10 excusas para no aceptar el shabat

Para poder entender, recordemos que la biblia está conformada por escritos de 2000 a 4000 años de antigüedad, así que no se leen, se estudian, se compara un pasaje con otro, se analiza su contexto histórico, a quien va dirigido el mensaje, etc. El punto clave acá, es que se debe leer los escritos originales, y no los manipulados para adaptarse a la nueva creencia de los cristianos.

1. Queda un reposo.

El capítulo clave para la mayoría de los cristianos es Hebreos 4, solo este capitulo amerita un estudio profundo.

Pero leamos lo que dice hebreos 4: 9, según la Reina Valera 1960:

Por tanto,  queda un reposo para el pueblo de Dios.

La biblia Kadosh israelita mesiánica dice:

Por tanto, queda el guardar el Shabbat para el pueblo de YAHWEH.

La Septuaginta o Biblia Griega,  dice:

Por tanto, queda el sabatismo para el pueblo de Dios.

La Septuaginta, es una antigua recopilación en griego koiné, de los libros hebreos y arameos del Tanaj o Biblia hebrea y otros libros, incluidos algunos escritos originalmente en griego.


Cuando entendemos el significado del texto griego, no hay duda que el Nuevo

Testamento apoya la autoridad del Cuarto Mandamiento para los cristianos de hoy.

El Diccionario Bíblico Anchor, volumen 5, página 856, dice lo siguiente sobre sabatismo:

“Las palabras Sábado de descanso se traduce del sustantivo griego sabatismos, una palabra única en el Nuevo Testamento. Este término aparece también en la obra Moralia de Plutarco, para la observancia del Sábado, y en cuatro escritos cristianos post-canónicos que no dependen de Hebreos 4:9. Esto es evidencia histórica de que los verdaderos cristianos estuvieron observando el séptimo día, sábado, mucho después que el emperador Constantino, declarara que el domingo era el día “cristiano” de adoración en el 325 después de cristo.

Los traductores de la Reina Valera deliberadamente no tradujeron sabbatismos de esa forma en Hebreos 4: 9, por sus prejuicios de guardar el domingo, siguiendo la línea de la iglesia católica Romana.

Y podemos seguir desglosando hebreos 4, pero tenemos que seguir con los otros pretextos para menospreciar el shabat, y la mayoría tiene que ver con malas traducciones de la Biblia, una obra de Satanás para adulterar la palabra de Dios, tal como lo hizo en el Edén.

2. El sábado era señal solo para Israel:

Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico. Éxodo 31: 13.

Recordemos que el sábado está instituido desde el Edén, antes del pecado, antes de Israel. Y al final de los tiempos siempre va haber un pueblo de Dios, un remanente de todas las naciones. Dice lsaías 66: 23; “Y será que de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrá toda carne a adorar delante de mí, dijo Jehová.”

Y si alguien se pregunta de porque nadie muere en nuestros días por profanar el sábado, es simplemente porque donde sobre abundó el pecado, sobre abundó la gracia, (Romanos 5: 20), para que los beneficios de la redención superaran infinitamente a los males de la rebelión. Pero esto no significa que nos libremos del castigo por la desobediencia, Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús (Romanos 6:23).

3. Estamos bajo la gracia no bajo la ley, la ley clavada en la cruz.

Los cristianos consideran que el sábado es un asunto de la ley, repitiendo aquel pasaje que dice: “Cristo es el fin de la ley”, Romanos 10: 4, según ellos Cristo le puso fin a la ley, porque “era sombra de lo que había de venir”, colosenses 2: 17. Pero lo que no saben, es que la ley que fue clavada en la cruz fue la ley ceremonial, los ritos que tenían que ver con la expiación de los pecados, porque con el único sacrificio de Cristo nosotros no necesitamos andar sacrificando más animales. Los 10 mandamientos nada tienen que ver con los ritos ceremoniales, son leyes morales, puestas en el arca de Dios, vigentes incluso actualmente en las legislaciones de los hombres, por lo menos las 6 últimas que tienen que ver con el trato hacia el prójimo.

Pero le voy a enseñar donde está la ley moral y donde está la ley ceremonial.
La ley moral está en: Deuteronomio 10: 1 al 2.
En aquel tiempo Jehová me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube a mí al monte, y hazte un arca de madera; y escribiré en aquellas tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que quebraste; y las pondrás en el arca.

Como puede observar, los diez mandamientos fueron escritos por Dios, y puesto dentro del arca por Moisés. Ahora veamos la ley ceremonial.

Deuteronomio 31: 24 al 26 dice, Y cuando acabó Moisés de escribir las palabras de esta ley en un libro hasta concluirse, dio órdenes Moisés a los levitas que llevaban el arca del pacto de Jehová, diciendo: Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y esté allí por testigo contra ti. Esta ley ya había sido mencionada antes en Levíticos 1: 1, y tenía que ver con los holocaustos. Resumiendo, la ley moral está dentro del arca y fue escrita directamente por Dios. La ley ceremonial está fuera del arca, al lado, fue escrita por Moises, y esta última fue clavada en la cruz.
¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera. Romanos 6:15.

Los engaños de Satanás consiste en hacer creer que la muerte de Cristo trajo la gracia que reemplazó a la ley. La muerte de Cristo no cambia o anula o debilita en el menor grado la ley de los Diez Mandamientos. Esa preciosa gracia ofrecida al hombre por medio de la sangre de Cristo, establece la ley de Dios, porque por medio de la ley es que sabemos que estamos fallando. Desde la caída del hombre, el gobierno moral de Dios y su gracia son inseparables.

4. Jesús hizo milagros en el día de reposo:

Otro clásico del desprecio del shabat, es que Jesús hizo milagros en el día de reposo, como insinuando que Jesús menospreció el día de reposo. Lo que sucede es que están leyendo las palabras de los fariseos, y lo toman como verdad, es como si leemos las palabras de Satanás en el Edén, cuando les dice a Adán y Eva, que cuando coman del fruto no morirán, y lo tomemos como verdad. Por eso Jesús les decía: ¡Ay de vosotros también, intérpretes de la ley! porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo las tocáis.

Veamos un ejemplo:

Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: Es día de reposo; no te es lícito llevar tu lecho. Él les respondió: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda. Juan 5: 10 al 11.

El problema acá, es que el mundo se enfoca en las leyes extras (las cargas) que los fariseos agregaron a la ley, y la toman como que Dios lo ha dicho, y que luego cambió de parecer, pero Dios no es hombre para cambiar de parecer, y esas leyes que agregaron los fariseos eran mandamientos de hombres. Por eso Jesús mismo les decía: “Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.” Mateo 19: 9.

5. Creer que se guarda el sábado por obtener la salvación

Los cristianos están claro que la ley no salva, pero ellos creen que los que guardan el sábado lo hacen para salvarse.

El shabat no salva a ningún ser humano, el único Salvador es nuestro Señor Jesucristo, y los seres humanos desde que aceptaron por bautismo a Jesús son salvos. Y los salvos aman a Jesús, porque escrito esta: «Si me amáis guardad mis mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos», solamente los salvos guardan los mandamientos de Dios incluido el cuarto, que es la observancia del shabath. No se necesita ser erudito en teología para entender, solamente estudiar y aceptar las promesas de Jesús, y vivir bajo obediencia y fe. «Aquí está la perseverancia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios, y tienen el Testimonio de Jesucristo». Apocalipsis 14: 12.

6. Que nadie los juzgue por días de reposo:

Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo. Colosenses 2: 16.

Otro clásico, pero acá viene parte de lo que ya hemos explicado, las traducciones. Mientras que en los escritos antiguos hay variedad de términos para definir reposo y tipos de reposo, se traducen al español como reposo o descanso, incluso sábado. Para resumir, en griego no se está usando la palabra shabat, se usa sábbaton, que está relacionado a los sábados ceremoniales, o fiestas ceremoniales, parte de la ley ceremonial como lo hemos visto anteriormente, incluso el mismo pasaje lo confirma cuando dice: “sombra de lo que ha de venir”, Cristo.

Pero tampoco olvidemos, lo que hemos visto recientemente, de como los fariseos juzgaban a Jesús basándose en sus mandamientos de hombres relacionado al sábado. Incluso esa forma de pensamiento lo vemos en el siglo 21, cuando le dicen a los guardadores del sábado, de porque andan caminando, haciendo visitas a los enfermos si es sábado. Solo ven el sábado de los fariseos y no el sábado de Dios, por eso Jesús mismo se declaró: “Señor del Sabado”, porque era el único que podía darle el verdadero significado.

7. Cristo es nuestro reposo.

Otro clásico, y me encanta esta frase porque es verdad, pero no invalida el cuarto mandamiento del sábado.

Si Cristo es nuestro reposo, ¿necesitamos reposar el sábado?

Debemos recordar que originalmente el sábado fue santificado y bendecido antes de que el hombre pecara (Génesis). De modo que originalmente no pudo ser creado como símbolo de alguna experiencia relacionada con el pecado. Su razón de ser, era recordar a los seres humanos, por la eternidad, la obra maravillosa realizada por el Creador. Cuando en el Sinaí se dio por escrito el mandamiento del reposo semanal, se reiteró el motivo: Acuérdate del día de reposo para santificarlo, porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay. (Éxodo 20: 8 al 11). La observancia del sábado y el matrimonio son dos instituciones divinas establecidas antes de que el pecado entrara en el mundo, y por lo tanto se mantienen vigente.

Sin embargo, encontramos que posteriormente a ambas instituciones se les dio un sentido espiritual: al reposo semanal, el de reposo espiritual que encontramos en Cristo, y al matrimonio el de la unión de la iglesia con Cristo. Sobre lo primero escribe Pablo en la epístola a los hebreos, capítulo 4. No lo hace para anular el reposo semanal (Hebreos 4: 9), sino para ayudar a los hebreos a comprender que necesitaban de Cristo, única fuente de reposo espiritual. Este reposo lo alcanzamos en virtud del perdón de nuestros pecados, que solamente Cristo puede dar. Esos pecados de los cuales recibimos perdón, los conocimos a través de la ley de Dios (Romanos 7: 7). ¿Sería razonable, entonces, hablar de reposo en Cristo, si insistiéramos en desobedecer uno de sus mandamientos? Y justamente el sábado, mandamiento dado para ayudarnos a fortalecer y mantener la fe en el Creador y Salvador. Y además cuando sabemos por la Palabra de Dios que faltar a uno es faltar a todos (santiago 2: 10 al 12).

8. No guardo el sábado porque no soy judío.

Esta aclaración es muy curiosa, no queremos ser tildados de judíos, pero reclamamos las promesas dadas a Israel, incluso nos hacemos llamar el Israel Espiritual. Precisamente el miedo de los cristianos a ser confundido con un judío, es que los motivaba a desligarse del sábado, para así evitar la persecución. Romanos 11:13-25.

9. El domingo es el Día del Señor.

Por más importante que halla sido el acontecimiento de la resurrección de Cristo no hay ningún pasaje en la biblia que apoye la transferencia de la solemnidad del sábado al domingo, todo a sido dado por dogmas humanos, tradiciones y muy pronto por mandamientos de hombres.

El 7 de marzo del año 321, el emperador Constantino, impuso el reposo obligatorio en el «día del Sol». El nombre «domingo» proviene del latín Dies Dominicus (día del Señor), porque era cuando los cristianos celebraban la Resurrección de Jesús.

Además, el conmemorativo de la resurrección en los cristianos, es el bautismo. Romanos 6: 3 al 11.

10. Nadie puede guardar los mandamientos.

La ultima excusa, como que insinuando que de nada vale esforzarse, porque van a fallar, pero los que creen así invalidan la palabra de Dios cuando dice: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Filipenses 4:13.

  Pablo reconocía a Cristo como la fuente de todo su poder, por lo tanto, no hay aquí vestigio alguno de jactancia. Todo lo que necesitaba hacerse podía ser hecho mediante la fuerza dada por Cristo.  Cuando se siguen fielmente las órdenes divinas, el Señor se hace responsable del éxito de la obra que el cristiano haya emprendido.  En Cristo hay fortaleza para cumplir el deber, poder para resistir la tentación, fortaleza para soportar la aflicción, paciencia para sufrir sin quejarse. En él hay gracia para el crecimiento diario, valor para librar muchas batallas, energía para rendir un servicio consagrado.

Hay más excusas, puede leerlas en los comentarios que se hicieron en el siguiente video.

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