta la división del alma y del espíritu» (BA, BC, NC);
«penetra hasta las fronteras entre el alma y el espíritu» (BJ).

El alma y el espíritu.

Gr. psuje, «alma», «vida» (ver com. Mat. 10: 28) y pnéuma, «espíritu»,
«aliento» (ver com. Luc. 8: 55). Esta expresión y «las coyunturas y los
tuétanos» se usan en sentido figurado. La división entre «el alma y el
espíritu» y «las coyunturas y los tuétanos» describe hasta dónde penetra la
«palabra» de Dios. El valor de esta figura de lenguaje radica en que «vida» y
«aliento» son, por lo menos para los propósitos prácticos, inseparables.

Las coyunturas y los tuétanos.

Es de presumir que en la figura de lenguaje también sean prácticamente
inseparables.

Discierne.

Gr. kritikós, «capaz de discernir», «capaz de juzgar», «capaz de discriminar»;
es decir, que posee la facultad de discernimiento o discriminación. La palabra
«crítica» deriva de kritikós. Mediante una respuesta favorable a la impresión
hecha en la conciencia por la «palabra» de Dios, el sincero cristiano evita
caer en «desobediencia», abandona sus propias «obras» y entra en el «reposo» de
Dios (vers. 6, 10-11; cf. cap. 3: 10, 12).

Los pensamientos y las intenciones.

O «pensamientos y motivos»; «sentimientos y pensamientos» (BJ, BC). Como una
espada cortante que separa «coyunturas» y «tuétanos», los claros principios de
la «palabra de Dios» disciernen entre buenos y malos pensamientos, entre
motivos correctos e incorrectos.

Corazón.

Es decir, la mente.

13.

Cosa creada.

Sin duda se trata del hombre del vers. 12, cuyos pensamientos y motivos han
sido juzgados por la «palabra» de Dios. Los hombres pueden juzgar teniendo en
cuenta únicamente las palabras de otro y sus hechos; pero la «palabra» de Dios
penetra mucho más allá de las palabras y acciones 440 humanas; llega hasta el
lugar donde se originan y juzga teniendo en cuenta lo que ocurre en la mente.
«El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón»
(1 Sam. 16: 7).

No sea manifiesta en su presencia.

O quede «oculta delante de él». Nadie puede ocultarle a Dios sus pensamientos
y motivos. No importa cómo intente hacerlo, es imposible huir de Dios (cf.
Sal. 139: 7-10).

Todas las cosas.

Es decir, los pensamientos y motivos de cada hombre.

Desnudas y abiertas.

O «descubiertas y expuestas». Nada puede ocultarse de la presencia de Dios.

Aquel a quien tenemos que dar cuenta.

La comprensión de que debe dar cuenta de las palabras y los hechos ante un Juez
que todo lo discierne, puede hacer sensato al pecador más endurecido. Este
conocimiento debería impulsar a quien se llama cristiano a prestar la más
completa atención a sus pensamientos y motivos. Cf. Rom. 14: 10-12; 2 Cor. 5:
10.

14.

Por tanto.

Es decir, en vista de que «la palabra de Dios» discierne la naturaleza de los
pensamientos y motivos de un hombre y que nada concerniente a nosotros está
oculto de Dios (vers. 12-13), y más particularmente porque tenemos un «sumo
sacerdote» compasivo y que simpatiza con nosotros, y que sufrió los mismos
problemas que tenemos que enfrentar (cap. 2: 17; 4: 15).

Sumo sacerdote.

Ver com. cap. 2: 17. Cristo como nuestro gran Sumo Sacerdote es el tema de
Hebreos (ver p. 404). Después de presentarse a Cristo en esa función (cap. 3:
1), los cap. 3 y 4 desarrollan el concepto de nuestra necesidad de su
ministerio en los atrios celestiales y de la experiencia del «reposo» del alma
que se alcanza cuando nos apropiamos de ese ministerio. Los cap. 5- 10 tratan
diversos aspectos del ministerio de Cristo a nuestro favor. El sistema
cristiano de salvación por la fe tiene su centro en la persona de Cristo como
nuestro gran Sumo Sacerdote.

Traspasó.

Literalmente «que ha pasado a través»; «penetró» (BJ, NC). Significa sin duda
alguna que pasó a través del cielo atmosférico y el estelar. Ver Hech. 1: 9;
cf. com. Gen.: 8.

Jesús.

Ver com. Mat. 1: 1 .

Hijo de Dios.

Ver com. Luc. 1: 35; Juan 1: 14; 3: 16.

Retengamos.

Gr. kratéo, «aferrarse», «conservar», como si se tratara de la propia vida.

Cristo es digno de toda nuestra fe y nuestra confianza, y no debemos permitir
que nada se interponga entre nosotros y él (ver com. Rom. 8: 38-39). Ver com.
Mat. 24: 13; Heb. 10: 35- 36.

Nuestra profesión.

Ver com. cap. 3: 1.

15.

Compadecerse.

Gr. sumpathéo, «simpatizar», literalmente «sufrir o padecer junto con». Cristo
simpatiza completamente con el cristiano sincero que tiene que enfrentarse a
menudo con problemas y dificultades, porque él sufrió en su propia naturaleza
humana -pero sin pecar- las debilidades que son inherentes al género humano.
Uno de los propósitos de la encarnación fue que la Deidad se acercara tanto a
la humanidad, que pudiera experimentar las mismas debilidades y problemas de
los cuales participamos nosotros. Cuando Cristo lo hizo, quedó capacitado para
llegar a ser nuestro Sumo Sacerdote y representarnos ante el Padre.

Debilidades.

La forma negativa en que se expresa esta declaración la destaca aún más de lo
que hubiera hecho una declaración afirmativa.

En todo.

O en toda clase de tentaciones. En cuanto a algunas de las formas en que fue
tentado Jesús, ver com. Mat. 4: 1-11, cf. DTG 638-644. En una forma
misteriosa que no podemos comprender, nuestro Señor soportó todo el peso de
cada tentación imaginable que «el príncipe de este mundo» (Juan 12: 31) pudo
poner sobre él, pero sin que en el menor grado, ni aun con un pensamiento,
cediera ante cualquiera de ellas (ver Juan 14: 30). Satanás no encontró en
Jesús nada que obedeciera a sus astutas tentaciones (ver DTG 98; com. Heb. 2:
18).

Según nuestra semejanza.

En todos los respectos -excepto en el pecado- se hizo uno con nosotros (ver t.
V, pp. 895-896; com. Fil. 2: 6-8).

Sin pecado.

Aquí radica el insondable misterio de la perfecta vida de nuestro Salvador. La
naturaleza humana fue conducida por primera vez a la victoria sobre su
tendencia natural al pecado, y a causa de la victoria de Cristo sobre el pecado
nosotros también podemos triunfar sobre él (ver com. Rom. 8: 1-4). En él
podemos ser «más que vencedores» (Rom. 8: 37), pues Dios «nos da la victoria
por medio de nuestro Señor Jesucristo» (1 Cor. 15: 57) tanto sobre el pecado
como sobre su paga o consecuencia: la muerte (ver com. Gál. 2: 20). 441

16.

Acerquémonos, pues.

En el vers. 16 se presenta la conclusión práctica de todo el desarrollo del
pensamiento presentado en los cap. 3 y 4. El «reposo» de la gracia de Dios
queda para el pueblo de Dios (vers. 9), «acerquémonos, pues, confiadamente al
trono de la gracia».

Confiadamente.

Gr. parresía, que se traduce como «confianza» en cap. 3: 6 (ver el comentario
respectivo; cf. cap. 10: 35). Nos acercamos con confianza no porque Dios tenga
una deuda con nosotros, sino porque él ofrece gratuitamente su gracia a todos
los que la buscan.

Trono de la gracia.

Esto es, un trono que se caracteriza por la calidad de la gracia que ofrece
(ver com. Rom. 3: 24; 1 Cor. 1: 3). El cristiano tiene la máxima oportunidad
del libre acceso «al trono de la gracia» de un Padre amante, en vez de hacer
vanos y difíciles intentos para ganar la salvación por medio de un riguroso
cumplimiento del sistema legal del judaísmo o de cualquier otro sistema de
justificación por las obras.

Obtener misericordia.

O un seguro perdón de los pecados (ver com. Juan 1: 9). Delante del trono del
juicio todos hallarán una estricta justicia no atemperada por la misericordia.
La única esperanza del pecador es la misericordia de Dios que se ofrece
mientras dure el tiempo de gracia.

Gracia.

Gr. járis (ver com. Juan 1: 14; Rom. 1: 7; 3: 24; 1 Cor. 1: 3).

Para el oportuno socorro.

O sea en el tiempo de la tentación. Necesitamos la gracia para soportar las
penas y los sufrimientos, y también para vencer la tentación. El que cultiva
el hábito de presentarse cada día ante el «trono de la gracia» para recibir una
nueva y fresca porción de la misericordia y de la gracia de Dios, entra en el
«reposo» del alma que Dios proporciona a todo creyente fiel.

COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE

3 Ed 126; PP 107

7 FE 335, 367; PVGM 223

9 1JT 48; MeM 369; PE 31

9- 10 DTG 177; 1JT 496

10-12 PE 25

11 2JT 306

12 Ev 112, 114, 175, 247, 506; FV 338;

HAp 449; 3JT 155; OE 282, 339, 369,

397; 2T 560; 8T 55; TM 144

12-13 CH 412; 1JT 548, 588; 2JT 38; NB

354; 3T 82; 4T 583; TM 463

13 DMJ 60, 85; Ed 249; 1JT 56; 3JT 267;

MeM 10; PP 217, 780; PR 188; 1T 468;

4T 646; 5T 485

14-16 DTG 138; HR 159; TM 20, 355

15CC 36, 93; CH 528; CS 469; DTG 16,

296, 354; Ed 74; FE 106, 276; 1JT 141,

218, 233, 476; 2JT 115-116, 135; MC

47, 121, 193, 331; MeM 301, 309; MJ

163; MM 19; OE 281; 2T 313,438,509;

3T 371; 4T 294; 5T 422, 639, 649; 8T

287; Te 107; TM 187, 391; 5TS 182

15-16 CS 395; 2T 509

16 CN 490; 3JT 91

Leer más: https://comentario-biblico-adventista.webnode.es/products/hebreos/

 

Compilado:

Freddy Silva Whatsapp

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Del sábado al domingo…

 

¿Conoces quién fue el primer alumno no católico de la Universidad Gregoriana Pontificia de Roma, desde su creación en el sigo XVI?

¿Estabas enterado que ese alumno alcanzó un doctorado en esa institución, y el Papa Pablo VI lo distinguió?

¿Sabías cuál fue el primer libro de un autor no católico en recibir el Imprimatur/homologación católica para ser impreso y publicado?

¿Te preguntas cuál fue el tema que trató en su tesis?

El alumno fué Samuele Bacchiocchi, un adventista nacido en Roma, Italia que se graduó con honores en 1974. Recibió una medalla de oro y otra de plata, por lograr el honor de Summa Cum Laude y Magna Cum Laude en su licenciatura y doctorado.

samuel_Bacchiocchi

Samuele Bacchiocchi

Luego de 5 años de investigación en la biblioteca del Vaticano, presentó su tesis. Trata sobre cómo llegó el cambio del sábado al domingo en el cristianismo primitivo y documenta el rol del papado en ese proceso.

Su conclusión es que la adopción de la observancia del domingo para substituir al sábado no se produjo en la iglesia de Jerusalén por iniciativa apostólica, para conmemorar la resurrección de Cristo, sino en la iglesia de Roma a principios del siglo II y como resultado de varias circunstancias. Una serie de factores políticos, sociales y religiosos. Ese cambio no tiene basamento en la Palabra de Dios.

Descarga un resumen de su tesis: http://www.mediafire.com/…/f…/Del+S%C3%A1bado+al+Domingo.doc

Descarga el libro «Reposo divino para la inquietud humana» (en el apéndice está el asunto del cambio del sábado por el domingo) http://www.mediafire.com/…/SamueleBacchiocchi-Reposodivinop…

diploma

Diploma de tesis doctoral de Bacchiocchi.
Fuente: http://www.biblicalperspectives.com/Gregoriana/

medalla_Bacchiocchi

Medalla de oro entregada por el Papa Pablo VI a Bacchiocchi.
Fuente: http://www.biblicalperspectives.com/Gregoriana/

Nota:

Este asunto del cambio del sábado por el domingo, no es menor. Es una de las tantas alteraciones de las verdades bíblicas que se han hecho a lo largo de la historia. Otras son, por ejemplo, la adoración a los santos, el estado de los muertos, el pecado original, los sacramentos, el sacrificio de la misa, el bautismo por aspersión, la intercesión de sacerdotes y santos, la autoridad de la Iglesia Católica por sobre la Biblia. Todas estas doctrinas, no tienen ninguna base en la Palabra de Dios.
Esta publicación no busca criticar a nadie, sino llevar luz a muchos para que avancemos en la verdadera fe. Se hace con todo respeto y aprecio por quienes practican diversas religiones con sinceridad y amor.

El gran desafío es prepararnos para el regreso de nuestro Señor Jesucristo.

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